2013-09-18 19:09 Real Madrid Por: Administrador

Los avatares y Casillas



Parece que a Iker le acompaña últimamente la mala suerte. En diciembre de 2013 su carrera se empezaba a torcer: José Mourinho le dejaba en el banquillo en la visita madridista a La Rosaleda. Al mes siguiente volvió a la titularidad con motivo del doble enfrentamiento con el Valencia en la Copa del Rey. En el partido de vuelta, en un balón dividido en el área, su compañero Arbeloa golpeó su mano izquierda con tan mala fortuna que le produjo una fractura.

Por ese motivo, el club fichó a Diego López. Y la verdad es que el lucense cumplió a la perfección en esa situación de urgencia. Casillas volvió a las convocatorias a principios de abril, pero ya no jugó ningún partido más durante esa temporada. Mourinho prefería a Diego. En junio, Del Bosque fue el oasis de Iker. El seleccionador se decantó por él y le concedió el puesto durante toda la Copa Confederaciones.



Tras las vacaciones, la vuelta al trabajo se presentaba como sinónimo del retorno del capitán a la titularidad. Pero nada más lejos de la realidad. El nuevo entrenador, Carlo Ancelotti, quedó convencido con el rendimiento de López, que empezó antes los entrenamientos de pretemporada y, por tanto, adquirió con más presteza el tono competitivo.

Tras desatarse otro vodevil, Ancelotti confirmó la vuelta del capitán a la titularidad para la disputa de la Copa de Europa. Ayer Casillas volvía a su hábitat natural: la portería. Pero la desventura otra se cruzó en su camino. En el primer minuto de encuentro en Estambul chocó con Sergio Ramos, la cual cosa le hizo notar un agudo dolor en el costado. No tuvo más remedio que retirarse en el minuto 14.

¿Mala fortuna? Algo de eso debe haber. Pero Casillas no debería olvidar todos los avatares que le llevaron al fútbol de primer nivel. Debería tener en cuenta la oportunidad que tuvo de debutar con el Real Madrid en San Mamés y de que todo le saliera bien. O valorar que ese mismo año, ya asentado en el equipo, fuera una de las figuras del equipo que ganó la octava Copa de Europa.



También recordará el madrileño que, en 2002, durante una final de Copa de Europa en la que fue suplente, el destino le diera la ocasión de volver a ser el héroe. Y que aquella circunstancia se produjo por la desgracia de su compañero César Sánchez. Pero ese año todavía hubo más. Casillas fue convocado para el Mundial de Japón y Corea, para el que partía como suplente de Cañizares. El meta del Valencia por aquel entonces también mordió el polvo. Un corte en el pie producido en extrañas circunstancias -la versión oficial dice que fue con un frasco de colonia- le hizo quedarse fuera. Y Casillas agarró con tesón un puesto que ya jamás volvería a soltar. Un puesto que le convertiría en campeón del mundo y en doble campeón de Europa. Fue, además, decisivo en todos esos logros con innumerables paradas de mérito. No es poca cosa.

En el Madrid, pese a volver a ganar a nivel europeo, acumuló títulos de Liga y Copa. Y paradas de todos los colores, algunas de ellas inverosímiles. Así que, pese a la situación actual, el portero del Madrid no le puede poner ningún pero a su carrera. Realmente, el de Móstoles lleva más de una década aliado con los hados. Y seguro que volverán los buenos tiempos para él. Ahora, le cabrá tener paciencia y seguir apoyando un Diego López que está teniendo una magnífica actuación.


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