2014-01-23 18:01 FC Barcelona Por: Administrador

Lo que ha puesto nervioso a Sandro Rosell



Pedro Riaño

El caso Neymar se complica. Tanto, que hasta el presidente del FC Barcelona se plantea la dimisión para dejar al margen al FC Barcelona de un proceso judicial que se aventura largo y polémico. A Sandro Rosell no le gusta el juez Ruz. Conocida su filiación madridista, el presidente del FC Barcelona ve la mano de Florentino Pérez detrás de tanto interés por cuestionar un fichaje que, siendo multimillonario, no se acerca en su magnitud a las operaciones que el Real Madrid cerró con Cristiano Ronaldo y Bale.



Por eso su equipo de abogados de Rosell ha pedido la inhibición del juez Ruz en el caso y el traslado del proceso a Barcelona, ya que nada de lo que se trata tiene su origen geográfico en Madrid. Rosell cree que lo que ha llevado al socio Jordi Cases, simpatizante de Joan Laporta, a poner la denuncia en Madrid es precisamente el eco mediático mayor que tendría el caso aprovechando el previsible interés de los medios madrileños.

Pero lo que más preocupa a Rosell es el giro que han tomado los acontecimientos. Reclamó el lunes públicamente al juez que aceptara a trámite la querella mientras solicitaba ser llamado a declarar. En lo primero le ha hecho caso el juez, pero no en lo segundo, lo que da pie a Rosell a pensar que existe interés en eternizar el caso para que su honor permanezca en constante duda. Paralelamente, el juez ha solicitado más información y parece que es ahí cuando el presidente se ha derrumbado y ha planteado a sus compañeros de junta la posibilidad de dimitir, tal y como informaba anoche La Vanguardia.

 La Audiencia ha pedido siete nuevas diligencias. Por un lado la declaración pericial de los auditores de Deloitte, y por otro seis nuevos contratos: la documentación y los contratos que obran en poder de la FIFA, el contrato de Neymar firmado con N&N, el contrato de trabajo de Neymar en el Santos, el contrato de traspaso del Santos al Barça, el contrato de opción de compra sobre tres jugadores del Santos y el contrato firmado por Santos y FC Barcelona para la organización de dos amistosos.



El caso se ha complicado y Sandro Rosell empieza a calibrar la posibilidad de que lo que se podía esconder detrás de un "no pasa nada" pueda destaparse y convertirse en un escándalo mayúsculo. La investigación está centrada en Sandro Rosell y no en el FC Barcelona. A Rosell le honra que se plantee la posibilidad de marcharse para dejar al club ajeno a los focos mediáticos por este tema, pero al socio del FC Barcelona le hubiera gustado que su presidente se mostrara firme y seguro de sí mismo en lugar de sumergirse en un mar de dudas.

 


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