2011-04-19 17:04 FC Barcelona Por: Administrador

Mourinho se sitúa al nivel del presidente del Madrid



Terminado el Madrid-Barça de Liga, Mourinho despreció a los periodistas presentes en la rueda de prensa. "Contigo no hablo, sólo hablaré con tu director". Era su respuesta a la decisión de los medios de comunicación de abandonar la sala de prensa cuando Mourinho les dio plantón y decidió que fuera su ayudante quien diera explicaciones.

Como siempre, Mourinho se hizo el ofendido. Todo le ofende a este hombre. Y en su ya tradicional victimismo, le dio la vuelta a la tortilla entendiendo que la prensa había ofendido a su segundo. Nada mejor para mostrar su enfado que ponerse al nivel de los directores de los medios, despreciando a los periodistas. Mourinho no quería hablar con la infantería, esa misma infantería que le adora, y la humilló negándose a hablar con ella. Si la prensa no quería hablar con su segundo, él no deseaba contestar a los que él entiende que son "segundos" enviados por los medios de comunicación.



Lo que Mourinho no sabe -quizá porque nadie se lo ha explicado- es que en el rango jerárquico del Real Madrid, su posición no equivale a la figura de los directores de los medios de comunicacón. Llevada la situación a un grado extremo, que es como a Mourinho le gusta llevar las cosas, si el entrenador del Madrid sólo puede dirigirse a los altos mandos de los medios de comunicación, en justa correspondencia éstos sólo deberían intervenir para dialogar con el presidente, Florentino Pérez, el director general, Jorge Valdano, o el director deportivo, Miguel Pardeza. Mourinho a fin de cuentas no es más que un empleado. Muy bien pagado, pero un empleado. Lo que lleva a pensar que, una vez más, ha sido víctima de su desmesura, de sus excesos. Si se trata de establecer una jerarquía, la suya no estaría al nivel de los máximos responsables de los medios de comunicación. Por tanto, él no es nadie para situarse en la cima de la pirámide de la Casa Blanca sin encomendarse a nadie, y asumir un papel que sólo corresponde al presidente del club.

Mourinho se sintió ofendido y no encontró mejor solución que responder con otra ofensa. Ese es su estilo, y así ha sido siempre. Muy ofensivo y valiente con la palabra, muy defensivo y cobarde con las tácticas. Lo peor es que la prensa humillada le sigue el juego y su presidente no se atreve a ponerle en su sitio. Más le vale que algo le salga bien en las próximas dos semanas, porque su resultadismo se alimenta de resultados. Si éstos no llegan, ya se encargará él de apuntar a alguien o a algo para descargar su ira. A lo mejor serán los directores de los periódicos los culpables de que su Real Madrid acabe el año en blanco. Cualquiera puede tener la culpa. Cualquiera menos él.


Deja tu Comentario