2011-08-23 13:08 FC Barcelona Por: Administrador

Mourinho: ¿Provocador, hipócrita o desequilibrado?



n Madrid hablan de provocaciones en el Barça para justificar las tropelías cometidas por jugadores y técnicos blancos. Se quejan de que Messi le hizo un gesto al banquillo del Madrid poco después de que Mourinho le dedicara al propio Messi y a Alves otro gesto xenófogo, desagradable y despreciable que vio todo el mundo. La respuesta de Messi, haciéndole callar, no es muy diferente al gesto que tuvo Raúl en el Camp Nou hacia el público ni al que el propio Mourinho puso en práctica en el mismo Camp Nou cuando entrenaba al Inter. Sucede que, tratándose de Mourinho, ya todo vale. Es cierto, todavía no ha matado a nadie. Todavía. Por tanto, hay que consentírselo todo, porque si no se enfada...Y no hay para tanto, quieren pensar en Madrod. Allí ya saben que este tipo enfadado es peligroso. Aunque, eso sí, si a Messi le da por repetir uno de los gestos de este técnico que gana muy poquito desde que está en el Madrid, entonces hay que acusarle de ser el causante de todos los males de la humanidad.

Están muy ofendidos en Madrid por ese gesto de Messi o por el de la manita de Piqué. Como si eso lo hubiera inventado Piqué. Sucede que cuando esas "malas artes" las practica un jugador del Madrid -Zamorano, por ejemplo- se corre un tupido velo y a otra cosa mariposa. Si eso lo consideran una provocación, deberán convenir que llevan muchos años provocando desde el Bernabéu.



En Madrid acusan a Guardiola de mear colonia porque nunca se le podrá acusar de agredir a un colega de profesión o de despreciarle públicamente. Ahí está la diferencia. Pep tendrá sus defectos, pero nunca se le ocurrirá atacar físicamente a nadie. A nadie. Y menos al ventrílocuo del banquillo del Madrid, entre otras cosas porque él está a otro nivel. Tratar de justificar una animalada como la que Mourinho hizo en el Camp Nou es rendirse a la mentira y abrazar la fe ciega en lo maligno. Hay que estar muy mal para llegar a estos extremos y Florentino acepta dejar el club en manos de este tipo. Él sabrá lo que hace.

Y sucede que luego la gente de bien tiene que apartarse de su lado. Es el caso de Valdano y muy pronto será el de Butragueño, un personaje que no encaja con la manera de ser de Mourino. Demasiado buena persona. Aunque siempre hay tipos como Chendo, el agresor de Pinto en el Bernabéu, al que agarró por el cuello, que agradecen a Mourinho poder dar rienda suelta a sus impulsos destilando ese antibarcelonismo que le viene desde la cuna.

Al final todo se resume en lo mismo. El tipo que juró en falso amor eterno al Barça en el balcón de la Generalitat saca lo peor de sus instintos ante el Barça por la frustración y la impotencia que le supone no poder devolver a los blaugrana la manita. Y está lejos, muy lejos de poder hacerlo. De hecho, si ante un Barça "con chancletas" y que "venía de la playa", como muy bien dijo Rosell,  con una alineación plagada de bajas y con ausencia de campeones del mundo con mucho peso, no es el Madrid capaz de ganar, la tontería esa de que el Madrid está cerca del Barça no es más que eso, una tontería. En la supercopa dio la sensación de que cuando el Barça esté rodado y en forma, la manita se puede quedar corta. Y eso gracias a que Mourinho aún no ha descubierto que para ganarle al Barça hace falta algo más que cuatro garrotazos mal dados por Pepe, Marcelo, Ramos o Carvalho. Ni siquiera metiendo el dedo en el ojo al ayudante de Guardiola pudo Mourinho cumplir su sueño. Tendrá que cambiar de fórmula porque este modelo no funciona. A lo mejor en el próximo partido presenta una variación táctica y le mete el dedo en el ojo a Guardiola. Suena a chiste, pero lo cierto es que Mourinho parece más preocupado por infringir el reglamento y hacer trampas para ganar al Barça que por tratar de sacar el máximo rendimiento de una plantilla excepcional respecto a la que, parece, él no está a la altura.



En los vídeos adjuntos puede comprobarse la deportividad con la que el Barça encajó la derrota ante el Inter, a pesar del robo arbitral, aguantando las muestras de mala educación e Mourinho. Nada que ver con el mal perder del Madrid. Otra pequeña gran diferencia: Xavi cometió una falta merecedora de tarjeta en el último Barça-Madrid y antes de que el árbitro le castigara ya estaba pidiendo perdón. Sergio Ramos en su lugar habría aplaudido al arbitro -que lo hizo- negándose a admitir la falta. No es extraño que hasta hayan cambiado a Casillas y le hayan convertido en un vulgar esbirro de su amo.


Barça Inter. No sabe ganar. Reacción ejemplar del Barça perdedor.






Le dedica al Milan el gesto del triplete






Semifinal Champions. Habla de robo en el aeropuerto

 

Player Video...
//


 

Va a celebrar ante el banquillo del Villarreal un triunfo conseguido gracias al árbitro






-No sólo provoca al Barça. En el Levante le conocen bien.



Deja tu Comentario