2012-02-18 10:02 Real Madrid Por: Administrador

Los siete pecados capitales de Piqué



Su relación con la cantante colombiana Shakira es uno de los puntos de partida de casi todos los problemas del central. Demasiada sobreexplotación de su imagen de cara a la opinión pública, escarceos en público y viajes que le han costado más de una reprimenda por parte de su míster (viajó a Polonia a un concierto de la cantante y le costó 6.000 euros de multa).

El míster le da lo mismo con quién esté o deje de estar sus pupilos, pero quiere que estos se centren en su trabajo, porque de ellos dependen el disfrute de muchos y Piqué le está fallando. Tanta prensa rosa y tantas pilladas (video porno incluido) están minando al futbolista.



Las salidas de tono del futbolista a la prensa son constantes y eso no gusta al comedido de Pep. El técnico quiere tener todo bajo control y parece que su jugador no entiende sus maneras. Así, el míster le ha tenido que reprimir por alguno de los comentarios públicos del zaguero, lo cual no le hacen ninguna ayuda.

La política es otro de los puntos fuertes de la dilatada carrera de Piqué. Se ha metido en demasiados berenjenales que le han podido costar muy caro. Faltas de respeto que no deben de ser toleradas, como cuando le dijo a los madridistas la temporada pasada durante el partido de liga en el Bernabéu: "Españolitos, ahora os vamos a ganar la Copa de vuestro Rey". Situación que nunca nadie desmintió.

El sobrepeso es otro de los fragrantes problemas que cuenta el futbolista culé. Tras las vacaciones invernales, parece que el zaguero comió demasiado turrón, algo que es complicado de gestionar en un futbolista de su corpulencia. A Guardiola no le gustó que no se cuidara. Tiene edad de hacerlo y si no lo hace esto le pasará factura.



Otra de las losas que pesa sobre Piqué es el riesgo al que se expone en asuntos extradeportivos. Primero el rafting sin casco y luego un cumpleaños en los karts, medidas que no han gustado en el club y que le costaron una buena reprimenda por parte de la directiva.

Por último, el más importante: no está centrado. El jugador se evade, se pierde en demasiados asuntos y no tiene a lo que tiene que estar. Lo ha demostrado en el campo y fuera de él. Sus fallos ante Osasuna y su percance con el coche (se le había olvidado el pasaporte antes de viajar a Leverkusen) lo demuestran. Piqué se está dinamitando él solo. 


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