2014-01-09 23:01 Real Madrid Por: Administrador

Los goles de Benzema y Jesé dejan encarrilada la eliminatoria (2-0)



Carlos Muñiz

Que el Real Madrid pierda por 3-0 en Pamplona suena a sueño irrealizable. Por eso hay que dar por bueno el 2-0 cosechado por los jugadores de Ancelotti en el partido de esta noche ante Osasuna y que pone al Real Madrid en franquicia su pase a los cuartos de final.



El gol tempranero de Benzema, rematando de cabeza de manera impecable un centro de Modric, dio pie a pensar que Osasuna daría más facilidades y que podríamos asistir a una goleada de escándalo. Sin embargo, el cuadro navarro se ha defendido con orden y ha contragolpeado con peligro. Ancelotti no quería sustos, consciente de la importancia que hubiera tenido encajar un gol, y en lugar de lanzar a sus jugadores al ataque alegremente, adoptó las correspondientes precauciones para asegurar un partido de vuelta tranquilo y placentero.

Como estaba previsto, volvió Bale a la alineación y desapareció de ella Di María, que fue silbado por la afición en el calentamiento. Con Benzema en punta, Cristiano, Bale y Jese se encargaron de elaborar el juego de ataque apoyados atrás por Illarra y Modric. El Madrid tocaba bien y llegaba con facilidad. Y mereció más goles en la primera mitad, pero si el primer gol llegó en el minuto 19, el segundo se haría esperar hasta el 60 de la mano de una gran asistencia de Cristiano a Jesé.

El portugués buscó el gol durante toda la noche, pero esta vez no le sonrió la fortuna. Aún así, su participación fue decisiva con ese pase de gol a Jesé que significa la tranquilidad para afrontar con calma un desplazamiento que nunca es fácil. Jese se lesionó en el gemelo derecho y Ancelotti puso en su lugar a Isco. También cambió a Benzema por Morata y a Illarra por Casemiro. Di María, que calentó durante muchos minutos, se quedó en el banquillo. Era la manera elegida por Ancelotti para hacerle pagar sus culpas después de pedir a la directiva blanca que no hubiera sanción económica para él.



El Madrid fue de menos a más y al final el Bernabéu acabó pidiendo la hora viendo a su equipo agazapado atrás y al rival envalentonado. Esta vez Pepe y Ramos se mostraron infranqueables y Casillas paró lo poco que le llegó.

Trámite resuelto. El camino hacia el final de la Copa del Rey que este año se disputará en abril cuenta con un obstáculo menos. Ahora se trata de no derrochar en la vuelta el esfuerzo realizado esta noche para que el equipo siga adelante. Este año el Real Madrid lucha por todos los titulos y la Copa del Rey no es una excepción.


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