2012-01-06 09:01 Real Madrid Por: Administrador

Oro, incienso y mirra para Mourinho



El oro es el símbolo del rey. El preciado metal sirvió en la antigüedad para engrandecer la imagen de los que más poder tenían, y en este Real Madrid el que ostenta el poder deportivo es Mourinho. Él, junto a sus ayudantes, ha enseñado a sus futbolistas a mantenerse en pie y batallar hasta la extenuación, como el pasado martes ante el Málaga. Una lección que parecían haber olvidado sus jugadores con el periodo vacacional, pero que Mourinho volvió a recordarles.

El incienso es el símbolo de dios, aquel que todo lo ve y al que se respeta, como al míster merengue, que es la voz autorizada de este equipo. El vestuario esta con Mourinho, pese a que muchos critiquen sus formas. La bronca del descanso ante el Málaga “era justa y necesaria”, como han reconocido los futbolistas. Mourinho les abrió los ojos y les hizo volver a la realidaz de un soplido. Estos reaccionaron y demostraron que cuando quieren no hay quien les tosa.



La mirra es el símbolo del hombre, el que tendrá que sudar y sacrificarse por convertir a este equipo en el mejor, luchando de tú a tú contra la hegemonía azulgrana de los últimos cursos futbolísticos. El Real Madrid ha tenido muchos entrenadores, pero pocos han sabido lidiar con un vestuario que muchas veces se los ha comido. Con Mourinho eso no pasa. Él tiene todo bajo control y los jugadores le apoyan en todos sus gestos. Son un todo.

El recital que dio en el descanso Mourinho no es nuevo, sus revoluciones han hecho ganar muchos partidos. La primera ‘bronca’ de Mourinho llegó el 30 de octubre de 2010, en su visita al Rico Pérez, donde se enfrentó al Hércules de Alicante. Al descanso el conjunto blanco llegó contra las cuerdas, perdiendo 1-0 con el gol de Trezeguet, pero Mou dio con la tecla y revolucionó al equipo con cambios que dieron mayor mordiente al ataque (por ejemplo, Pepe por Benzema). Los futbolistas merengues no fallaron y respondieron ante las doctrinas de su míster sabiendo dar la vuelta al marcador y sellando el 1-3 final.

Esta revolución se vio también ante el Villarreal la campaña pasada. El equipo volvió a comenzar con el marcador en contra, en casa, pero Mourinho volvió a sacar la estrella que guía al equipo, introduciendo a Kaká por Albiol y alentando a los suyos hasta dejar el marcador final en un contundente 4-2.



Atlético y Espanyol han sido otros equipos que han vivido en sus carnes las revoluciones de Mou, pero al portugués le faltó sacar ese espíritu en los partidos contra su máximo rival, el Fútbol Club Barcelona, situación que le ha hecho reflexionar y que espera poder demostrar este mismo mes de enero en los cuartos de final de la Copa del Rey, si logran pasar la eliminatoria ante el Málaga, equipo que presentará batalla el próximo martes en la vuelta de octavos.


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