2011-08-29 20:08 FC Barcelona Por: Administrador

Mourinho estropea sus estadísticas en el Madrid



La esperanza de un madridismo que vive aferrado a las palabras y los hechos de su caudillo Mourinho es que se cumpla en el Madrid la tradición de que en los equipos de Mourinho el segundo año es mejor que el primero. Sucede que en el mensaje gobbeliano que se transmite al aficionado blanco de a pie existen muchas inexactitudes. Esta es una de ellas. Si es cierto que Mourinho ganó con Oporto, Chelsea e Inter la Liga en su segundo año, no es menos cierto que tanto en Londres como en Milán, también fue campeón de Liga en el primer año, circunstancia que no se ha producido con el Real Madrid. Mourinho ha roto sus estadísticas y si ha fallado en su primer año es fácil que vuelva a fallar en el segundo.

Especialmente si tenemos en cuenta que sus argumentos no han variado. Es más, ha subido el listón. Ya no necesita que sus jugadores repartan agresiones, ahora es él mismo quien lidera la guerra en el campo de batalla predicando con el ejemplo. Lo que sí se mantiene intacto es el mensaje victimista que ya le caracterizó en el Oporto, Chelsea e Inter y que sigue vigente en el Real Madrid. Ha vuelto a quejarse del calendario, como si la huelga programada por los futbolistas -con Casillas a la cabeza- formara parte de una conspiración judeomasónica contra sus intereses. Se queja de tener que empezar el calendario desplazándose al campo del Zaragoza, Levante y Racing. Ya le gustaría a Guardiola tener ese calendario. Y, como guinda, una nueva mentira: dice que jugará tres partidos seguidos fuera cuando la próxima jornada la disputa en el Bernabéu ante el Getafe. La cuestión es quejarse.



De lo que no se ha quejado es del rendimiento del Zaragoza ayer ante su equipo. Si llega a ser el Barça quien gana 0-6 en La Romareda, ya estaría quejándose de que los locales tiraron el partido, tal y como hizo el año pasado para justificar las goleadas del Barça.

Mourinho en estado puro. Habrá que convenir en que el técnico del Madrid ayuda y mucho a Guardiola en la faceta de mentalización de sus hombres. Con un tipo así en el bando rival, es normal que los jugadores del Barça salgan a morir en cada partido para cerrarle la boca. Es difícil imaginar que esta racha de extraordinarios resultados del Barcelona hubiera sido posible sin la ayuda de Mourinho, que parece empeñado en cumplir su palabra de hombre dada al barcelonismo: "Ayer, ahora y siempre con el Barça en el corazón". Aunque lo disimule, está cumpliendo su palabra.


Deja tu Comentario