2011-09-29 01:09 FC Barcelona Por: Administrador

Otra manita... para no perder la costumbre (0-5)



Dos y medio de Messi, porque el gol en propia puerta también lo forzó él, Pedro y Villa. Han sido los goleadores. El MVP del Barça volvió a funcionar. Otra manita, como diría Rosell, "para no perder la costumbre". El Barça saldó el compromiso de Minsk con cinco goles porque no necesitó marcar catorce. Si hubiera hecho falta, los habría conseguido ante un rival inocente, rudimentario y asustado frente a lo que tenía delante.

Y es que este Barça asusta. Asusta Messi, asusta Xavi, asusta Villa, asusta Cesc... Es normal que los bielorrusos defendieran con uñas y dientes el 0-2 como si se tratara de un gran resultado. Luego supimos por qué daban por bueno el 0-2 y renunciaban al ataque. Messi sigue marcando "sin querer" y ya ha igualado a Kubala en el ranking histórico de goleadores blaugrana. Y Villa sigue en racha. Y Pedro sigue dando la talla. Este Barça está enchufado.



Lo de menos es si la defensa es de tres o de cuatro. Hoy, en Minsk, podría haber jugado Guardiola con un defensa. El resultado no hubiera variado mucho. Es el rival quien debe preocuparse de su defensa cuando tiene el Barça delante. El técnico del BATE habia manifestado que, después de ver el Barça-Milan, estarían atentos a ese momento en el que el Barça perdería la concentración para intentar sorprenderle. Atentos estuvieron sus jugadores, pero no encontraron ni el momento ni la manera de sorprender a un Barça infinitamente superiior, a un Barça concentrado en un partido de gran intensidad en el que nunca dio el resultado por bueno y buscó más.

Pocas conclusiones se pueden sacar de este pim-pam-pum. No hay lesionados, no hay tarjetas, no hay daños colaterales. Un trámite. hasta el propio Guardiola lo admitió involuntariamente dedicando más tiempo en la rueda de prensa prepartido a temas extradeportivos que al propio encuentro. Pero a estos jugadores les da igual si Laporta lo pasa mal o Rosell disfruta chinchándole. Ellos van a lo suyo. Puyol volvió como titular con buena nota y Piqué se quedó en el banquillo. Cesc salió en la segunda parte... La vida sigue igual en este Barça arrollador que ha aprendido la lección ante el Milan y se ha encargado de demostrar en la primera oportunidad que se le ha presentado que el campeón sigue ahí, dispuesto a renovar el título.

En Minsk hicieron la ola. Su equipo perdió por 0-5 en casa. Pero para ellos no ha sido una humillación. Ha sido una fiesta y un placer poder constatar en directo que, efectivaente, el mejor equipo de Europa ha pasado por su campo. No lo olvidarán jamás.



 


Deja tu Comentario