2012-11-04 18:11 FC Barcelona Por: Administrador

Rijkaard, la cuarta opción (III)



Consignas muy poco profesionales
La Vanguardia descubría el 18 de septiembre de 2007 las consignas que Rijkaard le dio a Bojan en los instantes previos a su debut liguero en El Sadar. Siguiendo el ideario de su benefactor Johan Cruyff, le dijo: “Sal y hazlo lo mejor posible”. No se le ocurrió ofrecerle otro argumento para tratar de ganar un partido que se había puesto complicado. Eso venía ya en la mochila heredada por el maestro Cruyff. Por cierto, el Barça no ganó en Pamplona.

Sport habla de ultimátum
Estaba claro que antes de que la crisis salpicara al presidente o a su hombre de confianza, Txiki Begiristain, había que mostrarle al público el rostro de un culpable: Frank Rijkaard. El 18 de septiembre, con apenas tres jornadas de liga disputadas, Sport iniciaba su cruzada hablando de ultimátum a Rijkaard con grandes caracteres y cinco opiniones críticas con el técnico. Sin embargo, de manera oficial no sólo Laporta, también Soriano –que empezaba a meter baza en todos los fregados-, mostraba su “total confianza hacia el entrenador”. Decía Laporta: “Comparto sus palabras y siempre tenemos en cuenta sus opiniones”.
El Barça acababa de vencer en casa con facilidad al Olympique de Lyon y Laporta estaba tan feliz que no le importaba volver a subirse al carro de la autocamplacencia con una lectura sesgada del inicio de la temporada: “Hasta ahora se ha visto solidez defensiva, fuerza en el medio campo, ilusión y solvencia en ataque”. Eso es lo que él veía.

Falta mano dura
Toni Frieros anunciaba en Sport el 12 de noviembre de 2007 que “un amplio sector de la directiva cree que falta mano dura (…) Frank Rijkaard tiene desconcertados a la gran mayoría de directivos del club azulgrana, no solamente a la masa social y aficionados del Barça, que hace tiempo que ya lo están...
El actual panorama también pone en un brete al propio Laporta, porque el presidente en persona se comprometió ante los compromisarios del club en la última Asamblea a crear una comisión de seguimiento para que todas las circunstancias que afectaron la temporada pasada al rendimiento del equipo no volvieran a producirse
”. ¿Una comisión de seguimiento? Que bien sonaba cuando lo anunció pero, como tantos otros buenos deseos, su operatividad brilló por su ausencia.
Añadía Frieros que toda la directiva estaba de acuerdo en que “a Rijkaard y a sus ayudantes, Eusebio y Neeskens, les falta mano dura y un pelín de mala leche. No entiende que estando al corriente de todo lo que pasó hace unos meses no hayan podido adelantarse a los acontecimientos y hayan permitido que otra vez la penosa actitud de los jugadores sea el triste protagonista de la actualidad”.



Sport plantea un relevo en el banquillo
Josep Maria Casanovas se alineaba dos años después en el bando de Rosell en el tema de la continuidad del entrenador. O se arreglaba la situación o plan B. El 12 e noviembre de 2007 escribía en Sport: “El que manda tiene que actuar. Pero a Rijkaard le falla el carácter, es el técnico ideal con el viento a favor, cuando se gana y los jugadores imponen su ley, pero no sabe reaccionar ante las dificultades. Y sus ayudantes, más de lo mismo (…) Si no se enderezan las cosas será necesario un cambio, ya me entienden. Este año se comenzaba de cero y Rijkaard está con números rojos”...
“Quizás ha llegado el momento de que Txiki Begiristain tome cartas en el asunto; si desde el palco ve los problemas, que baje al campo a solucionarlos, éste también es su trabajo. No es el momento de hablar, sino de hacer. Menos parches y más soluciones
”.
Joan Maria Batlle se sumaba a la críticas a Rijkaard también en Sport: “Ahora se necesita mano dura y Rijkaard no es un sargento de hierro. Ni lo será jamás. Ha sido el entrenador ideal para forjar un equipo nuevo mientras los futbolistas tenían ilusión y remaban todos en el mismo sentido, pero en cuanto han aparecido las rencillas y algunos se han cansado de remar, no ha sabido imponer su carácter ni autoridad. Dicho de otra forma, es un gran conductor de hombres pero un mal reconductor de resabiados. O si lo prefieren, gran profesor para buenos estudiantes, pero mal maestro para traviesos y vagos. Cuando los alumnos toman el pelo al profesor ya no hay nada que hacer”.

