2013-03-06 19:03 Real Madrid Por: Administrador

Old Trafford hizo renacer una esperanza para el madridismo



Pese a las críticas que se ha llevado, pocos dudan de su calidad como futbolista. Rezuma clase en cada control que hace, en cada balón que toca, en cada pase y cada asociación. No obstante, sus mayores problemas para adaptarse al Madrid y, sobre todo, para tener continuidad y ser titular, han venido por su estilo.

Modric no es Özil. Tampoco Xabi Alonso. Ni por calidad en el caso del segundo, ni por características en caso del primero. Ayer demostró que su posición ideal no es la mediapunta, es el mediocentro. Alonso quedó casi como una prolongación de los centrales cuando el croata empezó a manejar los hilos justo por delante, más en línea con Khedira. Su tipo de fútbol es más pausado que los eléctricos encares del alemán, cuya obsesión es el pase definitivo y la portería contraria. El croata busca más la triangulación, la construcción. Pero sin llegar a ser como el tolosarra.



Eso le ha costado comparaciones odiosas y críticas muy duras. También su irregularidad. Le mata, al igual que le mataba en la Premier, hacer un choque como el de ayer y después desaparecer durante todo un encuentro ante un rival de nivel medio en la Liga. Y esto tiene directamente que ver con su carácter: Como es frío y calculador, a veces carece de la chispa que Mourinho pretende inculcar a su equipo. Por eso no acaba de adaptarse del todo.

Hasta ahora, se ha demostrado que cuando más rinde es en escenarios en los que al Madrid se le planta un rival metido atrás y mucho campo y espacio para pensar. Es un recurso para estas situaciones. Su mayor reto es pasar de ser recurso a ser alternativa seria. Y que esa alternativa termine por imponerse y condicionar al equipo entero para que éste gane aptitudes. 


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