2016-07-27 16:07 FC Barcelona Por: Administrador

Luis Enrique saca el látigo y Bartomeu le obedece: Las claves de la renovación de Mascherano



Fede Peris Luis Enrique ha vuelto guerrero de sus vacaciones. La indignación que siente por la marcha de Dani Alves no se la quita nadie. La baja del lateral brasileño se produjo en contra de su voluntad. Y ha llegado a tiempo para evitar más desgracias. Por ejemplo, la salida de Arda Turan, la marcha de Claudio Bravo y el adiós de Mascherano. Estaba Luis Enrique tan furioso en su primer día de trabajo que aprovechó para lanzar un serio aviso público a Bartomeu reclamando la renovación inmediata de Mascherano y la continuidad de Arda Turan y Claudio Bravo.  El enfado de Luis Enrique viene dado porque a su vuelta al trabajo se ha encontrado con viejas caras conocidas que no quería volver a ver y que tendrá que soportar durante la pretemporada (Montoya, Tello, Vermaelen, Douglas...). Ni siquiera la marcha de Adriano está asegurada, porque en Turquía no acaban de hacerla oficial a pesar de que el jugador brasileño lleva ya dos días en Estambul esperando que se resuelva su situación. Para acabarlo de arreglar, sigue sin poder trabajar con el cuarto delantero que ha pedido por activa y por pasiva en todos los idiomas desde el mes de diciembre. Pero el delantero no llegó en el mercado de invierno y se resiste en el de verano.

Las prisas por anunciar la renovación de Mascherano

En este estado de excitación que vive Luis Enrique hay que entender la diligencia con la que la directiva del FC Barcelona ha llevado el tema de la renovación de Mascherano, consciente Bartomeu de que para el técnico es un asunto innegociable. De esta manera el presidente ha intentado aplacar su furia. Tan urgente era el tema que el club ni ha esperado a que llegara Mascherano de vacaciones, tal y como estaba previsto, y se ha anunciado su renovación sin tener todavía su firma estampada sobre el documento. Poco más o menos como ha sucedido con André Gomes, a quien el Valencia no ha dado como traspasado al Barcelona hasta el día de hoy, cinco días después de que Bartomeu los escampara por Barcelona y sus círculos fieles cinco días atrás. Y ha sorprendido que el directivo Albert Soler hiciera pública la noticia en un acto que no tenía más protagonista que André Gomes, lo que da una idea de las prisas de la directiva del FC Barcelona por hacer pública la noticia.   La cuestión es que Mascherano, con 32 años, ha visto prorrogado en un año el contrato que le ligaba al club hasta 2018 y en unas condiciones económicas superiores (cobraba 5,5 millones anuales más un bonus por rendimiento que podía llegar a 2 millones más). Las nuevas cifras se sitúan en la línea de lo que la Juventus le ofreció al jugador antes de irse de vacaciones. El club ha tenido que reaccionar para contentar a su entrenador y también a Leo Messi, que ya había avisado de lo mucho que le desagradaría la marcha de Mascherano del club. De esta manera el club intenta rehacer su relación con Mascherano, rota a raíz de la indefensión que sintió el jugador durante el proceso que acabó en condena de la Justicia por un fraude a Hacienda. Mascherano no notó el mismo interés del club por defenderle que el que vio en apoyo de Leo Messi. Tampoco encontró una rápida respuesta cuando planteó el tema de la mejora de su contrato. Fue entonces cuando apareció la Juve y la reacción inmediata del club.    

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