No sólo era culpa de Ronaldinho
Santi Nolla le echaba un cable a Ronaldinho, causante de todos los males del club según algunos medios de comunicación: “Se lleva tanto tiempo echándole la culpa a Ronaldinho que cuando se ve que también falla Henry y hasta Messi y Milito y Thuram y el sistema defensivo y los cambios y la motivación, está claro que la responsabilidad es de Rijkaard. El técnico holandés no ha sido capaz de darle la vuelta al equipo fuera de casa.
La temporada pasada pasó lo que pasó porque no se hizo nada. El club lo fió todo a que al final todo se arreglaría. Y se estropeó. O Rijkaard cambia la dinámica del Barça fuera de casa en el próximo partido o habrá que cambiar a Rijkaard”.

"No somos un equipo solidario"
Lo dijo Puyol, para vergüenza del cuerpo técnico y toda la plantilla el 11 de noviembre de 2007. El Barça más que un club, el equipo de UNICEF, no ejercía la solidaridad en su vestuario. "Me preocupa que no seamos un equipo solidario, nos falta ser más equipo y eso lo ve todo el mundo. Soy el primer culpable y después, mis compañeros. No se puede seguir así". Más claro, imposible. "Después de los partidos decimos lo mismo pero a los 15 días nos vuelve a pasar. Nos falta actitud. Hay que hablarlo entre nosotros pero así no se puede seguir". Por lo visto ni lo hablaron entre ellos lo suficiente ni hubo nadie que se preocupara de recordárselo. Víctor Valdés añadía: “Tenemos un problema". Y Laporta se sacaba las pulgas de encima: ”el problema es técnico”. El técnico respondía a las andanadas diciendo que "hay jugadores por debajo de sus posibilidades". Y se quedaba tan ancho, como si la cosa no fuera con él.



Le han tomado el pelo
Eso lo firmaba Josep Maria Casanovas en Sport refiriéndose a Rijkaard. Y en tono exigente añadía: “Basta de privilegios, basta de trato de favor a las vacas sagradas. Esto, que hace tiempo que lo piensan muchos aficionados, al fin es un criterio compartido por el técnico holandés que se ha dado cuenta de que algunos jugadores le han tomado el pelo. No lo dice así pero reconoce su error. Le ha costado más de la cuenta detectar la gravedad del problema, pero todavía está a tiempo de recuperar el terreno perdido. Rijkaard se ha cansado de ser el bueno de la película y anuncia cambios, Ronaldinho pagará los platos rotos como medida justa y necesaria para que el equipo reaccione”. Ronaldinho pagó los platos rotos, tal y como exigía el entorno mediático más influyente, pero ni así se arreglaron los problemas. Le siguieron tomando el pelo.

Cantando en rueda de prensa
Preguntado Rijkaard en rueda de prensa sobre ese “problema técnico” que tenía el Barça  según su presidente, no se le ocurrió otra cosa que responder soltando una estrofa del último éxito musical de Antonio Carmona: "Yo no lloro. No pierdas la esperanza. Sé que llegará, llegará…". En Mundo Deportivo pudo leerse: “Muy rápidamente vino a la mente la imagen del cerebro de Homer Simpson tarareando canciones mientras sus hijos le cuentan algún rollo. Esa fue la sensación que dejó Frank”.

¿De colega a sargento y hierro?
Reflexionaba el 12 de abril de 2007 Joan Maria Batlle en Sport acerca del necesario cambio de estilo que debía adoptar Rijkaard: “No debe ser fácil pasar de colega a sargento de hierro. Y no porque antes le hayan tomado el pelo, sino porque cuando uno está acostumbrado a hacer más o menos lo que quiere, difícilmente encaja que le impongan normas. Estaremos atentos a la jugada y, como siempre digo, si entre todos se lo proponen estamos a tiempo de que salga bien. Pero también es cierto que cada vez hay más números para que salga mal”. Efectivamente, salió mal. Rijkaard no fue capaz de abandonar el coleguismo y nadie le tomó en serio cuando intentó pasar por el sargento de hierro que reclamaba Batlle. Johan Cruyff se había equivocado otra vez anunciando que su recomendado estaba capacitado para liderar la transición de ese equipo, algo que, como luego demostró Pep Guardiola, no era ninguna misión imposible.

