2011-10-29 22:10 FC Barcelona Por: Administrador

Otra manita para cerrar todas las bocas (5-0)



El partido ha empezado a ritmo de pim-pam-pum de Leo Messi. Espectacular. Que si estaba en crisis, que si ya no es el mismo, que va a menos... Leo sólo necesitó media horita para acallar comentarios interesados e insidiosos que buscaban descentrarle. Sucede que cuando la crítica más arrecia, más se crece Messi. De la misma manera que el equipo como tal se motiva especialmente cuando Mourinho le toca lo que no suena y consigue dar el 200% de su nivel, Messi, harto ya de tanta maledicencia, ha hablado en el campo, que es como a él le gusta hablar. Un gol de penalty y dos de auténtico matador, porque su repertorio es amplio, amplísimo. Leo vuelve a ser el pichichi en solitario y a demostrar que sólo hay un número uno, especialmente a los que lo dudaban desde Madrid.

Sí, han leído bien. Gol de penalty. Al fin incorpora el Barça un tanto de penalty a su cuenta goleadora. Ha sido el que ha abierto el marcador. Lo ha provocado una mano clara de Nsue que el colegiado no ha dudado en pitar. Messi, convencido, seguro, lo ha convertido en gol de un potente trallazo. Y antes de cumplirse la media hora llegarían dos más de Leo, los dos de matador culminando jugadas de sus compañeros. Especialmente brillante la asistencia de Alves en el tercero.



Con el 3-0 se ha ido el Barça al descanso. Y en la reanudación, relajación. El Camp Nou haciendo la ola, coreando el nombre de Messi y celebrando la aportación de dos nuevos canteranos al equipo. La fábrica de La Masía no se detiene. Cuenca ha vuelto a salir como titular y ha sido el encargado de subir al marcador el cuarto tanto  demostrando mucho oficial en la finalización a sangre fría. El público enloquecía con la aportación del chaval, cuando a Guardiola le dio por alegrar aún más al personal dando entrada a Delulofeu, otro producto "made in La Masía". Cuenca-Messi-Deulofeu. Más cantera. Deulofeu ha gustado, y mucho, desdbordando por la izquierda con tanto desparpajo como el mostrado por Cuenca.

También es cierto que reinaba en el ambiente del Camp Nou cierto desasosiego porque el 4-0 no es un resultado redondo para el Barça. Faltaba uno. Y Alves, que ha realizado un partido extraordinario, se ha encargado de colmar de felicidad a la gradería con un espectacular chut desde fuera del área que ha entrado tocando primero la parte inferior del larguero. Ya teníamos la manita.

5-0 para no perder la costumbre, como diría Rosell. 5-0 para poner las cosas en su sitio y para demostrar que este Barça no sólo no está enterrado sino que, después de ganar dos títulos y aprestarse a conquistar el tercero, está en disposición de igualar e incluso mejorar anteriores temporadas. Esta semana en Madrid tendrán que hablar de otras cosas porque el Barcelona sólo da para reflexiones positivas.



Lo mejor, la reaparición del tándem central titular. Piqué y Puyol han vuelto a jugar juntos en la segunda mitad en un partido que ha acabado resultando cómodo para un Barça sin Xavi  que renunció a Iniesta y Cesc. Aquí pueden cambiar los jugadores, pero el 5-0 siempre está ahí.


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