2012-03-21 22:03 FC Barcelona Por: Administrador

Paradas Romero persiguió al Villarreal



En la primera parte y con empate a cero en el marcador, el colegiado Paradas Romero se ha tragado dos penaltis clarísimos de Álvaro Arbeloa sobre Nilmar. Dos agarrones en el área que deberían haber sido señalados como pena máxima y como sendas tarjetas amarillas que hubieran dejado al Madrid con 10. En la primera le ha agarrado sin más en carrera para que no se le fuera en velocidad y en la segunda le ha derribado sin dejarle rematar lo que hubiera podido ser el primero del Villarreal. Escandaloso.

Luego el banquillo del Real Madrid ha tratado de camuflar sus miserias detrás del colegiado. Y esos nervios que se vieron en el banquillo blanco se trasladaron al campo. El Madrid y su corte mediática se quejarán del árbitro, pero si el árbitro perjudicó a alguien fue al Villarreal. Es cierto que expulsó a cuatro del Madrid. De Rui Faria, reincidente, no sorprende. Es la cuarta vez que le expulsan por maleducado. Este tipo no tiene remedio. Lo de Mourinho se veía venir. A este mismo árbitro Mourinho lo envió a la mierda el año pasado. Es normal que no le consintiera nuevos insultos este año. Mourinho fue víctima de su propia trayectoria. Quien siembra vientos recoge tempestades. Y, finalmente, Ramos se fue a la calle por dos amarillas con mucho retraso. Debió ver la segunda media hora antes. Y Özil se llevó una sorpresa morrocotuda al ver la roja. No está acostumbrado. Normalmente los jugadores del Madrid le dicen al árbitro lo que les da la gana y nunca pasa nada. Por eso sorprendió que alguien se atreviera a poner a Özil en su sitio. Con quien no se atrevió Paradas Romero es con Cristiano Ronaldo, que le hizo en la cara el gesto del robo. Al segundo clasificado en la tabla del pichichi se lo consienten todo.




Deja tu Comentario