2012-08-22 23:08 FC Barcelona Por: Administrador

Ronaldinho, el crack de Rosell (II)



Cómic de amarillo
No tardaron en apreciarse los primeros frutos de los “acuerdos puntuales” logrados por Ingla. En enero de 2006 Panini lanzaba un cómic cuyo protagonista era Ronaldinho. Y, qué casualidad, vestido siempre con el uniforme de la selección brasileña. ¿Sería ese uno de los acuerdos puntuales de los que hablaba Ingla?

Le dejan solo
El 7 de septiembre de 2005 El Crack 10 caía en la cuenta de un detalle nada intrascendente: “Nadie del Barça acompaña a Ronaldinho a Sevilla con su selección”. Entre los que habían decidido dedicar al club los mejores años de su vida no había nadie dispuesto a cuidar a su crack en Sevilla, a donde acudió Brasil para jugar un amistoso. “El club vetó el viaje de un empleado (Juanjo Castillo) muy querido por los jugadores, pero hombre de Rosell”. Mejor dejarle solo que acompañarle con alguien del grupo del sector crítico.



Hombre-anuncio
El 28 de octubre de 2005 Ronaldinho rodaba en Montjuïc un spot para Aspire, con sede en Doha, Qatar, cerrado por el departamento de derechos de imagen del FC Barcelona. Primera y última oportunidad de sacarle rendimiento a la imagen del jugador, que mantenía su relación a título particular con Nike, Pepsi, Trident, Danone, Texaco, Banco de Santander, Oi, Skip-Omo, Konica, Rexona, Sony-Eriksson, EA Sports, Siemens, Kibon, Carton Network, Leader Price, MSN, Telemar, Juegos Panamericanos de Río 2007, Skyp, Brahma, Chips Lay´s, Gatorade y Goal Mobile.

Cansado en septiembre
Y mientras Laporta soñaba con un contrato eterno para su estrella, el 23 de septiembre de 2005 Sport ofrecía una oportuna y espectacular portada con una imagen de Ronaldinho en el suelo y preguntándose: “¿Dónde está Ronaldinho?”. Y en la información se censuraba el pobre rendimiento del jugador en los últimos partidos. La respuesta llegaría unas horas después: en la grada. Al día siguiente Rijkaard decidió no convocarle a él y a Deco para enfrentarse al Betis. Mundo Deportivo explicaba que “durante la semana algunos directivos criticaron el juego y el estado de forma del crack brasileño (…) Durante esta misma semana un periodista, ahora representante vinculado a Cruyff, focalizó en Ronaldinho los males del Barça. Y de todo ello no es ajeno el vestuario, que duda de la paternidad de la decisión de Rijkaard”. El “periodista-representante” había llegado a decir públicamente que con Ronaldinho el Barça jugaba con 10. Era una manera de pasarle factura al legado de Rosell. Nada nuevo en el panorama del entorno amigo del régimen laportista. En cualquier caso resulta curiosa la explicación de Rijkaard insinuando que ambos jugadores necesitaban descanso. ¿Estaban cansados en el mes de septiembre?

Vende más que Beckham
El 31 de marzo de 2006 Mundo Deportivo se hacía eco de un estudio de la firma consultora alemana BBDO según el cual Ronaldinho, con 47,6 millones, vendía más que Beckham, el primer objetivo mediático de Laporta, que se quedaba en 45,6 millones.
Durante 2006 se le calcularon a Ronaldinho unos ingresos publicitarios del orden de 14 millones de euros. Teniendo en cuenta que su ficha ya alcanzaba los 9 millones de euros, de haber hecho bien los deberes Marc Ingla consiguiendo la cesión del 50% de sus derechos de imagen, su contrato únicamente le hubiera costado al club 2 millones, ya que 7 los hubiera proporcionado el propio jugador por la mitad de los derechos de sus contratos publicitarios. De 9 millones a 2 van 7. Es la diferencia entre gestionar bien el club o someterse a la voluntad de los agentes de los futbolistas. Mientras Ingla seguía rezando por alcanzar futuros acuerdos con Ronaldinho, el club continuaba pagando de más.



