2013-10-24 12:10 FC Barcelona Por: Administrador

Más que canguelo, en Barcelona hay mosqueo con el Madrid



Joan Tubau

El espectáculo futbolístico que dio anoche el Real Madrid ante la Juventus fue penoso. Cristiano Ronaldo y diez más. Una banda con un jugador que tiene las ideas claras. El megafichaje Gareth Bale disputó casi media hora de partido y en ese tiempo el Madrid jugó con diez porque apenas intervino en el juego. ¿Era esa el arma secreta que tenía preparada Ancelotti para el Camp Nou?



Benzema no dio una a derechas. Illarramendi y Khedira apenas saben hacer algo más que destruir y estorbar. Y detrás, las marrullerías de siempre de Pepe y Arbeloa unidas al teatro constante que imprime Marcelo a sus acciones, más pendiente de buscar la falta que de crear juego.

Italia es hoy un clamor contra el árbitro de anoche. En Málaga salieron escaldados del partido del sábado. En Elche no se han olvidado del famoso penalti a Pepe en el minuto 93. El Madrid va sumando puntos en España y en Europa ofreciendo un fútbol mediocre que está basado fundamentalmente en la manita que tarde o temprano acaba echando el árbitro en forma de penalti o expulsión, o las dos. Este equipo no se ha adaptado todavía a su nuevo entrenador, no sabe a qué juega. Y mientras encuentra el camino, los árbitros le están conduciendo en volandas hacia la pole position para que cuando encuentre su mejor momento tenga todos sus objetivos a tiro.

La expulsión de Chiellini, por apartar con el brazo de Cristiano Ronaldo, produce indignación en el Camp Nou. Neymar está siendo objeto de agresiones más claras que no son castigadas ni con tarjeta. Neymar está siendo objeto de penaltis más claros que el que ayer se señaló en el Bernabéu y nadie los pita. Si la víctima es Neymar, hace cuento. Si es Cristiano Ronaldo el que realiza la simulación exagerando su caída, es tarjeta roja clarísima.



No es el Real Madrid el que provoca canguelo en el Camp Nou. Es el pánico a que el partido no se desarrolle dentro de los cauces que marca el reglamento y que el colegiado se comporte descaradamente a favor del Real Madrid, como suele ser lo habitual. Undiano Mallenco dirigió la final de Copa de 2011 en la que los jugadores del Real Madrid tuvieron plena libertad para agredir a los del Barcelona. No hace falta decir nada más.

El mosqueo y el pánico están justificados.


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