Xavi sugiere cambios tácticos
El 21 de noviembre de 2007 Xavi indicaba a La Gradería de Ona FM la conveniencia de variar el sistema en los partidos de fuera de casa.  "El hecho de tener un sistema fijo ayuda al rival a contrarrestarnos, nos conocen muy bien",  y proponía “poblar más el centro del campo y sentirnos más arropados detrás".

Nuevo ultimátum
El 23 de noviembre de 2007 Sport desvelaba el ultimátum que pendía sobre técnico y jugadores si no remontaban el vuelo. Como en la peor época de Rosell. Santi Jiménez informaba de que “a la junta se le han hinchado las narices y ha lanzado el ultimátum. Tocan a degüello en el Camp Nou (…) La junta directiva ya le ha hecho llegar al técnico y a sus colaboradores que el crédito de las dos Ligas y de la Champions se ha esfumado por el sumidero de la indolencia. Hace tres meses se detectaron unos problemas; se advirtió del peligro y se recetaron remedios pero el equipo sigue tropezando en la misma piedra. La autocomplacencia sigue siendo el principal forúnculo de una plantilla consentida que no da síntomas de reacción y que supura debilidad. La sensación de los directivos es la de que están repitiendo curso y siguen suspendiendo las mismas asignaturas que hace un año”.

Los reinos de Taifa del vestuario
Oriol Doménech desmenuzaba ese mismo día en Mundo Deportivo  con crudeza los reinos de taifa existentes en el vestuario con la bendición del técnico: “En el sector brasileño, Ronaldinho, íntimo de Deco y Messi, lleva la voz cantante. Leo, a su vez, tiene afinidad con su compatriota Milito, y siempre ha tenido como padre deportivo a Sylvinho. Éste y Edmilson son inseparables. Los mexicanos Márquez y Giovani también suelen juntarse más con el sector suramericano. Gudjohnsen tan pronto está con ellos como con los nacionales.
Valdés e Iniesta son íntimos entre los canteranos, donde el primer capitán Puyol es el referente. Xavi y los amigos Jorquera y Ezquerro dan cuerpo a un grupo donde figuran también por una mera cuestión cultural y de orígenes Oleguer y Bojan. El primero se acerca también a los francófonos gracias a la comunión en temas político-sociales con Thuram. Zambrotta, ex compañero de Lilian en la Juve, mantiene también afinidad con los catalanes, sobre todo con Puyol. Bojan está también cercano a los francófonos por la presencia de Henry, su ídolo de siempre y mentor en el Barça. Eto'o, que estaba desplazado tras su 'rajada' en Vilafranca, ha encontrado este año cobijo tras los fichajes de 'Tití', Touré y Abidal”.

Un cero a la izquierda
El 11 de noviembre de 2007 Josep Maria Casanovas volvía a sacar el látigo en Sport: “Rijkaard no transmite nada positivo a los jugadores (…) Creemos que ha llegado el momento de que la Comisión de Seguimiento  tome cartas en el asunto y emplace al entrenador y al secretario técnico en busca de soluciones (…) Jugando andando y al tran-tran no conseguirán nada (…) A veces da la sensación de que Rijkaard no se entera, de que vive en otro mundo (…) Otra cosa que falla es la preparación psicológica, salen al campo con la cabeza baja y los brazos caídos, hacen buenos a todos los rivales (…) Quizá ha llegado el momento de tomar medidas severas. Que no se engañen, esto no se arregla con una charla de media hora en el centro del campo”. La reclamada Comisión de Seguimiento “seguía” en la inopia.

¿Acierta prescindiendo de Ronaldinho?
Una racha de cinco victorias y dos empates en siete partidos fue recibida con vítores y salvas por Lluís Mascaró el 17 de diciembre de 2007. Getafe se convertía en un punto de inflexión y todos los males quedaban resueltos gracias a Rijkaard. “Es difícil entender esta transformación futbolística sin analizar la particular situación de Ronaldinho. Su suplencia ha resultado ser ejemplificante: si el crack es prescindible todos los futbolistas de la plantilla lo son. Además, sin el brasileño en el campo se ha ganado en actitud, en presión y, especialmente, en velocidad del balón. Justo lo que necesitaba el equipo para reencontrarse a sí mismo”. Tan fácil que parecía y lo que tardó Rijkaard en verlo…  Sin embargo, no era tan sencillo, tal y como quedó probado por los resultados del equipo hasta el final de la temporada. Ronaldinho, entre castigado y autoexcluido,  jugó unos pocos partidos hasta la concusión del ejercicio. Por tanto, el equipo podía jugar a sus anchas con mejor actitud, más presión y más velocidad del balón. Pero no fue así. Sin embargo, el brasileño, que veía los partidos por televisión desde su casa, seguía siendo señalado por el dedo acusador del laportismo como causante de todas las desgracias del club. No necesitaba jugar para ser protagonista.

