2013-03-02 18:03 FC Barcelona Por: Administrador

Manos arriba. ¡Esto es un atraco! Así gana el Madrid (2-1)



El partido ha sido malo. Malo de solemnidad. El Madrid pensaba más en Manchester y el Barça tenía bastante con un empate que mantuviera a salvo el confortable colchón que le separaba del Madrid. Al final ha ganado el Real Madrid y la diferencia ya no es de 16. Es de "sólo" 13. De hecho jamás el Barcelona se había presentado a jugar en el Bernabéu sacándole 16 puntos al anfitrión. Este es un honor del que también podrá presumir Mourinho ante sus nietecitos en años venideros.

Pero a falta de interés en el juego, Pérez Lasa, el inefable Pérez Lasa, se ha encargado de aportar entretenimiento al choque con una serie de decisiones finales que han perjudicado claramente al Barcelona y que han tenido influencia de forma absoluta en el resultado. Con el 2-1 y ya en el tiempo añadido, Adriano penetra en el área, Morata le agarra dentro del área, pero él sigue y se encuentra a Sergio Ramos, que levanta la pierna con claridad y con la intención de derrribarle, y le derriba. Pérez Lasa estaba allí mismo. La jugada se produjo ante sus narices, pero no quiso pitar nada.



Hoy tocaba que ganara el Real Madrid. Hoy Mourinho no preguntará por qué. Hoy no hará falta inventar películas en el parking y en el túnel de vestuario. El Madrid no ha sido capaz de ganar a un Barça pésimo, ha necesitado del gol del árbitro, ese jugador número doce que ha dejado al Barça con diez expulsando a Valdés. Es cierto, fue en el minuto 93, pero una cosa es pasar por alto las protestas de Pepe y sus amigos, que salen al campo más pendientes de protestar y pegar que de jugar, y otra la indignación de Valdés ante una injusticia evidente y clamorosa. También vio la amarilla Iniesta en las protestas. Ambos recibirán la correspondiente sanción. ¿Y a este tipo quién le sanciona? ¿También le va a felicitar el Comité de Árbitros, ese que se regía en base a un absurdo villarato? Hay que tener muy poca vergüenza para inventarse una calumnia como la del villarato. Sólo hay que ver el partido de hoy. ¿Se atreverán a hablar de villarato blanco o se asustarán ante un enfado de Florentino, que es el que maneja el cotarro mediático en la capital?

El partido ha sido horroroso. Ha empezado marcando el Real Madrid por medio de Benzema, rematando de cabeza un centro de Morata. Era el minuto 5. El Barça, lejos de reaccionar, ha caído en un tedio aburridísimo, sin chispa, sin velocidad, sin profundidad. Una acción aislada de Messi buscando el desmarque de Alves y dejando clavado y quebrado a Sergio Ramos, ha significado el gol del empate. Sólo llevábamos 17 minutos.

Y ahí se fundieron los plomos de los dos equipos. Ni unos ni otros. Juego insípido y aburrido, parecía como si a ambos ya le fuera bien el resultado. El Barça, tocando el balón sin intención y el Madrid atrás, pasando el rato y esperando la visita de sus rivales, que no se producía. Es cierto que han habido situaciones de gol en ambas porterías, pero el partido ha sido malo de solemnidad. Sólo el detalle de que Mourinho alineara a Pepe en el centro del campo para ordenar el juego de su equipo ya da una idea del nivel del encuentro. Y Pepe, claro, ha dado un recital de lo mejorcito de su repertorio. Patadas, esta vez, pocas. Pero provocar, buscar al rival, protestar y hacer teatro... de eso mucho. Alguien debería decirle a este individuo que da pena y que si no sabe jugar a fútbol que se dedique a otra cosa, pero que no manche la reputación de este deporte con actuaciones como la suya hoy.



El Barça tenía mucha posesión. Tanta, que al descanso llegó con el 77%. Pero el dominio era infructuoso. Y hasta el Madrid parecía dormirse, así que Mourinho ha puesto en el campo a Cristiano Ronaldo y Khedira por Benzema y Kaka con la intención de animar un poco la cosa. Y se animó. Cristiano probó el disparo siempre que pudo y obligó a Valdés hacer un par de intervenciones de mérito. Incluso envió un balón al poste en el lanzamiento de una falta.

Y el partido, que había sido muy limpio en la primera mitad (cero tarjetas) se fue embruteciendo ante la pasividad de un árbitro que cuando se quiso dar cuenta se vio obligado a ofrecer un festival de tarjetas en la segunda mitad. Hasta 9 enseñó: promedio de una cada 5 minutos y repartidas de manera injusta porque no aplicó el mismo criterio para unos que para otros. Llegó el gol de Sergio Ramos a ocho minutos del final y el partido parecía sentenciado.

Al final se comió el penalti doble de Morata y Sergio Ramos a Adriano. Hay que tener cojones para atreverse a pitar eso y exponerse a que la caverna mediática en pleno se te eche encima. Pero si no hay cojones, mejor no arbitrar. Y Pérez Lasa se ha acojonado hoy. Esto del arbitraje consiste en aplicar el reglamento y pitar lo que se ve. Y Pérez Lasa vio el penalti. Lo vio tan bien como los sesenta y tantos mil espectadores que llenaron el Bernabéu. Alguno se lo perdió porque en ese momento estaba insultando al Barça y dedicándole el grito del mono a Alves. Pero ese penalti pasará a la historia como el de Guruceta. Hay que tener muy mala intención y mucha determinación para hacerse el loco ante una falta tan evidente. Más claro ya no puede ser, pero ya se sabe: Así, así, así gana el Madrid.

Y dicho esto, vuelvo a repetir que el Barça ha estado pésimo, que ha entrado en una crisis de juego preocupante, que es un equipo descabezado y sin líder y que hay que replantearse muchas cosas de cara al partido de la remontada. Entre otras, la actitud de los jugadores. No se puede ir al Bernabéu a jugar andando. De cualquier forma, el Real Madrid no fue mejor. La diferencia la marcó Pérez Lasa.

 

 
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