2014-04-26 22:04 FC Barcelona Por: Administrador

Pep Guardiola, hundido por las noticias de Tito Vilanova



Joan Tubau Ese último encuentro entre ambos hace apenas medio año duró tres horas. Hay que recordar que la relación de Pep y Tito se enfrió cuando éste fue el designado por la directiva para sustituir a un Guardiola que había anunciado su marcha porque en el Barça se sentía "vacío".  A Pep no le gustó que el protagonismo de su marcha recayera sobre su sucesor y se mostró molesto por detalles que rodearon al nombramiento de Tito Vilanova. Pep se fue a vivir a Nueva York y allí acudió Tito para someterse a tratamiento de quimio y radioterapia, pero Pep no se dignó a ir a visitarle. Es por ello que Tito le recriminaría públicamente que "el que estaba fastidiado era yo, el que necesitaba al amigo era yo y no vino". Horas antes Pep había dicho que si no le había visitado no había sido por su culpa, lo que venía a significar una acusación velada a la mujer de Tito Vilanova, de quien se cuenta que un día se cruzó con la compañera de Guardiola por la Quinta Avenida neoyorkina y le dijo de todo por entender que Pep no se había comportado como un verdadero amigo con su esposo. Este encontronazo sirvió para enfriar todavía más las relaciones entre los Guardiola y los Vilanova.

Luego, en el mes de julio, Pep Guardiola hizo unas explosivas declaraciones en Italia sin venir a cuento -por el momento y el lugar-, cuando se encontraba alli con el Bayern en un partido de pretemporada, en las que acusó a Rosell y su directiva de utilizar a Tito Vilanova contra él: "Utilizar la enfermedad de Tito para hacerme daño es de muy mal gusto", dijo. Y añadió: «Durante este año me marché a 6.000 kilómetros y le pedí al presidente que me dejara en paz y tranquilo. Y no lo han conseguido. Ni han cumplido su palabra, no la han cumplido. Cumplí mi etapa y me marché. No fue su responsabilidad, fui yo el que decidí marcharme a 6.000 kilómetros. Que hagan su trabajo, que estén contentos con los jugadores que tienen. Les deseo todos los éxitos del mundo porque una parte es culpa mía porque no hace falta que diga lo que significa este club para mi. Pero hay muchas cosas este año que se han pasado de la raya. Utilizar la enfermedad de Tito Vilanova para hacerme daño, eso no lo olvidaré nunca. Es de muy mal gusto»



Guardiola dijo ese día haber visto a Tito en Nueva York todas las veces que pudo: «Y si no le he visto más ha sido porque no ha sido posible, pero no por parte mía. Justificar que quiera que le vaya mal a un compañero que he tenido tanto tiempo y me ha ayudado tanto eso es de muy, muy, muy mal gusto. No me lo esperaba. De unos y otros». Pep estaba indignado porque había trascendido una noticia según la cual el vicepresidente del Santos le habia dicho a Neymar que no fichara por el Barça porque había hablado con Guardiola y le había dicho que Tito Vilanova no sabría gestionar su titularidad con la de Messi. "No me atrevería nunca a hacer un comentario como el que han sugerido que he hecho", afirmó Pep. «Que me dejen disfrutar de mi trabajo y de estos jugadores tan buenos que el Bayern me ha dado para hacer lo mejor posible. Si de todas estas cosas que he dicho hay alguna que no son ciertas, que salgan y lo rebatan. Que salgan ellos, no intermediarios del Santos o emisarios del Barcelona, que salgan ellos. Que se dediquen a hacer funcionar al equipo y que me dejen tranquilo».

Y concluyó: "no es necesario que diga que Tito está capacitado, ha sido mi ayudante durante cinco años. Y el año pasado logró la Liga más exitosa de la historia del Barça. Es suficiente argumento para que diga si está capacitado o no".

La respuesta de Tito Vilanova fue clara y precisa: “No creo que nadie de la Junta haya hecho eso. Les doy las gracias. Mis amigos se han preocupado mucho por mí, gente que incluso ha cogido un avión. Es cierto que Pep y yo nos vimos una vez en Nueva York, cuando fui para una visita de dos días, pero cuando estuve haciendo el tratamiento, más de dos meses, no nos vimos y no fue por mi culpa. Quizás creyó que no debía verme, pero yo no hubiera actuado así. Le necesitaba, estaba en un mal momento. Él era mi amigo y yo lo necesitaba, pero él creyó que no. No estuvo acertado con sus declaraciones y me sorprendió. No creo que nadie haya utilizado mi enfermedad en su contra. Yo estoy encantado con el trato de la junta directiva, nos ha ayudado a mí y a mi familia, se han preocupado por mí. Cuando estuve más de dos meses en Nueva York, no nos vimos y no fue por mi culpa. Yo lo necesitaba y él actuó así, pero creo que tendría que haber sido de otra manera. Yo hubiera actuado de otra forma”.



Era necesario que ambos pusieran orden en una relación de estrecha amistad que se vio afectada por la intervención de terceros y que los dos quisieron recuperar antes de que fuera tarde. De alguna manera, Tito quiso hacerle ver que él era un hombre de club y que no podía decir que no a la oferta que le hizo la directiva cuando él de manera unilateral decidió alejarse del Barça. Tito no estaba dispuesto a seguir a Guardiola si eso significaba también alejarse del Barça.

A Guardiola le queda el consuelo de que antes de su fallecimiento, pudo hacer las paces con Tito Vilanova y aclarar los malos entendidos que habían surgido en una relación que era mucho más que una simple amistad, tal y como quedó demostrado en una rueda de prensa que hizo Pep en Milán en la previa de un partido de Champions coincidiendo con la primera noticia del cáncer de Tito. Y luego, en la recogida del Balón de Oro como mejor entrenador, trofeo que compartió públicamente con Tito y a quien se lo dedicó.

 


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