2015-08-15 17:08 FC Barcelona Por: Administrador

Por qué perdió el Barça en San Mamés



Jarno de Luca

1-Las rotaciones



Después de jugar ante el Sevilla en Tiflis, Luis Enrique decidió dar descanso a varios de sus hombres y poner en liza a otros que hicieron al equipo tambalearse. Cinco cambios con respecto a los once hombres que vencieron al Sevilla en Georgia hizo que el Barça no se encontrara cómodo en el campo, con futbolistas faltos de rodaje y que no dieron el tipo.

En cambio el Athletic salió con un once copacto, sin ningún cambio con respecto al del año pasado, algo clave para rendir bien a estas alturas de la temporada. 

2-Defensa desastrosa



Uno de los principales problemas de los azulgranas en esta pretemporada, la defensa, volvió a ser lo peor de los hombres de Lucho en Bilbao. Desde la portería donde Ter Stegen erró en el primer gol de San José, a los laterales, siempre en inferioridad ante los rojiblancos, el sistema defensivo blaugrana hizo aguas desde el primer minuto. La pareja de centrales formada por Marc Bartra y Vermaelen demostraron que necesitan más minutos juntos para entenderse. Se echó mucho en falta a Gerard Piqué.

Adriano hizo uno de sus peores partidos con la camiseta del Barça, algo que aprovecharon muy bien De Marcos y Susaeta. 

3-Cansancio inebitable

Parece sorprendente hablar de cansancio en los barcelonistas al principio de la temporada pero así es. Debido a la paliza del viaje de más de 5 horas para ir a Georgia y después los duros 120 minutos del encuentro ante los hispalenses, muchos de los hombres de Lucho se mostraron extenuados. De ahí las rotaciones y que de los 6 futbolistas que repitieron el cansancio hicera mella en ellos. 

4-Desconexión centro del campo-delantera

Quizás, y sin desmerecer ninguno de los tres puntos anteriores, este haya sido el más importante. Y es que a pesar de jugar unos primeros 20 minutos muy buenos, con Luis Suárez y Messi enchufados, la falta de conexión con Sergi Roberto y Rafinha fue clave para que los catalanes no se sostuvieran, 

Hasta ahora veíamos a un Barça con problemas en defensa pero que siempre respondía con un buen número de goles, hasta que el castillo de naipes tuvo que venirse a bajo. Roberto y Rafinha, custodiados por detrás con Mascherano, no supieron ni pudieron llevar la batuta del partido y se vieron también superados por la presión y el empuje de los locales. 


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