2012-05-14 09:05 FC Barcelona Por: Administrador

Ni con 100 puntos podrá Mourinho superar a Pep



Si Leo Messi está demostrando a base de fútbol y goles que es el mejor futbolista de la historia y que sus gestas no están al alcance de nadie más, Pep Guardiola también marcará distancias con sus aspirantes a competidores dejando los banquillos con unas cifras que no están al alcance de nadie. Ni de Jose Mourinho, por muchas ligas de 100 puntos que gane.

De hecho Mourinho ya no está a tiempo de superar a Pep en cuanto a títulos por mucho que gane hasta completar un ciclo de cuatro años. Ya ha perdido dos Champions League y una Liga. Por tanto, en el mejor de los casos -y eso habría que verlo- sólo conseguirá igualar las cifras insuperables de Pep Guardiola, que puede presumir y presume de haber triunfado por todo lo alto y haberse convertido en el mejor entrenador del mundo en su casa, en el club de sus amores, en donde ha crecido y se ha hecho hombre. Ha cumplido su sueño de ser profeta en su casa sin necesidad de ir dando tumbos por el mundo como un mercenario en busca de dinero. Y ha hecho felices a los barcelonistas, a los que poco les importa lo que Guardiola gane o deje de ganar fuera del Barça porque lo único que les interesa son los triunfos del Barça y no los de su entrenador dando vueltas por el mundo en otros equipos, porque esos no serían triunfos del Barça.

Guardiola se va por la puerta grande para evolucionar. Un día volverá para crecer como persona y como profesional desempeñando otra función. Cuando Pep vuelva se encontrará a Mourinho donde lo encontró, montando escándalos, agrediendo a sus rivales, insultando y amedrentando a los árbitros. Nada indica que Mourinho vaya a crecer a corto plazo, porque si es incapaz de hacer autocrítica ante sus lagunas tácticas -que han impedido al Madrid ganar la Décima- y frente a sus lagunas como persona educada, difícilmente será capaz de evolucionar hacia algo mejor, como ha hecho Pep, que ha descubierto un fútbol nuevo, un fútbol que ha despertado la admiración del mundo entero, un fútbol que no se basa en meter el dedo en el ojo, en pisar, en golpear, en protestar, en amenazar, en insultar... Guardiola ha regalado al mundo otros valores. Es cierto, el fútbol de Guardiola no es el único, se puede jugar de otras maneras. Pero ese fútbol es el que gusta a la inmensa mayoría, el que ha hecho de España campeona del mundo, aplicando ese despreciado "tiki-taka" que tan felices hace a los españoles cuando los jugadores que lo practican visten de rojo.



Es cierto que existen otras maneras de entender el fútbol, tan cierto como que el mundo aprecia más a quien busca la victoria a través del toque que a quien lo fía a todo en la pegada en el más amplio sentido de la palabra. Le guste o no -él se lo ha buscado-, Guardiola pasará a la historia como el cisne, mientras Mourinho será recordado como el patito feo, el malo de la película . Se lo ha ganado a pulso. Sí ha conseguido innovar: enviando a su mindundi a una cincuentena  de ruedas de prensa reservadas al primer entrenador, insultando desde las salas de prensa, faltando el respeto a los árbitros, culpando a los demás de errores propios, peleándose con sus colegas, con los árbitros, con las aficiones contrarias, agrediendo físicamente a sus colegas... Todo eso ha aportado Mourinho al fútbol. Eso y su capacidad para aprovecharse de la valía de sus futbolistas para golear a los débiles y para acongojarse y enviar al fracaso a sus mismos jugadores cuando enfrente ha tenido un rival de talla. Mourinho dispone de una plantilla espectacular, pero sólo sabe defender y esperar agazapado su oportunidad cuando enfrente tiene un rival potente. No hay más que ver cómo transcurrió la eliminatoria ante el Bayern y la actitud del equipo siempre que el Barça está delante. Podrá ganar o perder, pero siempre a la defensiva. siempre a verlas venir, siempre esperando un fallo del rival para buscar la oportunidad. ¿Eso es espectáculo? Es un concepto de fútbol, cierto, pero no un estilo envidiable. Que no se canse Mourinho, que no creará escuela. Al menos entre los equipos grandes, porque su sistema está pensado para equipos pequeños que afrontan los partidos con complejo de inferioridad. El que él tiene ante Guardiola, que le supera en todo. Todo. También en educación.


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