El rendimiento de su imagen
Decía Ferran Soriano en RAC1: “Ronaldinho también ha cedido sus derechos personales sin vestir nuestra camiseta a nuestro patrocinador principal, que ahora no lo tenemos pero podemos tenerlo. Por tanto, sí sacamos rendimiento de su imagen personal”. Otro cuento de la lechera de Soriano. Y van… Ya hacía cuentas sobre los ingresos que podría producir la imagen de Ronaldinho con un patrocinador que no existía ni llegaría a existir. Pero, por si acaso, convenía calcularlo y publicitarlo, como ya hizo publicando la hoja de cálculo con los enormes beneficios que le iba a proporcionar al Barça el fichaje de David Beckham. Soriano por estas fechas no sabía que no sólo el Barça no iba a tener sponsor, sino que el club acabaría pagando por llevar publicidad en la camiseta. ¿Sacó el club algún rendimiento a la imagen de Ronaldinho ligada a la de UNICEF? ¿O se trató simplemente de otra mentira? El Madrid, en cambio, pese a pagarle a Beckham un fijo similar al que el Barça abonaba a Ronaldinho (8 millones), recuperaba 6 de los 12 millones que generaba la imagen del jugador. El coste final de Beckham era, por tanto, de 2 millones de euros.
Vista la manera como Soriano vendía tal fracaso de gestión, atreviéndose a sacar pecho ante la realidad de que Ronaldinho costaba anualmente 9 millones y Beckham 2, era como para poner en cuarentena la lectura interesada de todas sus cuentas y su credibilidad en general.
El 13 de agosto de 2006 podía leerse en Mundo Deportivo: “La Warner es consciente de que sin Ronaldinho su volumen de negocio decrece, de ahí que al conocer que el Barça no posee los derechos de imagen del jugador haya presentado una oferta formal al futbolista”. Y el club, a verlas venir.

Gira por México 2006
El 1 de agosto de 2006 titulaba Mundo Deportivo: “Ronaldinho, a jugar por contrato”. Y añadía: “aunque el crack se incorpora a la actividad hoy en México, debe actuar en los cuatro 'bolos' de la gira por exigencia de los organizadores (…) Ronnie' deberá actuar ya el próximo jueves, sólo dos días después de haberse incorporado a la disciplina azulgrana y, evidentemente, con muy pocos entrenamientos en sus piernas. Y es que así lo estipulan los contratos que firmó el FC Barcelona en su día”. Ronaldinho venía de jugar el Mundial con su selección y había disfrutado de menos días de descanso que el resto de sus compañeros. Pero el club quería exprimir al máximo a su gallina de los huevos de oro obligándole a empalmar una temporada con otra. A tanto llegó la explotación que la gallina acabó rompiéndose y dejó de poner huevos de oro.

El Milan le quiere
En cuanto se sumó a la actividad de su equipo en agosto de 2006 en México, aparecieron los ya habituales y estratégicos rumores que le colocaban en el Milan. Laporta no perdía la calma y explicaba en Mundo Deportivo que “es un futbolista mucho más implicado con nuestro modelo de lo que la gente cree. Otra cosa es que la ley del mercado haga que su cotización vaya en aumento y debamos estar atentos a los vaivenes constantes, que esté feliz con lo que percibe (…) Dentro de nuestras posibilidades hay que ser justos con él”. Una vez más, el compromiso de los futbolistas quedaba supeditado a los vaivenes del mercado, que son los marcaban su grado de felicidad e implicación.
Explicaba Mundo Deportivo el 13 de agosto de 2006 las directrices del nuevo contrato sometido a estudio: “Ronaldinho renovará hasta el 2014 y mantendrá el 100% sobre sus derechos de imagen. La marca Ronaldinho tiene un valor tangible que el club en estos momentos no está en disposición de adquirir”. Y mientras Ronaldinho se hacía la foto en la ONU junto a Kofi Annan, en presencia de Sala i Martín y ausencia de Laporta, su hermano, Roberto de Assis, manifestaba a El Periódico: “Todo se arreglará”. ¿No existía un contrato en vigor y un compromiso con el club? ¿Qué había que arreglar?
Al parecer existía algún cabo suelto relacionado con las retenciones fiscales que afectaban al neto de la ficha del jugador, por eso Laporta soltaba a La Vanguardia: “Trataremos de combinar los intereses del club con los suyos y si hay que sentarse a hablar (sobre su contrato) lo haremos. Actuaremos siguiendo criterios de justicia”.