“El Madrid es mejor”
Aunque su protector y benefactor Johan Cruyff sostenga obsesivamente que el gran objetivo del Barça debe ser siempre llegar vivo a febrero en las tres competiciones, Frank Rijkaard arrojaba la toalla el 29 de enero de 2008, cuando aún quedaban 17 jornadas y 51 puntos de la liga en juego: "Hay que aceptar que el Real Madrid es el mejor", dijo. Es decir que Txiki no hizo bien los deberes fichando ni él sacando el máximo rendimiento a su plantilla. El barcelonismo no estaba acostumbrado a confesiones de esta naturaleza cuando aún quedaba media liga por disputarse. Y luego Laporta se extrañaba de que los socios no asistieran al Camp Nou. Ese no era el discurso que necesitaba un equipo hundido anímica y físicamente… y tampoco el que deseaba escuchar la afición.

Fermí Puig le llama “entrenador cobarde"
Fermí Puig, el maitre del Drolma, una voz autorizada dentro del aparato propagandístico del laportismo,  parecía disponer de licencia para lanzarse a la yugular del entrenador en su colaboración de La Vanguardia de diciembre de 2007. Dos años después de la marcha de Rosell admitía también que Rijkaard merecía un plan B. ¡Las vueltas que da la vida! El maitre del Drolma se subía al barco de Rosell.
Puig esperaba que "de una vez por todas, se acabara la autogestión y se abrazara la normal rutina de la profesionalidad". Pero llegó el Real Madrid y “nos mostró a un entrenador cobarde y sin principios y desnudó, sin esfuerzo, a un equipo menor y a su gran estrella, decadente y ociosa". El cocinero pedía que "en Can Barça alguien con autoridad, a todos los niveles, pronuncie un definitivo mecagoencony!, pegue un puñetazo encima de la mesa y ponga en vereda de una vez a toda la jerarquía deportiva del club".  Dicho por Puig sonaba a muy barcelonista. Lo mismo, dicho por cualquiera que no sintonizara la onda de Laporta, podría parecer el resultado de alguna confabulación judeomasónica de los nostálgicos resentidos del pasado y de los que no digieren la forma de gobernar del amigo Jan.

Ahora toca flores
Las cosas que tiene el fútbol. El 26 de febrero el Barça le había recuperado 7 puntos al Madrid, ese equipo superior según Rijkaard. Y automáticamente el tono de Josep Maria Casanovas cambiaba radicalmente. Así se expresaba en Sport el 26 de febrero de 2008:  “Hay que elogiar la seriedad del técnico que siempre ha estado en su sitio, aguantando en silencio los palos cuando tocaban y rechazando los focos de la gloria cuando se gana. Rijkaard sabe estar a las verdes y a las maduras y esto no es nada fácil en un club de la dimensión del barcelonista con el poder mediático que alimenta. Su virtud está en morderse la lengua cuando no puede decir lo que piensa y no hincharse de vanidad con los títulos. Respeta a los jugadores y evita siempre las críticas en público consciente de que este es un trato que los profesionales agradecen. El ‘estilo Rijkaard’ viene marcado por la discreción y la seriedad, enemigo de las polémicas y el juego sucio”. Vaya, apenas un mes después ya no hacía falta dar un golpe sobre la mesa.

El sistema Rijkaard
Pero volvieron las derrotas. Y con ellas las dudas. El Periódico informaba de que “Rijkaard persigue, con la política de las rotaciones, tener a toda la plantilla contenta. Sobre todo, a las estrellas, que entran y salen de las alineaciones por turnos. Un día le toca a uno, un día le toca al otro. Los cuatro fantásticos no han coincidido ni un triste minuto en los 40 partidos oficiales disputados. Ni ganando ni perdiendo, como el sábado en el Calderón, Rijkaard quiso aprovechar toda la potencia de su arsenal ofensivo. Siempre hay uno sentado. En el banquillo o en la grada”.

