2017-05-02 21:05 Real Madrid Por: Administrador

Otro robo pone al Madrid a las puertas de la final



Alfredo Vidal El Real Madrid ha necesitado una vez más recurrir al comodín del áribitro para liquidar al Atlético y poner en franquicia una nueva final teñida de vergüenza, una tónica habitual a lo largo de su historia plagada de escándalos. Como ya sucediera en Lisboa y en Milán, el Real Madrid ha fundido al Atlético echando mano de su mejor hombre, el árbitro, que concedió el primer gol merengue en una jugada en la que se produjo un flagrante fuera de juego de Cristiano Ronaldo en el inicio de la jugada. No puede objetarse que en la acción posterior Cristiano ya estaba en posición reglamentaria. La jugada se inició de forma fraudulenta y debió ser señalada por el árbitro. Tampoco puede considerarse que Cristiano Ronaldo no intervenía en la jugada porque acabó marcando el gol aprovechñándose de una posición fraudulenta que el árbitro, como es ya habitual, no quiso ver. Pero hubo más. El colegiado inglés Atlkinson se hizo el sueco ante un codazo descarado de Sergio Ramos sobre Lucas Hernández que fue merecedor de tarjeta roja directa, aunque ya se sabe que tratándose del Real Madrid estás acciones no se pitan.  En el minuto 17 hubo un penalti de Keylor Navas a Gameiro que el colegiado tampoco quiso ver. También hubo un pisotón de Carvajal a a Carrasco en el minuto 30 que no mereció ni tarjeta amarilla. En la segunda mitad Atkinson le perdonó la roja a Isco por un pisotón cuando ya tenía tarjeta amarilla. Nada extraño cuando está el Real Madrid en juego. Ya lo expresó la afición del Real Madrid en el Bernabéu: "Así, así, así gana el Madrid". Efectivamente, así. Como diría Mourinho: "a mí me daría vergüenza ganar así". No será por UNICEF. Será por otra cosa, pero lo del Real Madrid y los árbitros, un tema en el que ya llueve sobre mojado, es verdaderamente escandaloso, pero nadie parece tener interés por acabar con este escándalo.  

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