Ficha por la ONU
El 12 de agosto de 2006 Sport se hacía eco del nuevo compromiso de Ronaldinho con la ONU: “Es por dos años y el jugador recibirá un simbólico euro por año. Tendrá dos funciones específicas: movilizar a otras figuras del deporte y visitar poblaciones que viven en estado de extrema pobreza en América Latina y el Caribe”.
Con este compromiso se apretará mucho más la agenda del futbolista, ya que deberá viajar muy a menudo”. La solidaridad, entendida así, implicaba que Ronaldinho podía abrirse las puertas del cielo por su encomiable generosidad, mientras el Barça parecía condenado a perder a su crack, que debería compartir su concentración deportiva con sus viajes benefactores. Luego, de todo eso nada, afortunadamente para el club. Hubiera tenido gracia que para atender sus compromisos solidarios con la ONU al futbolista no le hubiera ido bien jugar algún partido con el equipo del club que le pagaba.

La polémica Supercopa de Europa
El 25 de agosto de 2006 el Barça se medía en Mónaco como campeón de la Champions League con el vencedor de la Copa de la UEFA, el Sevilla, en la Supercopa europea. Ese día podía leerse en SPORT. “Hoy mismo por la mañana, antes de la final de la Supercopa, la estrella blaugrana abandonará la concentración y atenderá compromisos publicitarios con las empresas de telefonía Sony Ericsson y Vodafone”.
No era de recibo que un futbolista estuviera pendiente de asuntos particulares cuando el club que le pagaba le exigía concentración absoluta en el objetivo marcado, en este caso la Supercopa. Pero más grave resultó todavía que los responsables de la parcela deportiva lo toleraran. Eso ocurrió y, por no haber, no hubo ni una pequeña reprimenda. Era el resultado de la política de “laissez-faire”, del “salid y disfrutad”, de la autogestión, una doctrina que viene a decir que si gestionan el día a día los propios futbolistas, no hace falta que los técnicos intervengan para nada. Y eso que el club no veía un solo euro por las polémicas campañas publicitarias.
El Barça perdió ese partido por 3-0 minutos después de que Laporta anunciara al mundo ese mismo día que ese año el FC Barcelona iba a por todos los títulos: siete. La primera en la frente.
Decía Rijkaard: “¿El acto publicitario al que asistió Ronaldinho? Cuando es posible, lo evitamos. Pero no hay caso porque lo sabíamos”. ¡Sólo hubiera faltado que se escapara de la concentración sin saberlo su entrenador! A uno siempre le quedará la duda de por qué no fue posible evitarlo. ¿Qué podía ser más importante en ese momento para los profesionales del Barça que el partido que iban a jugar por la noche?

Funden a Ronaldinho, pero llevan UNICEF
Mundo Deportivo reflexionaba el 11 de octubre de 2006 sobre el fracaso del club en su intento por encontrar una firma capaz de pagar los 20 millones exigibles para lucir en la camiseta blaugrana. “La gira del Barça por México y USA reportó alrededor de 6 millones de euros al club al margen de un impacto publicitario que puede tener una gran valoración. Esa gira ha afectado físicamente al gran capitalizador del interés azulgrana, Ronaldinho. Sin embargo, el club prefiere hacer este tipo de giras que manchar la camiseta con una marca comercial que pudiera pagar cantidades que rondasen los 20 millones de euros por temporada como mínimo. UNICEF es una idea perfecta pero, ¿es incompatible con una marca comercial?”. No es que fuera incompatible, es que no encontraron un solo cliente dispuesto a pagar el precio de salida, como sí lo logró el Real Madrid, por ejemplo. Con ese dinero a lo mejor no hubiera hecho falta fundir a los jugadores con giras interminables y los niños de Swazilandia hubieran podido recibir más ayuda.

