2011-11-24 12:11 FC Barcelona Por: Administrador

Qué bueno que te fuiste, Ibra (2-3)



Pues sí, qué bueno que te fuiste, Ibra. El sueco es un gran jugador y esta noche ha marcado un gol, que es lo que mejor sabe hacer. Nadie duda de su calidad. Ni siquiera Guardiola. Pero si Ibrahimovic siguiera en el Barça, el equipo de Guardiola no hubiera podido dar el espectáculo que ha presenciado y disfrutado hoy San Siro. Con Ibra hay que jugar de otra manera. Como el Milan. Y eso no lo queremos. Preferimos saborear las triangulaciones de Messi, Xavi, Cesc, Thiago o Iniesta porque eso de jugar al patadón largo buscando a Ibra no es lo que nos gusta. Acostumbrados al caviar de Messi no íbamos a conformarnos con el boquerón Ibra. Es así de sencillo. Que te vaya muy bien lejos del Barça, Ibra.

Ha sido un partidazo, de los que se recuerdan, de los que crean escuela. El Barça ha marcado tres goles en San Siro, pero pudo haber logrado ocho si los delanteros hubieran estado más acertados. Ocasiones han sobrado, porque a pesar de tener al Milan delante, el Barça ha llegado con facilidad cómo y cuándo ha querido a la meta de Abiatti.



La primera parte ha sido especialmente intensa. A los 20 minutos los dos equipos ya habían disfrutado de tres ocasiones clarísimas cada uno para abrir el marcador. A los 20 minutos ya estábamos 1-1, con goles de Van Bommel en propia puerta y de Ibrahimovic. Y luego un palo de Messi. Y luego un penalty a Xavi que transforma Messi dos veces, la primera con paradinha y tarjeta amarilla y la segunda como Dios manda. Y luego Villa falla una ocasión inmejorable en la que sólo tenía que fusilar al portero. Y luego, tras el descanso, golazo de Boateng. Empate a dos. Y luego Xabi mejora el golazo de Boateng culminando una combinación que inicia Cesc y prosigue Messi. Era la mejor versión del Barça, del Barça fluido, profundo, preciso. De un Barça que acabó gustándose en La Scala del fútbol mundial.

Ibrahimovic, como era de esperar, irrelevante. En el Milan tiene a excelentes compañeros, pero no están Messi, Xavi o Iniesta para ponérselas al pie. Ha intervenido poco y ha pasado desapercibido. Lo peor que se puede decir de él en un partido que le tenía extramotivado. Guardiola no le buscó y evitó la foto del saludo. Hizo bien. Tampoco se trata de hacerle publicidad gratuita ni a él ni al libro.

El otro gran protagonista, el árbitro, el alemán Starks, el amigo de Mourinho. Malo, malísimo. Rematadamente malo. Ha perdonado la roja a Nesta por el penalty cometido sobre Xavi -que participó en los tres goles-, no se cortó a la hora de amonestar con tarjeta amarilla a Messi por hacer la paradinha en el penalty, pero sí se lo pensó muy mucho en otras acciones en las que se hizo el ausente. Por ejemplo, cuando Nesta toca el balón con la mano estirando el brazo y acto seguido le propina un patadón a Keita. Por ejemplo, cuando Robinho simula un penalty sin recibir castigo por su antideportividad. Por ejemplo, cuando le perdona una tarjeta a Mascherano por una entrada a destiempo. Por ejemplo, cuando le perdona la expulsión a Puyol por tocar el balón con la mano (ahí ha compensado). Por ejemplo, cuando le perdona la expulsión a Abate por una entrada más que fea a Cesc. Por ejemplo, cuando se traga un penalty flagrante cometido contra Cesc por Abate, que ya no tenía que haber estado ahí porque debía haber sido expulsado antes. Pero ni antes ni ahora. Por ejemplo, cuando deja sin sanción una jugada en la que Ibra le clava los tacos en la cara a Keita. Por ejemplo, cuando Ibra se lleva el balón con la mano sin recibir castigo alguno, exactamente igual que cuando el propio Ibra pisa a Busquets. Por ejemplo... Por una vez, y sin que sirva de precedente, hay que darle la razón a Mourinho. Starks es muy malo. Tanto, que no parece muy capaz de intentar beneficiar a uno de los equipos, como sostiene el portugués. Para eso hay que saber, y éste sabe lo justo.



Pero lo que queda es la victoria. La victoria para Tito. Y la sensación de gran equipo que pedía Guardiola. Pep quería dejar buen sabor de boca en Italia y lo ha conseguido. Y ante un grandísimo rival. San Siro ha caído rendido al Barça. Sin provocaciones, sin tanganas, sin agresiones, sin dedos en el ojo. Y con aplausos, muchos aplausos para despedir al rival que fue mejor.

Ciao Italia e grazie tante.

 


Deja tu Comentario