2014-05-05 18:05 FC Barcelona Por: Administrador

Martino no podía hacer la revolución de Luis Enrique



 Albert García

Gerardo Martino es un gran entrenador pero le ha tocado ser Bobby Robson. Realmente el argentino se le fichó como entrenador de entretiempo mientras el Barça podía hacer un plan de verdad para cerrar un ciclo que ya llegaba a su fin y empezar un nuevo ciclo triunfal. Martino fue un fichaje de urgencia, Luis Enrique no tenía prisas la temporada pasada en fichar por el Barça, sabía que debía de ir paso a paso y que si los hacía bien le llegaría la oportunidad. Martino falló y ahora le toca su turno.



Luis Enrique tiene el tiempo y la confianza que no tuvo el argentino pero tiene algo más: Conoce la casa. El asturiano siguió pasos similares a los de Guardiola en su época azulgrana, no obstante, Luis Enrique estuvo todavía más tiempo en la base y sabe a la perfección cómo serán las nuevas hornadas de La Masía por lo que la revolución comenzará por ahí.

Es cierto que ha salido una lista de 13 nombres de jugadores del primer equipo que son transferibles y siete de ellos son canteranos, no obstante, la lista de altas será elevada y se prevé que la mitad de esa lista sean de la cantera. Deulofeu y Rafinha más que seguro, Adama y Samper llaman a la puerta y algún otro está casi preparado para tener sus temporadas a caballo de los dos equipo.

LAS DOS FASES DE LA REVOLUCIÓN DE LUIS ENRIQUE



Una plantilla diferente con roles diferentes. El asturiano tiene claro que los que se queden deberán vivir con la competencia de los nuevos y eso llevará a un nuevo esquema de roles dentro de la plantilla. También sabe de la importancia de los veteranos como Xavi Hernández y Andrés Iniesta dentro del equipo, pero sobre todo en el caso del primero debe ir dándole la oportunidad para que sus herederos den un paso al frente y él uno al lado. 

El método de trabajo para recuperar la esencia. Martino se ha cansado de repetir una y otra vez que el Barça debía recuperar todo aquello que había dejando de hacer y que le hacía grande. El argentino lo recordaba a diario pero él no tenía el conocimiento de cómo funcionaba ese equipo por dentro cuando se estaba arriba del todo y Luis Enrique sí ya que fue uno de los creadores. El astuariano es diferente a Pep Guardiola, su exigencia física es todavía mayor, hecho que le ha provocado chocar con diversos jugadores en su año inicial tanto en el filial azulgrana como en la Roma, no obstante, el modelo de juego es el mismo que practicaba Guardiola como se ha podido comprobar con el Celta de Vigo.


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