2013-03-21 15:03 FC Barcelona Por: Administrador

Los tramposos denuncian las trampas



Sorprende que Jose Mourinho haya tardado dos meses y medio en denunciar las irregularidades que según él se produjeron en la elección del entrenador del año 2012 organizada por la FIFA. Sorprende que lo explique ahora y no cuando debía. Sorprende que hable de tres "denunciantes" que, curiosamente, son afines a su persona. Sorprende que utilice la mentira para justificar su ausencia en la gala afirmando que los tres "denunciantes" le advirtieron antes de la entrega de premios de que sus votos fueron cambiados o que no tuvieron oportunidad de votar. Sorprende que sobre más de 500 votantes, nadie haya denunciado nada. Y lo más sorprendente es que Mourinho supiera antes de la gala que el voto que le otorgó Pandev se desvió a Del Bosque, algo que es absolutamente imposible porque los resultados no se hacen públicos hasta después de la gala.

Vicente Del Bosque ganó con un 34,51%  de los votos. Mourinho se quedó en el 20,49%. Un 14% de diferencia. Muchísimas trampas debió hacer la FIFA para cambiar el sentido de la votación si realmente hubiera sido Mourinho el elegido como mejor entrenador del año. Los datos confirman algo que no es novedad, que este tipo no sabe perder y desconoce el significado de la palabra deportividad. Si no esparce la porquería sobre el prójimo no está contento, si no justifica con mentiras sus derrotas y los éxitos de los demás no es feliz. Y si hay que valerse de falsedades, no tiene reparos. El fin siempre justifica los medios, sean los que sean, para él.



De lo que no habla Mourinho es de la trampa mayúscula de su protegido Cristiano Ronaldo, que quiso asegurarse cinco votos en su lucha con Messi evitándose votar y delegando su voto como capitán de Portugal en un compañero. De esa manera se aseguraba los cinco votos del capitán de Portugal. Messi fue de cara y como capitán de Argentina votó y renunció a las cinco votos que le hubiera dado cualquier otro jugador argentino. Cristiano Ronaldo echó mano de la antideportividad, le dio una patada al fair play, mostró su verdadero rostro de mala educación y trató de hacer trampas para aprovecharse de una situación que, de cualquier forma, no le sirvió para nada. Messi volvió a humillarle en la votación. Cristiano Ronaldo tuvo cinco votos más de los que le correspondían, pero hizo un ridículo tan espantoso que quedó retratado ante los ojos del mundo entero.

De eso no habla Mourinho. Quizá porque en su código ético, las trampas sólo están permitidas cuando le favorecen a él o a los suyos. El rey de las trampas quejándose de trampas. Vivir para ver.

 




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