2014-11-12 09:11 FC Barcelona Por: Administrador

Luis Suárez no olvida el daño que le ha hecho la FIFA



Los libros están de moda en las últimas horas. Al polémico libro de Guillem Balagué en el que se descubre la mala educación de Cristiano Ronaldo con sus insultos a Messi, se suma ahora el primer libro autobiográfico de Luis Suárez, editado por Planeta y titulado: "Mi vida, Luis Suárez". 

En él Luis Suárez se sincera y expresa las sensaciones que vivió tras el desgraciado incidente con Chielini en el Mundial de Brasil y los cuatro meses apartado de toda actividad deportiva. Suárez habla con gratitud de su esposa Sofía y su familia, que le ayudaron a superar el trance. En el libro puede leerse: “lo absurdo de la suspensión de la FIFA se volvió cada vez más evidente, tuvimos que planificarlo todo cuidadosamente ante el supuesto de que los paparazzi o algún hincha me tomara una foto realizando alguna actividad remotamente relacionada con el fútbol”. LA FIFA le  le obligó a “firmar un contrato con el Barcelona casi clandestinamente sin que llegara a ser un asunto público”.



Así recuerda el día de la firma de su contrato por el FC Barcelona:  “tuvo que planificarse meticulosamente todo para que nadie nos viera y no hubiera fotos. Había un plan de tres coches que salían desde tres salidas diferentes para el caso que la prensa hubiera sido alertada. Ya me había acostumbrado a que todo fuera una operación encubierta. Salía de casa de mis suegros escondido dentro del coche para burlar a los paparazzi”.

Suárez afirma también que estuvo a punto de fichar por el Arsenal:  “habría sido un gran error, que no habría cometido de no ser por Steven Gerrard. Hablamos de eso cuando fui a Melwood a recoger mis cosas al final del verano y me dijo: ‘Hiciste lo correcto, esperaste hasta el mejor momento”. Gerrard tuvo ojo clínico ya que “me dijo juega bien en el Liverpool, dale otro año y el próximo serán el Bayern Múnich, el Real Madrid o el Barcelona que vendrán a por ti y entonces podrás irte donde quieras porque tienes calidad para jugar en cualquiera de estos tres clubs”.

Y recuerda que ya en su época con el Nacional de su país, sentía muchas afinidades con el Barcelona:  “solía aparecer en las prácticas con una mochila gris que tenía el escudo del Barcelona”. Y descubre que periódicamente acudía al Camp Nou a disfrutar con el juego del Barcelona como aficionado. Uno de los partidos que vio fue el 5-0 al Madrid de Mourinho: “y los festejos de los cinco dedos de Gerard Piqué”.



También explica cómo fue su debut en el Gamper: “me sentía como un invitado o como si hubiera ganado un concurso”. Luis Enrique dijo en el vestuario: “Bueno, ellos finalmente lo sacaron de Guantánamo para estar con nosotros en el entrenamiento. Todos aplaudieron al prisionero liberado y yo traté de no ruborizarme por ser el centro de atención”.

Suárez no perdona a la FIFA por crearle una mala fama que no se merece. “La gente habla de mí como si fuera un jugador problemático, pero hablen con mis compañeros e intenten encontrar uno solo que piense esto. El Barcelona sabía que no tendría problema alguno conmigo en este aspecto y si hubieran puesto una cláusula de mordida, yo la habría firmado, por supuesto, pero no hubo tal falta de confianza en mí”.

Suárez explica que se sintió “como si fuera tratado como un criminal”. Aunque admite que “cometí un error. Fue mi culpa. Era la tercera vez que me pasaba y necesitaba ayuda”. Y la FIFA, en lugar de ayudarle, trató de hundirle todavía más. "Quizá yo fui un blanco fácil. En el fútbol inglés podéis partirle la pierna a alguien y no ser sancionado. Morder espanta a un montón de gente, pero es relativamente inofensivo o por lo menos en los incidentes en los que yo estuve involucrado. Ninguna de las mordidas fue como la de Mike Tyson a Evander Holyfield, pero eso a nadie le importa”. Y confiesa que tras su primera mordida su mujer Sofia le riñó al llegar a casa, “¿en qué planeta estabas?”.


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