Empieza  la campaña contra Ronaldinho
El 23 de octubre de 2006, tras una derrota blaugrana en el Bernabéu, Josep Maria Casanovas trataba de abrirle los ojos a Rijkaard: “Tiene algún problema y lo debe afrontar de cara y con valentía, si Ronaldinho no está bien y frena al equipo darle un descanso para ponerlo a punto parece lo más aconsejable”. Se había abierto la veda. El futbolista mágico había dejado de ser intocable.
Su intensa vida social nocturna empezaba ya a correr de boca en boca coincidiendo con una etapa de resultados y juego mediocre. Y las visitas del jugador al gimnasio como alternativa al entrenamiento empezaban a multiplicarse peligrosamente. Ronaldinho entrenaba poco y su juego se resentía. Durante los primeros 23 días del mes de octubre de 2006 participó en sólo 6 entrenamientos del grupo. Y en esas fechas el Barça se enfrentó al Sevilla, Chelsea y Real Madrid. Muy poco para obtener una forma física acorde con su calidad técnica.

Con Michael Jordan después de perder en el Bernabéu
Al día siguiente de perder en el Bernabéu, Ronaldinho participaba en una promoción de marketing en compañía en Michael Jordan. Los resultados deportivos no eran los esperados, pero su cuenta corriente seguía engordando. Y no aparecía nadie dispuesto a imponer el orden y la cordura en el vestuario.

“Eres nuestro dios”
Con este titular ilustraba su portada Sport refiriéndose a Ronaldinho. Nos habíamos reído mucho de Butragueño por referirse a Florentino Pérez como “un ser superior” y se caía en Barcelona en el mismo error. Aquel al que había que dejar en el banquillo se convertía en veinte días en “nuestro dios”. Josep Mª Casanovas también había cambiado de opinión el 13 de noviembre de 2006: “Ronaldinho bajó del cielo cuando se le necesitaba”.
Y Dios volvió al Camp Nou (…) Cuando el equipo más lo necesitaba, cuando el partido estaba muy complicado, cuando las lesiones y las expulsiones tenían al Barça contra las cuerdas, justo en aquel momento volvió a aparecer Dios en el Camp Nou para materializar una victoria que puede significar el punto de inflexión esta temporada. Ronaldinho escribió ayer otra página memorable firmando dos golazos que pusieron en pie a la afición y devuelven el liderato por méritos propios. Fue como un ángel caído del cielo, como un ser superior que en dos golpes de genio es capaz de ganar él solito un partido. Aquí se cierran muchas bocas y se entierran falsas especulaciones. Anoche se demostró que cuando coge la forma es imparable y sabe echarse el equipo a la espalda como un auténtico número uno. No importa que en Madrid le odien o que en Milán sueñen día y noche con él, Ronnie cuando gana es inmensamente feliz aquí, su sonrisa y su forma de celebrar los goles lo confirman”.
Aquí se cerraban muchas bocas, sí. ¿O no?

Trato especial en Tokio
Explicaba en Sport José Luis Carazo el 24 de diciembre de 2006 que durante la estancia del Barça en Japón para disputar el Mundialito de clubs “Rijkaard le dio permiso a Ronaldinho para no bajar a desayunar con sus compañeros durante los días que permaneció en Tokio para la final del Mundialito”. Esta decisión confirmaba que para Rijkaard, como para Sport, Ronaldinho era un dios que merecía trato aparte y al que, por supuesto, no se le podía obligar a desayunar con los demás.  

Llega tarde de las vacaciones…
Rijkaard permitió que Ronaldinho, Deco y Márquez llegaran con 48 horas de retraso en el retorno a la actividad tras el parón navideño. Ronaldinho todavía tenía predicamento entre los medios afines a Laporta y hasta Antón Maria Espadaler, uno de los creadores de opinión más fundamentalistas del laportismo, corría un tupido velo sobre el tema. Que los jugadores se incorporaran tarde al trabajo era para él algo así como "un clásico navideño, tan arraigado como las neules o el turrón". Era la autocomplacencia en estado puro. Y explicaba en La Vanguardia: "Uno saca la impresión de que en el fondo del alma de muchos seguidores barcelonistas laten con fuerza rasgos autoritarios, envueltos para la ocasión en celofán estajanovista, tal vez como una herencia de los primeros tiempos de la edad fabril, o como un resabio de tenderos tocados de calvinismo". Espadaler no se explicaba "de dónde surgieron tantos deseos de disciplina, tan severa santificación de los horarios, tanta exigencia por la puntualidad y las prisas por acudir al tajo". Pues nada, ¡Viva la indisciplina, la relajación y la autogestión!
A todo eso le llamaría Laporta unos meses después “autocomplacencia” y a eso precisamente achacó el presidente el calamitoso final de una temporada que tenía que ser triomfant. En esa época estaba de moda la tolerancia infinita hacia los cracks. La crítica estaba demodé. Pero Espadaler no iba por libre cuando pedía comprensión ante la indisciplina. El guión estaba ya escrito y el argumento de esta historia de buenos y malos iría transformando a los protagonistas.