Fiesta como premio
Después de perder en Villarreal y tirar la liga el 10 de marzo de 2008, Frank Rijkaard concedía, como premio, 54 horas de fiesta a sus jugadores. Y elconfidencial.com denunciaba el 31 de marzo de 2008 dos faltas leves de Ronaldinho que  el ténico pasó por alto: ”Los últimos quince días Ronaldinho se ha presentado en dos entrenamientos con evidentes síntomas de no haber descansado la noche anterior y en condiciones inaceptables para trabajar al mismo ritmo que sus compañeros. Concretamente, eso pasó el pasado 21 de marzo, después de que el Barça perdiera en Valencia, y volvió a pasar el 24 del mismo mes. En ambas ocasiones el brasileño se presentó en unas condiciones que aconsejaron su descanso en el gimnasio. La directiva, enterada de la falta grave de disciplina, llamó a capítulo al entrenador y le propuso castigar al brasileño con una multa económica, pero Rijkaard de manera sorprendente apostó por defender al brasileño y se negó a sancionar al Gaucho bajo el pretexto de que una multa enrarecería el ambiente en el vestuario. La derrota en Sevilla ha dejado a Rijkaard desamparado ante una directiva que busca una cabeza que cortar”.

Caos en el vestuario
El 16 de abril de 2008, tras un decepcionante empate en Huelva, Rijkaard volvió a dar dos días de fiesta a sus hombres. Como respuesta, Zambrotta llegó tarde al primer entrenamiento y Thuram ni se presentó. “Para lo que nos queda en el convento…“ debieron pensar. Ambos viajaron a Milán y París respectivamente. Al día siguiente era Gudhjonsen quien llegaba 25 minutos tarde. Eso ocurría a 72 horas del derby  y en la semana previa al Barça-Manchester. El día anterior Eto´o había pasado la jornada en Madrid en un acto benéfico, llegando justo a tiempo para el entrenamiento.

Las quejas de Abidal y Van Bommel
El 16 de abril de 2008 Abidal censuraba veladamente a Rijkaard, a quien culpaba de su bajo rendimiento: "Intento estar al cien por cien, pero mi rendimiento no es satisfactorio. Existe un factor psicológico, seguramente por la importancia de los partidos",  Y lamentaba que el  trabajo en el Barça era muy diferente al que solía realizar en Francia. “Aquí se trabaja diferente, a otro ritmo y hay que adaptarse”. El 24 de mayo, y concentrado con la selección francesa, Abidal añadió en L´Equipe que "reencontrarme con los métodos de entrenamiento de Robert Duverne (preparador físico del Olympique de Lyon y la selección 'bleu') y el calentamiento que organiza antes de las sesiones, me está sentando genial.  En el Barça se trabaja mucho el juego con el balón pero casi nada la base física (…) En España el entrenamiento físico es totalmente diferente a lo que siempre hice. Con Robert hacemos unos ejercicios de resistencia que yo tengo necesidad de hacer para rendir al máximo los noventa minutos. Y necesitaba tener estas sensaciones".
Mark Van Bommel, ya en el Bayern Munich, se expresaba en términos parecidos el 8 de junio de 2008 en Mundo Deportivo: “En el Bayern trabajamos mucho más. Los entrenamientos del Bayern son muy duros. Cuando no hay partido europeo o de copa entre semana, hay dos sesiones dobles. El sábado hay partido, el domingo libre, el lunes una sesión, el martes dos, el miércoles dos más, el jueves una, el viernes una y el sábado otra vez partido. En Holanda con el PSV también era parecido. Pero en el Barça nunca será así porque hay otra cultura y es casi imposible cambiarla. Los entrenamientos son cortos e intensos. No creo que el Barça haya perdido por la preparación física pero tienen que apretar un poco”.

Muchos precedentes… sin Eto´o
El Periódico se hacía eco  de los retrasos protagonizados por los futbolistas en su incorporación después de las vacaciones de Navidad y hacía un recordatorio de los precedentes más recientes: “Se retrasaba Romario, se retrasó Ronaldo en su día, se retrasó Rochemback y se han retrasado Ronaldinho, Márquez y Deco, entre otros, a la vuelta de las vacaciones”. Curiosamente en la lista no aparecía Eto´o. Y eso que lo suyo no fue cosa de 20 minutos o de horas, sino de una semana.

