2014-06-20 17:06 FC Barcelona Por: Administrador

Pablo Laso llora, luego cabalgamos



Joan Tubau

Que el Real Madrid llore y se queje de los árbitros en baloncesto es como para echarse a reir. Lo que ayer permitieron a Felipe Reyes los árbitros no tiene perdón de Dios. Y aún sí Laso protesta. Esta visto que no saben perder y siempre hay pataleta cuando el resultado no les es favorable. Las enseñanzas de Jose Mourinho han dejado huella en ese club que en otro tiempo pudo presumir de señorío. Ahora ni saben ganar ni saben perder.



Es el caso de Pablo Laso, el entrenador del Real Madrid, que llegó muy crecidito al final de la Liga y se ha llevado una cura de humildad. "Me duele el arbitraje de anoche, hay cosas que ya cansan", ha dicho. Y ha expresado su paranoia así: "Cuando veo que un árbitro pita nueve veces al Barcelona entre Supercopa, Copa del Rey, play off contra el Baskonia, contra el Valencia o contra nosotros, son cosas ya repetitivas que acaban siendo frustrantes. No es una cosa personal solamente mía o de mis jugadores. Mucha gente ve esto". Es decir, que el pecado de los árbitros anoche fue haber pitado antes muchas veces al Barça. Argumento convincente, sí señor. E insiste en recordar la historia: "Mis jugadores no son tontos. Expulsaron a un jugador mío en la Supercopa que no hizo absolutamente nada y nos callamos. En la final de la Copa del Rey, metieron al Barcelona en el partido y también nos callamos. Lo mismo ocurrió contra Baskonia o Valencia Basket. Si todo esto pensáis que lo digo para justificar la derrota, estáis muy equivocados".

Lo que no explica el iluminado de Pablo Laso es en qué le perjudicaron los árbitros anoche contra el Barcelona. No lo explica porque no tiene ningún argumento para sostener esa teoría. Por eso recurre a lo que pas, ayer, antes de ayer y el año pasado. ¿Pero ayer que pasó? Que el Barça le dio un repaso al Real Madrid en su propia pista. Simplemente eso. Y si pica, siempre queda la solución de rascarse.

Lloran, luego cabalgamos. Buena señal que Laso llore. Señal de que no sabe por dónde salir del atolladero. Aunque a lo mejor es el único recurso "táctico" que ha encontrado para predisponer a los árbitros a su favor en los siguientes encuentros de la serie.




Deja tu Comentario