2012-11-04 14:11 FC Barcelona Por: Administrador

Los árbitros llevan en volandas al Real Madrid



Estrada Fernández, del colegio catalán, para que no se diga y resulte más creíble. Uno más en la larga lista de árbitros protagonistas de actuaciones sospechosas. Queda claro que preocupa mucho en Madrid, que es donde se cuece todo, que el Barça se dispare y haya dejado la liga vista para sentencia en unos cuantos partidos. Tal y como está la situación política en España y en Catalunya, da la sensación de que no interesa que el Barça sea campeón. Así se entiende que al FC Barcelona, el equipo que más pisa el área y más goles logra, sólo le hayan señalado un penalty a favor mientras que a sus perseguidores, el Real Madrid y el Atlético, ya les han pitado cuatro. Por contra, mientras el Barça ya sabe lo que es que le piten un penalti en contra, a los dos equipos madrileños todavía no les han castigado con una pena máxima.

Eso es pura estadística, números fríos. Pero lo visto esta noche en el Bernabéu clama al cielo y viene a confirmar las sospechas de que algo extraño, muy extraño, está sucediendo. Le pitan un fuera de juego de libro a Cristiano Ronaldo y éste, consentido y acostumbrado a protestarlo todo, se queja y le hace gestos ostensibles al linier diciéndole que "no". Por mucho menos expulsaron a Tito Vilanova en Pamplona. Poco después Pepe despeja a lo bruto, le sale mal y el balón queda en poder de un delantero aragonés. Pepe, desbordado, desde el suelo lo derriba agarrándole. No hay tarjeta para Pepe. Con razón presume el madridismo más fundamentalista de que Pepe es muy limpio porque no le enseñan tarjetas. Claro, los árbitros lo tienen prohibido. La cuestión es que cinco minutos después, Sapunaru realiza la misma acción, agarrando a Cristiano Ronaldo, y por supuesto, ve la cartulina amarilla. Son las dos varas de medir. Una para favorecer al Madrid y otra para perjudicar al rival de los blancos.



Finalmente, el gol anulado a Postiga confirma el descarado trato de favor que tiene el Madrid en esta Liga y gracias al cual "sólo" está a ocho puntos del Barcelona. Fue un gol conseguido en posición legal, pero hubiera significado el 2-1 en un momento en el que el Madrid estaba jugando de forma horrenda. El árbitro catalán, para más inri, le echó un capotazo al Madrid y a otra cosa mariposa. Así se escribe la historia del fútbol español. Como ya viene siendo tradicional en la historia del Barça, sólo realizando una campaña ejemplar y excepcional podrá ser campeón el equipo de Vilanova. Sólo así será posible sobreponerse a las ayudas que reciben los rivales. De momento, el equipo blaugrana va por muy buen camino. Nueve victorias y un empate, así es imposible que le recorten diferencias ni jugando con 12.

No se trata de quejarse de un 4-0 que no es responsabilidad del árbitro, sino de una dinámica que empieza ya a resultar cansina. La doble vara de medir se nota ya demasiado porque ya es público y notorio que la justicia no es igual para todos.


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