La imagen de la gabardina
Fue en Old Trafford. El Barça estaba a punto de quedar eliminado de la Champions League, pero quedaban minutos por delante para tratar de enderezar el resultado. Sin embargo, la imagen de Rijkaard, de pie y con la gabardina en la mano, no daba argumentos para pensar en la reacción y sí en cambio en las ganas de técnico de acabar cuanto antes con aquel calvario. Paco Aguilar lo explicaba así el 30 de abril de 2008: “¿Tanta prisa tenía por irse el técnico? Faltaban minutos de juego todavía, ¿tan poco creía en sus hombres? Ver al Barça bombeando balones en el descuento, cuando en el área no había ningún atacante blaugrana fue desesperante. No basta con el buen rollo, con esa imagen de 'gentleman'. El Barça necesita un entrenador que sume, que aporte soluciones tácticas, que imponga disciplina, que haga trabajar diariamente a sus hombres, que no se equivoque casi siempre en los cambios. Frank Rijkaard ha hecho historia en el Barça pero era innecesario prolongar el suplicio de los dos últimos años. Sobraban”.
Consumado el fracaso en Europa, Rijkaard pedía ayuda a la afición para afrontar los últimos compromisos ligueros. Necesitaban ayuda para quedar segundos. Laporta no le escuchó y anunció a la prensa la contratación de Guardiola como técnico del primer equipo para la siguiente temporada. Rijkaard se enteró por la prensa.

Don't worry be happy
Santi Nolla describía los últimos días de Rijkaard al frente del Barça en Mundo Deportivo: “La mayoría de barcelonistas está de acuerdo en que el ciclo de Frank Rijkaard ha llegado a su fin. Pero merecía mejor final. ¿Por qué se anuncia su adiós dos semanas antes de que acabe la Liga? Después de la pañolada en el Camp Nou, la conquista del título de Liga por el Madrid y a dos días del pasillo en el Bernabéu se filtró que la Comisión Delegada del FC Barcelona había decidido que Guardiola sería el nuevo entrenador la próxima temporada. Todo formó parte de una cortina de humo. De alguna forma había que intentar desviar el descontento. Ayer, el presidente Joan Laporta debió salir a dar explicaciones porque el relevo ya estaba en la calle desde el lunes. Ese día Rijkaard no se enteró por el club de la decisión tomada por la Comisión Delegada. Joan Laporta dijo en el programa '59 segundos' de TVE que Rijkaard se iría cuando él mismo lo decidiera. Ayer anunció su relevo. Ha sido sensacional con la prensa. No le ha dado nada a nadie ni le ha quitado. Es uno de los pocos entrenadores que se irá sin que apenas nadie tenga su móvil. No ha tenido 'lobby' y ha tratado de ser igual para todos, como en el vestuario. Hay que agradecer su talante. Si se necesitaba un capataz de western, Frank no estaba nominado para ese papel. Rijkaard es el hombre del buen rollo”.

Epílogo lamentable

A su último entrenamiento con el FC Barcelona solamente acudieron Ezquerro, Pinto, Bojan y Oleguer. Hubo desbandada general y Frank Rijkaard ni siquiera pudo despedirse de sus futbolistas en sus últimos días de vinculación al FC Barcelona.

Se va como buena persona
Frank Rijkaard dejó entre el barcelonismo el recuerdo de su señorío. Se le recordará más como una buena persona que como a un entrenador brillante. Con los futbolistas que tuvo a su disposición, las dos ligas y la Champions League conquistadas en cinco años saben a muy poco. Un título de cada cinco. El Barça vivió dos años maravillosos, pero daba la sensación de que aquel equipo daba para algo más que para un ciclo de dos años. A Rijkaard, que nunca destacó por su facilidad para leer los partidos ni por su visión para improvisar sobre la marcha, se le fue el vestuario e las manos. Cuando se abusa de la reverencia a los futbolistas y se permite la autogestión del vestuario a cualquier precio, se corre el riesgo de perder por completo el mando de una tropa que en los dos últimos años no parecía muy dispuesta a aceptar ninguna orden. Lo dijo José Edmilson en Sport el 18 de diciembre de 2008: “Rijkaard era demasiado bueno y nosotros demasiado malos”. Frank se fue del Barça con buena cara porque cobró el total de la temporada que le faltaba por cumplir. Se tomó un año sabático y volvió a la actividad en el Fenerbahce turco.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

Sandro Rosell, el vicepresidente (I)

“Es un fuera de serie. Muy buena persona” / Ten Cate, el primer aviso / La crisis de Valero / Rosell-Cruyff: es la guerra / Ninguneado / Luz verde a los ejecutivos / Laporta traiciona a su propia candidatura / El cisma se abre con Bartomeu / Ronaldinho pide paz / Vicens ataca… / …Rosell responde



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