2015-01-26 20:01 FC Barcelona Por: Administrador

Messi-Cristiano: Dos maneras de honrar el escudo




Fede Peris



Mundo Deportivo compara las dos concepciones diferentes que Cristiano Ronaldo y Leo Messi tienen de honrar el escudo que defienden. Mientras el madridista lo utiliza para chulear en un claro ejemplo de soberbia, y de que las victorias se le suben a la cabeza, para Messi el escudo sólo sirve para besarlo y mostrar su fidelidad a él y a lo que representa. Eso es lo que hizo Messi en el Bernabéu después de marcar un gol.

En estos casos en Madrid le salvan la cara a su vedette con aquello de que Cristiano Ronaldo es sincero en sus actos y Messi, por no repetir las payasadas del portugués, es falso. Como si besar el escudo que ha defendido desde los once años fuera sinónimo de falsedad. Pero algo tienen que decir. Y de alguna manera tienen que convertir los defectos del portugués en virtudes echando mano del demagógico recurso de la sinceridad.

Lo cierto es que Mundo Deportivo ha encontrado un argumento brillante para diferenciar la actitud de uno y otro después del gesto de Cristiano Ronaldo, que le retrata, mostrando el escudo que le acredita como campeón del Mundialito -en cuyo torneo él poco hizo- en lo que fue una provocación pura y dura hacia un público que está obligado a guardar las formas mientras los actores del espectáculo se encargan de fomentar la violencia con total impunidad.



Afortunadamente, a Leo Messi jamás se le ha visto realizar un acto tan despreciable como ese que define la catadura de deportista que lo protagoniza. Tampoco hemos visto jamás a Leo Messi encarar el vestuario después de ver una tarjeta roja, situación que el portugués ha vivido nueve veces. Podrá seguir metiendo goles, podrá seguir acumulando penaltis para maquillar sus registros, pero a estas alturas, ya con la treintena a la vuelta de la esquina, no va a convencer a nadie de que ha cambiado. La soberbia y la chulería se lleva en la sangre. Eso no se cura.

Ahora en Madrid buscan y rebuscan en los archivos para encontrar un gesto aislado de Messi que pueda ser comparable. Y encontrarán el balonazo que lanzó fuera del campo en el Bernabeu en 2011 y al que la prensa de Florentino ha querido dar sienmpre categoría de agresión. Es normal, cuando no tienen otra cosa a la que agarrarse, cualquier excusa es válida.

 "Si dijera lo que pienso del Balón de Oro de Messi en el Mundial estaría en la cárcel", se le recuerda a Cristiano Ronaldo en su boca. Este es Cristiano Ronaldo, el mismo que está convencido de que el mundo le tiene manía y envidia porque "soy guapo, ricvo y muy bueno".  Qué pena que un futbolista que podría haber sido recordado como excepcional tenga que sorportar en los libros de historia del fútbol el añadido de que le chuleria le perdió como deportista.


Deja tu Comentario