2013-04-03 08:04 FC Barcelona Por: Administrador

¿Por qué, Stark, por qué? ¿Será por UNICEF? (2-2)



 Estará contento Jose Mourinho. Dicen que el que no llora no mama. Tanto ha llorado Mourinho, tan acojonados tiene a los árbitros del mundo entero, que el tal Wolfgang Stark, uno de los que nombró en su famosa lista la noche de los por qués, ha querido congraciarse con él con un festival de decisiones absurdas que no se pueden encasillar dentro de su mediocridad, sino que son el fiel reflejo de una clara intencionalidad de perjudicar al Barcelona.

De entrada, la UEFA, ese organismo tan amigo de Mourinho, se ha encargado de falsear la competición permitiendo que jugara Ibrahimovic. El sueco había sido sancionado con dos partidos por su expulsión en Valencia, pero sólo ha cumplido uno, porque a la UEFA, parece ser, le interesaba nivelar el choque para proporcionarle más interés. Ibra no tenía que haber jugado, pero ha jugado. Y ha marcado el 1-1 en fuera de juego y ha dado el 2-2. Los tontos útiles en estos casos hablan de "platinatos" y demás sandeces. Afortunadamente, el Barça, pese a la UEFA y pese al nefasto Stark, ha salido vivo del Parque de los Príncipes y vuelve a casa con un 2-2, pero con Messi y Mascherano lesionados.



El Barça empezó muy frío el partido, le costó entrar en juego, los franceses llegaban con claridad y al centro del campo blaugrana le costaba enlazar con Leo Messi. Ya en los primeros minutos pudimos ver cómo Stark se mostraba quisquilloso con el Barcelona y contemplativo con el PSG. Alex, Ibrahimovic y Matuidi se hinchaban a repartir leñazos a diestro y siniestro, pero Stark miraba hacia otro lado. A la primera falta de Busquets ya fue a amenazarle con la tarjeta amarilla. Y acto seguido le encolomó la primera a Piqué en una acción sobre Ibrahimovic al que ni siquiera llegó a tocar.

Poco a poco el Barça fue entonándose y llegó el gol de Messi en el minuto 37. Pase preciso de Alves que deja al argentino en posición ventajosa para fusilar dentro del área. Pero poco duraría la alegría del argentino. Cinco minutos después sufría una lesión muscular, en el bíceps femoral de la pierna derecha, que le hizo abandonar el partido. Ya no volvería al campo en la segunda parte y seguiría los movimientos de sus compañeros desde el banquillo.

En la segunda mitad Stark puso toda la carne en el asador buscando la ovación de Mourinho con un recital de tarjetas absurdas, como la mostrada a Mascherano, que le impedirá jugar la vuelta. Esa tarjeta nunca debió ser enseñada porque en la acción previa Verrati le hizo una entrada criminal a Alves, calcadita a la de Pepe en el Bernabéu y que fue entendida por el propio Stark como merecedora de expulsión. Desde entonces las cosas han cambiado y lo que entonces fue roja, ahora no ha sido nada y el desenlace acaba con tarjeta para el barcelonista en una jugada que nunca debió producirse.



Poco después Stark permitió que siguiera el juego estando dos defensores del Barça (Mascherano y Alba) tendidos en el suelo, lo que posibilitó a Ibrahimovic para aprovecharse de la situación sin incurrir en fuera de juego. Valdés sacó ese balón como otros muchos a lo largo del partido. Y llegó el minuto 75 y el gol del empate a uno francés en una jugada en la que dos jugadores del PSG se encuentran en fuera de juego, uno de ellos Ibra, autor del gol, el mismo que nunca debió haber jugado este partido. Y no fue un fuera de juego de centímetros, sino de...¡palmos! Pero Stark tenía consignas y no podía anular el tanto.

Mucho debía remorderle la conciencia cuando no tuvo más remedio que señalar el punto de penalti tras un derribo claro del portero francés a Alexis. Se hubiera notado mucho si no llega a pitarlo. Hay que guardar las apariencias y que parezca un accidente, nunca un atraco premeditado. Xavi anotó el 1-2 con gran sangre fría. Era el minuto 88. Parecía que el partido estaba sentenciado, pero aún quedaba tiempo para que el PSG lograra el 2-2 en una jugada desgraciada iniciada por Ibra y culminada por Matuidi con la colaboración de un desafortunado Valdés. Minutos antes Ibra marcó en la portería blaugrana después de hacer sonar su silbato el árbitro señalando fuera de juego. Eso, la continuación de la jugada, suele ser tarjeta, lo que en su caso hubiera sido la segunda y le hubiera impedido participar en la jugada del 2-2. Pero ahí estaba Stark para defender los intereses del PSG y de Mourinho.

¿Por qué, Stark? ¿Por qué? ¿Será por UNICEF? Atraco en Old Trafford a favor del Real Madrid. Atraco en elParque de los Prìncipes contra el Barça. ¿Por qué?


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