2015-05-12 22:05 FC Barcelona Por: Administrador

El tridente y Ter Stegen tocan la quinta sinfonía de Berlín (3-2)



Leo Messi, Luis Suárez y Neymar Jr llegaron a Munich con ganas de hacer lo que mejor se les da: convertir en música celestial una pelota de marca Adidas. Y así lo hicieron aunque tardaron en entrar en juego en un partido en el que tanto bávaros como catalanes repetían el mismo once con el que disputaron la ida de estas semifinales en el Camp Nou. Sin embargo en esta ocasión Pep Guardiola se dejaba de experimentos con gaseosa en defensa y salía con un 4-3-3 de libro para contrarrestar a los tres de arriba.

El Barça dominaba la pelota y los bávaros hacían muestra de una presión altísima.



El Bayern tuvo la primera ocasión a pesar de que el dominio de la pelota era azulgrana, Lahm se colaba por la derecha y ante la salida de Ter Stegen se resbalaba y la pelota se iba por línea de fondo. El cancerbero alemán calentaba en una noche donde se llevaría grn parte de los flashes.

Tras esta jugada, Dani Alves recibía en el centro del campo y daba un grandísimo pase a la espalda de Benatia y Alonso,  por donde se colaba Ivan Rakitic que sólo ante Neuer chutaba a su derecha con la posterior reacción del guardameta que sacaba una gran mano.

Tras esto el descontrol se haría con el partido por momentos, con ambos equipos saliendo al contragolpe y en la que ambas defensas tuvieron que emplearse de la mejor de las maneras.



Con el Barça controlando el esférico y siendo el señor del partido, en un córner se adelantaban los alemanes con un gran testarazo de Benatia. Jarro de agua fría para los de Luis Enrique que recibían su primer gol a balón parado en este 2015 tras un error de Sergio Busquets en la marca que dejaba al francés solo en el centro del área.

A pesar del tanto los culés no cayeron en el desánimo y expoliados por su propio entrenador trataron de enseñarle al Bayern como se juega.

Y por si quedaba alguna duda, aparecía Leo Messi en el minuto 15. El crack argentino recibía en tres cuartas partes de cancha, se tomaba un segundo para pensar  y le entregaba un pase genial a Luis Suárez a la espalda de los centrales alemanes, el uruguayo entraba solo ante Neuer y le daba un pase de la muerte a Neymar que el brasileño acompañaba al fondo de las mallas. Leo Messi escribía en la partitura, Luis Suárez la retocaba y Neymar la ejecutaba. Los Tres Tenores en estado puro.

Tras el gol la felicidad volvía a los rostros de los azulgranas esta vez de amarillos fosforito. Los de Pep por su parte no se daban por vencido y harían estirarse a Ter Stegen tras un buen remate de cabeza de Thomas Muller. Los locales necesitaban cuatro goles más y se veían impotentes ante la maquinaria barcelonista. Tras esto, otra ocasión de Lewandowski en el 26 hacía que el guardameta visitante se volviese a lucir.

Pero en el 29 los invencibles volverían a actual. Leo Messi peinaba un gran balón de Ter Stegen, Luis Suárez corría con la bola y. nuevamente, no pecaba de individualista y le daba un fantástico pase a Neymar Júnior que el de Sao Paolo, con una frialdad de francotirador, aprovechaba para batir a Neuer con un derechazo inapelable. Europa era testigo de la grandísima actuación de los hombres de Luis Enrique.

Pese a las arengas de Pep Guardiola desde la banda, los muniqueses se iban al vestuario hundidos con la misión de remontar más utópica si cabía de entrada y con la sensación de que era imposible hincarle el diente al mejor equipo del mundo.

El segundo tiempo comenzaba con Luis Suárez en el banquillo y Pedo en el verde. Lucho no quería correr riesgos con Suárez, que lleva unos partidos bastante cansado, y le hacía descansar para preparar el próximo duelo importante que lso azulgranas tendrán en el Calderón.

En los segundos 45 minutos los azulgranas se echaron una buena siesta que les pudo costar caro. Con el Bayern intentándolo y el Barça dominando en los primeros minutos, llegó el empate de Lewandowski en el 60’ tras romperle la cintura a Mascherano en la frontal del área. Los barcelonistas perdían la pelota y el Bayern sacaba fuerzas y rabia para conseguir lo imposible, hacer cuatro tantos en media hora.

Y llegaron a meter el miedo en el cuerpo a la afición catalana cuando Schweinsteiger en el 74 reciclaba un rechace dentro del área y le cedía a Thomas Muller que chutaba desde la frontal al fondo de las mallas. Los alemanes todavía tenían que hacer tres tantos para conseguir una remontada épica que no llegaría a producirse. Dos estiradas de Ter Stegen cerraron el candado de la portería y el partido murió con una ocasión de Neymar que, quieriendo que Messi se sumase a la fiesta, pecaba de compañerismo y la pelota se iba lejos de la portería alemana. 

Treinta partidos después el Barça perdía, pero dulce derrota aquella que te lleva a la final. Pues en la primera parte los Tres Tenores, junto a la ayuda inestimable de Ter Stegen, ya habían comenzado a escribir la partitura de la que todos esperan sea la quinta sinfonía de Berlín, la quinta “orejona” que visite las vitrinas culés. 


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