2014-03-17 23:03 FC Barcelona Por: Administrador

Martino huele a Bobby Robson



Pablo Rojas

La rotundidad con la que Manel Arroyo, portavoz del FC Barcelona, desmintió la noticia que saltó en TV3 que aseguraba que Gerardo Martino no seguiría en el Barça no engañó a nadie. El técnico argentino huele a transición, su ya estado apático con la prensa y sus mensajes equívocos hacen que el aficionado culé tenga cada vez más la sensación que la temporada próxima tendrá otro entrenador al que alabar o criticar.



Bobby Robson tuvo que convivir su temporada en el Barça con la alargada sombra del éxito vivido con Johan Cruyff, su temporada con un Ronaldo colosal fue memorable ganando todo lo ganable excepto la Liga, pese a ello el inglés no cuajó en el barcelonismo que exigía una excelencia que acababa de saborear por primera vez.

Ahora al Tata Martino le ocurre algo similar, su temporada, aunque algo irregular, no baja del notable pero vive con la carga de heredar un equipo que construyó Pep Guardiola y que recolectó títulos por doquier y un fútbol inolvidable. Al argentino más que resultados se le critica la pérdida de excelencia, y es que las expectativas de los demás siempre son complicadas de cumplir y en este caso el barcelonismo posee unas expectativas inalcanzables para casi cualquiera. De hecho, el propio Pep se tuvo que marchar porque ya no veía la manera de alcanzarlas.

No sabemos todavía si se marchará o no, pero el paso de Martino nos deja un pequeño legado cultural más a la historia del club, una manera distinta de hacer las cosas, como ya lo hizo Robson en su añito de transición. Pero sobre todo el Tata debe hacernos reflexionar como azulgranas, el entorno ha vuelto a ser autodestructivo y ha destrozado la confianza de un técnico ganador que llegó al FC Barcelona con la piel muy fina pero con los conocimientos necesarios para hacerlo bien y los jugadores se lo han agradecido y mostrado en público a cada vez que han podido. 



La próxima temporada seguramente tengamos en el banquillo a algún entrenador más del agrado del aficionado culé, un Luis Enrique, un Villas-Boas (que cabe recordar que no ha hecho más que fracasar por el momento) o algo más del agrado del presidente saliente como podría ser Scolari. Haya quien haya en el banquillo ya no tendrá que superar la enorme presión que ha sufrido Martino esta temporada, el argentino ha puesto la cara en una transición necesaria. Gracias Tata.


Deja tu Comentario