2014-12-07 19:12 FC Barcelona Por: Administrador

Messi resuelve el derbi con un hat trick de los de verdad (5-1)



Pedro Riaño

Para el Barça tener al mejor futbolista de la historia significa que cuando un partido se tuerce, aparece y lo resuelve con su talento, sin necesidad de recurrir al comodín del árbitro apelando a su generosidad con los penaltis. De eso vive algún otro gran futbolista. Pero Messi no es un gran futbolista. Es el más grande. Cuando bate un récord lo hace con hat trick y cuando su equipo le necesita sale al rescarte con otro hat trick, con goles que salen de su talento y de su capacidad de aprovechar el juego de sus compañeros. Aquí nadie vive de los árbitros. Y si no, que se lo pregunten a Neymar, que ha sido derribado claramente en el área. Lo ha visto todo el mundo menos el árbitro, Iglesias Villanueva. Seguramente miró hacia otro lado porque el tema de los penaltis se lo reserva para cuando visite el Bernabéu,



El partido ha nacido complicado para el Barcelona. A los 13 minutos ya perdía 0-1 gracias a la habilidad de Sergio García para aprovecharse de un despiste infantil de Busquets y Piqué. El ambiente era gélido y el juego del Barcelona estaba a la altura. Mucha espesura en la primera parte. Al margen de un remate al poste de Messi en el lanzamiento de una falta, poco más. Incluso el Espanyol pudo ampliar su ventaja y poner el 0-2 si Claudio Bravo no resuelve de forma providencial un mano a mano fabricado por el equipo blanquiazul.

Pero el 0-2 no llegó y, a cambio, Messi, en el minuto 45, consiguió el empate y levantar los ánimos en el descanso. Messi apareció cuando más lo necesitaba su equipo. Como lo hacen los grandes futbolistas. Y luego, tras el descanso, respondió al árbitro, que se había negado a pitar un penalti cometido sobre Neymar, con otro gol, el segundo suyo que ponía por delante al Barça y dejaba resuelto un partido que Piqué se encargara de liquidarlo sumando el 3-1 de cabeza a centro de Rakitic. Luego llegaría el 4-1 de Pedro, que entró por Luis Suárez, y finalmente el 5-1 que redondeaba el hat trick de Messi aprovechando un servicio de oro del propio Pedro. 

El Camp Nou se ha rendido ante Leo Messi y le ha jurado amor eterno. Por cierto, nada que ver este derbi en el Camp Nou con las escenas que se viven en Cornellá, con ambiente cargado, alta tensión, insultos, amenazas, gritos ofensivos... A diferencia de lo que sucede en Cornellá, la visita del Espanyol no genera ningún tipo de expectación entre el barcelonismo. Bajo riesgo. Lo más fuerte, dos veces se oyó a un grupo de aficionados corear el manido "A Segunda", Y luego, otras dos veces se "ofendió al madridismo" con gritos de "Madridista el que no bote". Hasta ese nivel de agresividad es capaz de llegar el Camp Nou. Ni putas, ni subnormales, ni maricones ni adjetivos similares.  Lo que ha ocurrido hoy y lo que sucede en cada partido. Son otros, los que han alentado las malas costumbres, los que tienen un serio problema para erradicar la mala educación de su gradería.



Luis Enrique estaba satisfecho al término del partido. Leo Messi estuvo inmenso, como futbolista mayestático, que es algo más que meter la pelota en la portería contraria como sea. Apareció cuando más se le necesitaba. Neymar hizo un trabajo enorme asumiendo responsabilidades. Suárez no marca, pero asiste y abre huecos arrastrando a los defensas para que Messi pueda recuperar sus mejores registros goleadores. Detrás Xavi resiste, Rakitic arropa y Busquets marca el ritmo mientras la defensa va afianzándose. El Barça de Luis Enrique va cogiendo el tono. No tiene la suerte de que le piten un penalti cuando un partido se encalla, pero aún sin eso ha aprendido a sufrir y a ganar los partidos con el sudor de su frente.

Hoy, a pesar del 5-1, ha hecho falta sudar. Y se han puesto el mono de trabajo para que, una vez más, Messi sobresaliera. Pagaría por ver la cara que ha puesto Cristiano Ronaldo cuando ha visto entrar el tercero de Leo. Viendo sus gestos y reacciones en el campo cuando algo le sale mal, no es difícil imaginarlo.


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