2012-03-24 19:03 Real Madrid Por: Administrador

Mourinho juega con fuego desafiando a la afición



Mourinho ha pasado de ser aclamado en el estadio madridista a pasar a la más absoluta de las indiferencias. Sólo el fondo sur, lugar en el que milita el grupo de animación más ruidoso del Bernabéu, corea a diario el nombre de su entrenador. Por eso, Mourinho en cuanto tiene la oportunidad de hacerlo les agradece su apoyo de una forma muy particular: personificando en ellos todo su agradecimiento y pasando de largo, y por completo, de los 80.000 aficionados restantes del estadio. Es por eso, que Mou está perdiendo el cariño y la simpatía que antes sí tenía de los aficionados de los laterales del estadio y del fondo norte. El menosprecio hacia ellos en el partido frente al CSKA fue importante, y la gente ha empezado a tomar nota. La primera medida ya se vio en el encuentro ante el Málaga: total indiferencia hacia el nombre de su entrenador cuando se dieron las alineaciones antes de empezar el partido, en primer lugar,  y seguimiento mínimo del cántico del fondo sur a favor de Mourinho durante el transcurso del partido, en segundo.

No es la primera vez que Mourinho desprecia a la gran mayoría de la afición del Real Madrid. Ya el año pasado empezó a dar muestras de que no le gustaba el ambiente del Bernabéu: “Me gustaría ver un Bernabéu más caliente”, dijo en su momento. Un discurso bastante más caballeroso que el utilizado esta temporada tras la victoria ante Osasuna, dónde afirmó que había tenido la sensación de jugar sólo con el apoyo de “los de detrás de la portería” o ante el CSKA.

Además, la chinita que soltó tras el partido ante el Rayo Vallecano en la que habló de falta de seguimiento de los madridistas en los partidos de Getafe y Vallecas fue otro dardo envenenado que el madridismo no digirió nada bien. Y con razón. Especialmente por el precio de las entradas para ambos encuentros en los tiempos de crisis en los que nos encontramos, pero parece que a Mourinho le interesa criticar a su gente ¿Por qué? Igual es que todavía le duelen los pitos que tuvo que soportar tras el horrible partido de ida de la Copa del Rey que los suyos jugaron ante el Barcelona a causa de un planteamiento excesivamente defensivo. Mourinho es de los que perdona, pero no olvida. Y a buen seguro que sus quejas sobre el ánimo del Bernabéu encierran una dosis de rencor hacia aquellos que le pusieron verde tras la derrota frente al equipo de Guardiola.



Veremos cómo reacciona ahora la afición madridista después de loq ue ocurrió el pasado sábado en El Madrigal. Una cosa es que roben al Real Madrid y otra que sus miembros no salgan a dar la cara, al menos para reivindicar lo que todo el mundo vio sobre el terreno de juego. En este sentido, los miembros de la plantilla deberían demostrar unión absoluta con la afición, todos a una. Sólo así se ganarán títulos a final de temporada. Todavía tienen que pasar muchas cosas y se superarán con la unión y comunion de equipo y afición. Pero José Mourinho todavía no lo acaba de entender.


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