2011-09-19 13:09 FC Barcelona Por: Administrador

Ni líder en deportividad ni líder en nada



"Enemigo en la contienda, cuando pierde da la mano, sin envidias ni rencores, como bueno y fiel hermano". Ya pueden ir cambiándole la letra al himno del Real Madrid. Desde que Jose Mourinho decide cómo debe ser la imagen que el equipo blanco transmite al mundo, se ha acabado lo de dar la mano como bueno y fiel hermano. Lo que ahora se lleva ahí es la envidia, el rencor y...la tangana, cuando no el dedo en el ojo. Nada que ver con los principios fundamentales que marcó Don Santiago Bernabéu.

El Madrid tiene dificultades para ganar, pero aún más para perder. El presunto líder de la deportividad ya ha acumulado 9 tarjetas amarillas y una expulsión en sólo tres jornadas. Y sigue con la cultura de la tangana, las protestas, las palmaditas en la cara mirando al árbitro...y Pepe. Si Cristiano Ronaldo es la proyección en el campo de las provocaciones de Mourinho en las salas de prensa, Pepe es el ejecutor en el terreno de juego del concepto del dedo en el ojo que "The Special One" inculca a sus jugadores.



Pepe la volvió a líar en el Ciutat de Valencia. Ya no se trata de juzgarle por un hecho aislado, sino por su historial. Cada partido que juega tiene tres detalles feos, muy feos. De hecho, su sola presencia en el campo es un peligro para los demás. No es necesario que sea guapo, rico y gran jugador como su paisano, basta con que sea noble. Pero mientras su entorno le jalee, su entrenador le ría las gracias y nadie se plante ante él para decirle que así no se puede ir por el mundo, el tal Pepe seguirá transmitiendo la imagen que Mourinho desea. Esa es su apuesta y morirá con ella puesta. Pepe encarna los valores que Mourinho desea en el Real Madrid del siglo XXI.

El Barça cedió dos puntos en Anoeta en un partido que tenía ganado. No hubo tortas, ni tanganas ni quejas al árbitro. Alguien debería obligar a Mourinho y a sus chicos a aprenderse el himno del club, "cuando pierde da la mano", o buscar otra letra. Este Madrid está peleado con el mundo y además aviva el fuego del desprecio en los demás con su comportamiento.

Pues sí. El globo se desinfla. El globo de Mourinho, el que presumía de segundas temporadas estratosféricas. Ni líder en la tabla, ni líder en juego limpio. Dijo Mourinho en la TV de su club, despidiendo la temporada pasada, que esperaba que este año cambiaran muchas cosas e imperara el fair play. Pero la vida sigue igual. El Madrid sigue sembrando vientos y asombrándose de recoger tempestades. Aquí, allá y acullá.



Con lo bonito que es este deporte y qué pena da ver al Madrid, con excelentes jugadores capaces de bordar el fútbol, comportándose como un equipo pequeño defendiéndose a zurriagazos y culpando a los demás de sus propias miserias.

 



Deja tu Comentario