2016-04-18 19:04 Opinión Por: Administrador

Los "valors" del maleducado Luis Enrique con los periodistas



Carlos Muñiz Luis Enrique dio la nota con un periodista anoche cuando Victor Malo, del diario Gol, le formuló una pregunta más que coherente que le sentó mal. Quería saber el informador si la preparación física tenía que ver con el bajón que acusa el Barcelona durante el mes de abril. Luis Enrique le preguntó por su apellido: "Malo", respondió el informador. "Perfecto, siguiente pregunta", y le dejó con la palabra en la boca. Pero que Luis Enrique sea maleducado con la prensa y con todo aquel que no le ríe las gracias no es noticia. Si en la época de bonanza con los resultados a favor, ya mostró su carácter chulesco y prepotente, ahora que llegan las derrotas su comportamiento mantiene la misma línea,deja mucho que desear y se aleja de nobles objetivos que persigue y fomenta su club, el de los "valors". Y es que no puede extraerse ningún valor positivo de un entrenador que ha hecho su bandera de la mala educación y al que, al parecer, le viene grande el cargo que ocupa si es incapaz de responder a las preguntas que se le formulan en tono educado.

Llueve sobre mojado con Luis Enrique

Pero el tema viene de atrás. No son nuevas las muestras de chulería y mala educación de Luis Enrique. Por ejemplo, con la periodista Núria Casas, de 8TV, a la que después de formularle una pregunta le contestó: "no entiendo tus preguntas porque hablas raro". A David Ibáñez, de Mediaset, le respondió a una pregunta sobre Neymar: "me he quedado afónico, siguiente pregunta". A David Bernabéu, también de Mediaset, le dijo: "Muy simpática la pregunta, en la misma línea de siempre. El socio puede estar tranquilo, hablo y analizo todo lo que debo como entrenador. A mí me interesa el fútbol, no el 'gossip' (rumores)". Y a Susana Guasch, de Atresmedia, la acusó al final de un partido de hacer "un análisis superficial y gratuito. Tú habla de lo que quieras, que yo contestaré lo que me apetezca".  Podríamos seguir, la lista de agravios es interminable. Lo dicho, un entrenador que no sabe comportarse ante los medios de comunicación, una faceta que entra dentro de las funciones de su trabajo, no da la talla para entrenar a un club como el Barça, que debe cuidar la imagen que proyecta al exterior hasta el más mínimo detalle. Lo de Luis Enrique es cualquier cosa menos cuidar los "valors. Y así va el Barça. En cuanto han fallado los tres de delante, el castillo de naipes se ha venido abajo, porque detrás de Messi, Neymar y Suárez no hay nada más.

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