2012-02-17 17:02 FC Barcelona Por: Administrador

¿Por qué le llaman "teatro" si sólo es violencia?



Cuatro hooligans se ha puesto de acuerdo para acusar a Alves de "piscinero" por sufrir una salvaje entrada de Pepe. Sin embargo, la realidad no se circunscribe a una jugada. Cuando el Real Madrid tiene enfrente al Barcelona surgen de golpe todos sus complejos de inferioridad, y sus jugadores, quizá bien aleccionados desde el banquillo, necesitan recurrir a la violencia para hacer frente a una inferioridad incuestionable. Este mismo año Barça y Real Madrid se han enfrentado cinco veces: cero victorias, dos empates y tres derrotas.

Eso es duro de asimilar, por eso es fácil perder los nervios, como habitualmente sucede con Sergio Ramos, Xabi Alonso, Pepe o Marcelo. Pero no es de deportistas intentar tapar las propias vergüenzas acusando a los demás de lo que no son. Si los blancos no repartieran zurriagazos, los blaugrana no caerían. Y la prueba es que cuando el Real Madrid ha apostado por jugar a fútbol es cuando más cerca ha estado de nivelar el juego con el Barcelona. La cultura del patadón no tiene futuro. Mourinho podrá ganar la Liga, pero el recuerdo que quedará de él es el del técnico agresor que metió el dedo en el ojo, el del técnico faltón que insulta a los árbitros agazapado en los parkings, el del técnico violento que empuja a sus hombres a hacer daño en el campo. Gane lo que gane Mourinho, debería darle vergüenza. Y el colmo es que después del pisotón de Pepe a Messi sigan hablando de teatro. ¿Fue quizá una agresión de Messi con sus dedos a la suela de la bota de Pepe? Debe ser así.




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