2012-09-15 08:09 FC Barcelona Por: Administrador

Messi es el mejor crack que ha tenido el Barça



"Queremos que Messi se retire en el Barça", ha dicho Josep Maria Bartomeu. Y Leo Messi no tiene dudas de que está en el mejor lugar en donde podría estar. El comportamiento del argentino, un auténtico número uno mundial, nada tiene que ver con los arranques de vedettismo que nos regalaron en el Camp Nou antiguos megacracks que decepcionaron por su conducta.

JOHAN CRUYFF: Mandó en el césped y en los despachos. Rompió un equipo campeón descabalgando al peruano Sotil para traer a su amigo Neeskens y poder formar con él y el entrenador Michels el clan holandés. Cuando el presidente despidió a Michels y fichó a Weisweiler amenazó con irse si no echaban al entrenador. Tenía tratamiento de VIP en el vestuario, en donde fumaba, e incluso llegó a realizar algún desplazamiento por libre con su esposa. Él sólo llegó a cobrar más que el resto de la plantilla y sólo ganó una Liga y una Copa en cinco años.



DIEGO ARMANDO MARADONA: Llegó a Barcelona acompañado de una auténtica troupe de paisanos argentinos. Inpuso a su técnico amigo Menotti los entrenamientos por la tarde para darse tiempo a recuperarse de sus excesos nocturnos. Mantenía a mucha gente y se vio obligado a forzar el traspaso por falta de liquidez. Necesitaba el porcentaje que le correspondía a él.

BERND SCHUSTER: Su convivencia con Maradona no fue fácil. No era un secreto que sentía celos del argentino. Le gustaba ir por libre y llegó a escaparse a jugar un amistoso con Alemania sin permiso del club. Llamó "borracho" a su entrenador Udo Lattek y se marchó en taxi rumbo a Barcelona en Sevilla cuando Terry Venables decidió sustituirle en la final de la Copa de Europa. Estuvo un año sin jugar, castigado por el club, y acabó marchándose al enemigo una vez consumidos sus mejores años como futbolista.

RIVALDO: Se plantó ante su entrenador por obligarle a jugar de extremo izquierdo, una posición en la que se consagró como Balón de Oro. Quería jugar donde a él le diera la gana. Luego no tuvo inconveniente en ir a visitar a su presidente al hospital, convalenciente de una operación, para exigirle más dinero. Él lo llamaba "cariño".



RONALDO: Firmó un contrato por seis años con el Barcelona y a los ocho meses ya quería mejorarlo duplicando su ficha. Núñez accedió a la extorsión, pero cuando el acuerdo estaba cerrado, sus representantes querían cobrar una millonaria comisión. Era la manera de forzar un traspaso al Inter que estaba firmado meses antes.

FIGO: Era el ídolo de la afición, pero se avino a hacer negocios con Florentino Pérez, un candidato a la presidencia del Real Madrid a quien autorizó a jugar con su nombre y ofrecerlo a la afición mientras él lo negaba en Barcelona. Figo estaba convencido de que Florentino no ganaría aquellas elecciones y el acuerdo comprendía el pago de tres millones de euros. Figo pensó que luego lo negaría todo, pero Florentino se tuvo que ir y el portugués se vio obligado a marchar porque existía una cláusula de penalización de más de cinco millones de euros. 24 horas antes de presentarse con el Real Madrid Figo declaraba: "mañana estaré en la presentación del Barça porque yo nunca traicionaría a esta afición". Así se han comportado en el Barça los cracks más rutilantes del pasado reciente. Messi es de otra manera. Quizá porque, a diferencia de todos ellos, él ha mamado el Barça desde los once años, sabe dónde está y entiende que los valores del Barça no pasan por el ejemplo que dieron los cracks en el pasado.


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