2012-02-02 01:02 FC Barcelona Por: Administrador

Puyol coloca al Barça con un pie en la final (1-1)



Guardiola vivió la ida de la semifinal de Copa de Valencia con una intensidad inusitada. Se movió durante los 90 minutos del partido, gritó, gesticuló, mandó y celebró el gol de Puyol como si hubiese el tanto definitivo de una nueva victoria en una finalísima de Champions.

 Una pasión más sentida que la habitual en los encuentros del Barça. Y es que Guardiola y el equipo tenía la imperiosa necesidad de dar un golpe en la mesa para reivindicar que el conjunto azulgrana está vivo y que sigue siendo el mejor del mundo. Una demostración de poderío y la constatación de que el Barça continúa con hambre insaciable de títulos.



 El hiperactivo Guardiola desde el banquillo también quería merecer la renovación. Una opción que según el propio técnico aún no se la había ganado. En cualquier caso, quienes sí lo tienen claro son los aficionados barcelonistas, quienes en una encuesta realizada por la televisión catalana (TV3) manifestaban en un porcentaje de más de un 80% que preferían que Guardiola renovase antes que ganar la Liga esta temporada.

Messi y el parapenaltis

Los jugadores se contagiaron de este entusiasmo que emanaba desde el banco. En un partido para ponerse el traje de faena y arremangarse, no dudó en luchar y remontar el gol de contra de Jonas. Puyol volvió de nuevo a ser un jugador talismán con un gol de cabeza de idéntica factura al conseguido en el Bernabéu. En esta ocasión, Cesc botó el córner y el central remató desde el segundo palo fuera del alcance del portero valencianista Diego Alves.



 El Barcelona fue el equipo que llevó el peso del partido y tuvo las mejores ocasiones. Los azulgrana podrían haberse llevado al Camp Nou un resultado más favorable. Por centímetros se anuló un gol a Alexis por fuera de juego. Dani Alves mandó un balón al palo y Messi erró el penalti clarísimo, que Miguel había cometido sobre Thiago. El especialista en detener las penas máximas, el portero Diego Alves adivinó la intención del crack azulgrana y desvió el balón.

 Mereció más el equipo de Guardiola, pero el resultado resulta muy positivo para alcanzar la próxima final de Copa con el gol de Puyol. Las dudas volvieron a centrarse en la portería del Barcelona. Pinto que apareció como Colorado en la camiseta, por el fallecimiento de su abuelo materno estuvo a punto de ver la roja en una jugada en la que tocó el balón con la mano fuera del área en una acción de Soldado. González González no vio la acción y no señaló la infracción. Una decisión del colegiado que enfadó a los directivos del Valencia y que la vieron como fruto de las declaraciones de Rosell sobre el arbitraje. También quedó impune un rodillazo de Mathieu al centrocampista del Barcelona, Cesc que le provocaron un profundo corte en la ceja y la correspondiente aparatosa venda en la cabeza.

 De nuevo, Guardiola apostó fuerte por la cantera, Cuenca titular, al igual que Thiago, dejando a Xavi en el banquillo y minutos para Jonathan Dos Santos y la nueva perla  Tello.


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