2012-10-16 23:10 Real Madrid Por: Administrador

¿Quiénes son los madridistas disfrazados?



Éstas son las palabas de Mou a Real Madrid TV:

"Pienso que de un modo general, la gente del Madrid me quiere, sí. Seguramente algunas personas no, pero es normal. Continúo pensando, y más a medida que conozco al Madrid, que me parece que hay madridistas disfrazados. Hay gente sin título de madridista y que de madridista tiene poco. Pero el madridista de calle, el de estadio, el de bufanda, el madridista que pasa al lado de mi coche y que me encuentra por la calle sí que confía en mí. Siento que la gente, como mínimo, valora el modo en el que me he entregado desde el primer día".



"Yo he dicho, y continúo pensando con esa humildad, que en la historia del Madrid soy nada o muy poquito. Soy sólo el entrenador que ha ganado la Liga número 32 y una Copa que no se ganaba desde hace un montón de tiempo. Pero lo siento tan profundamente que me arriesgué a decir que hay algunos conceptos de señorío por culpa de algunas personas, muchas que ya no están en el Madrid, que han vendido un concepto de señorío equivocado. Y para mí una de las cosas del señorío es que en el campo un jugador del Madrid tiene que morir".

Es cierto que desde que llegó Mourinho hay una parte de la afición, de la grada incluso, que nunca le ha apoyado, así como nunca quiso que viniera. El motivo principal del rechazo de este sector de hinchas son las formas que utiliza el portugués, su relación con los medios, con profesionales de otros equipos, las declaraciones que hace y la imagen del club que lanza al exterior. Al igual que la caverna esgrimen siempre la historia del Madrid y su imagen señorial para censurar episodios como los vividos en Clásicos pasados ante el Barça. Suelen ser los mismos aficionados que reniegan de Pepe e incluso de Cristiano Ronaldo (sí, aunque parezca increíble, los hay). Anteponen lo que ellos llaman "señorío" a la calidad de un futbolista o un técnico. Preferirían ver fuera de su equipo al mejor central del mundo o a un tipo que lleva 160 goles en menos de 160 partidos con el Madrid sólo porque, según ellos, se cree más que el propio club o porque es un chulo y no se la pasa a sus compañeros. 

Eso es, precisamente, lo que critica Mou. Eso y a la más numerosa lista de periodistas deportivos que presumen por lo bajo de ser madridistas y después le azotan como si fuese un demonio que además "le ha lavado el cerebro a la mayoría del madridismo", según muchos de ellos.



Si echamos la vista atrás, no obstante, nos encontraremos con que esa actitud, esa división dentro del madridismo ha sido siempre y por desgracia una de sus señas de identidad. Es tan grande y tan particular el club blanco que incluso se ha permitido tener a lo largo de su historia gente que cuestionó a Butragueño, a Raúl, a Guti, Ronaldo o incluso Zidane, y ahora a Cristiano, Pepe o Mourinho; Siempre hubo aficionados que decían que Del Bosque era un malísimo entrenador y que sólo ganaba porque tenía un equipazo, curiosamente el mismo que tuvo después Queiroz. ¿Se imaginan a alguien del Barça renegando de Messi? ¿De Xavi? ¿Deseando que su club venda a Busquets?

Eso es lo que censura Mou. No va en contra de aquellos que no están de acuerdo con él. Es normal que siempre haya gente que  pueda discrepar, lo que no es lógico es quien antepone criticar a su equipo antes que apoyarle frente a las adversidades o que cuando le dan una bofetada en la cara pone la otra mejilla, algo que muchos de los defensores del señorío han promovido. Mourinho se sorprende cuando ve estas distintas corrientes dentro de una misma hinchada porque piensa en sus etapas pasadas. Piensa en el Chelsea, en la Premier, en ese tipo de afición inglesa que apoya a su equipo hasta la muerte sin cuestionar nada más. En esas gradas encendidas en los campos enjutos ingleses que aullan hasta quedarse sin voz. A él le gusta ese ambiente y así debería ser también en el Madrid, pero es tan grande el club merengue que ha forjado su propia historia incluso con estos lastres. Quizá su opinión pueda abrir los ojos y plantear una unión definitiva del madridismo. Quizá algunas cosas, por entenderse que se han hecho siempre de una determinada forma, se han hecho mal desde siempre. Y al igual que los tiempos cambian, los clubes, y las aficiones, también deberían evolucionar. Eso es lo que reclama Mourinho.


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