2014-03-14 19:03 FC Barcelona Por: Administrador

No cesa la difamación y la calumnia constante contra el Barça



Joan Tubau

El FC Barcelona está siendo objeto de una miserable campaña de desprestigio desde determinados medios de comunicación de Madrid. El inicio de la misma se remonta a la "casual" aparición de Florentino Pérez al frente de la nave blanca. El método es sencillo. Y nadie mejor que Tomás Roncero para llevarlo a la práctica, aunque no es el único. Florentino Pérez ha conseguido formar un ejército de plumas dispuestas a defender su causa disparando contra el FC Barcelona y contra todo lo que se mueva que no vista de blanco.



Unos se especializan en el tema doping. Otros, en denunciar cualquier aspecto negativo que se pueda producir en el FC Barcelona. Algunos se han preparado para disparar contra Messi y Neymar... El resultado es espectacular, pero la obra maestra de este "pelotón de fusilamiento" se centra en los arbitrajes. El objetivo es exagerar cualquier fallo favorable al FC Barcelona, ignorando los errores arbitrales que le perjudican. Lo mismo con el Real Madrid, pero a la inversa.

Así nació el "villarato", término que inventó el director de As, Alfredo Relaño, y que ha prosperado hasta el punto de convertirse en una expresión de dominio público. Se trata de fabricar un estado de opinión generalizado en el que quede flotando la idea de que los árbitros benefician al Barça. Así se podrá entender por qué el Real Madrid no ha ganado casi nada en los últimos años mientras el equipo blaugrana ha arrasado.

Un ejemplo. Dice hoy Tomás Roncero en twitter: "El Madrid no tiene un Ovrebo". Se refiere al árbitro que dirigió un Chelsea-Barça haciéndole tres favores al FC Barcelona. A Obrevo le han convertido en un míto, en el símbolo de la injusticia, en el ejemplo más claro de trato de favor al Barça. Lo que nunca dirán los que utilizan el nombre de Ovrebo en vano es que en ese mismo partido perjudicó con tres decisiones decisivas al FC Barcelona. Pero se trata de repetir la consigna de forma machacona (han pasado siete años y el recuerdo de Ovrebo sigue vivo) ocultando una de las dos caras de la verdad.



Lo hemos visto recientemente en la eliminatoria Manchester City - FC Barcelona. El árbitro de la ida concedió un penalti que se produjo fuera del área al Barcelona. Pero también anuló un gol legal a Piqué y se comió unas manos voluntarias de Clichy dentro del área. Lo que queda para Tomás Roncero y sus discípulos aventajados es el penalti a Messi. Lo demás no existió. Conclusión: robo al Manchester City.

Y en la vuelta, tres cuartos de lo mismo. Otro atraco. El árbitro se come un penalti de Piqué sobre Negredo. ¡Escandaloso! Sólo ven eso. Su amplitud de miras no llega para enterarse del penalti de Kompany a Messi o del gol mal anulado a Neymar. Lo que queda es que el Barça pasa la eliminatoria gracias a un atraco. Es la mentira retorcida y malsana elevada al grado máximo de perversidad.

Twitter de Tomás Roncero: "Alves baila en su casa porque en Anoeta o en Valladolid no puede". Twitter de Juanma Rodríguez:  "Alves sabe que está fuera del Barça". "Al Messi actual hay que pagarle menos" . Son de hoy. Pero así cada día. Leña al mono mientras Florentino Pérez aplaude divertido.

El fútbol español está en manos de los distorsionadores de la realidad, de los que se montan un mundo virtual y lo trasladan al mundo real como si fuera cierto. El problema es que aún queda quien les compra la película. Aunque, afortunadamente, cada vez son menos. Es el mercadeo de la verdad manipulado en beneficio de un tercero. Es lo que hay en España ahora.


Deja tu Comentario