…y al entrenamiento
Y mientras Espadaler iba reclamando comprensión, Ronaldinho seguía haciendo de las suyas. El 3 de diciembre explicaba José Luis Carazo, en Sport, que el 29 noviembre de 2006 “a las cinco de la tarde el Barça recibe la visita de los médicos de la UEFA para un control antidoping. Media hora antes del entrenamiento los médicos sortean a 10 para pasar las pruebas. A las 5,30 empieza el entrenamiento y Ronaldinho no aparece. Apareció a las seis menos diez. La hora límite era a las seis”. Y, por supuesto, no pasaba nada. El secretario técnico estaba en ese momento pendiente del mando a distancia y ocupándose de cuestiones tan serias como desatender la cantera. Y como no existía la figura del vicepresidente deportivo responsable… ¡aquí valía todo!

Sin sanción
Frank Rijkaard confirmó que el club no tenía ningún interés en sancionar a los jugadores que se incorporaron con retraso al trabajo, en la línea de lo que había expuesto por adelantado Espadaler. Una decisión lógica si tenemos en cuenta que unos meses antes, en verano, Eto´o obtuvo una semana extra de vacaciones después de haber disfrutado de dos meses de asueto. ¿Con qué fuerza moral Rijkaard podía castigar un retraso de 48 horas si unos pocos meses antes había cedido ante una semana? Rijkaard y Txiki eran conscientes del conflicto y optaron por la vía más diplomática: aquí no ha pasado nada.

Mascaró pide memoria. Toca defensa 
Como en otros temas, también en el de Ronaldinho Lluís Mascaró se puso disfraces de diferentes colores en Sport. Ahora todavía iba vestido de abogado defensor a la espera de novedades. Decía el 23 de enero de 2007: “Me disgusta la escasa, por no decir nula, memoria histórica de la que hacen gala algunas personas. Una memoria que, además, acostumbra a ser selectiva: se acuerdan sólo de lo que les conviene. Viene a cuento esta reflexión tras los pitos que se oyeron el domingo por la noche en el Camp Nou. No estoy diciendo que los socios y aficionados –que son soberanos en sus decisiones– no tengan derecho a expresar su disconformidad con el juego del equipo como mejor les plazca, pero me parece que todavía es muy pronto para estas manifestaciones de protesta. Con un Barça líder y campeón de invierno considero que este proyecto deportivo se merece más crédito del que se le está dando en estos momentos”. Los socios críticos demostraron tener mejor perspectiva de futuro que Mascaró, que pedía paciencia para un proyecto que hacía aguas por todas partes. Por cierto, esa memoria también la perdería Mascaró poco después, cuando pasó de abogado defensor a principal acusador de Ronaldinho. ¡Esa memoria…!
Es evidente que después de dos años y medio de fútbol glorioso, a todos nos sabe a poco lo que nos está ofreciendo el conjunto de Rijkaard en estos cinco primeros meses de la temporada. Nos hemos acostumbrado al caviar de importación y cuando nos dan mortadela de la charcutería de la esquina protestamos. Tenemos el morro tan fino que, además de ganar, exigimos espectáculo. Y eso no siempre es posible. Es en situaciones como ésta cuando habría que echar la vista atrás y recordar lo mal que lo pasábamos hace sólo cuatro años, cuando el club perdía, además de partidos, demasiado prestigio y dinero”.
Puestos a echar la vista atrás habría que recordar cuando el Barcelona de Bobby Robson, liderando la clasificación, se iba al descanso ganando por 5-0 al Rayo Vallecano y el Camp Nou se poblaba de pañuelos de desaprobación porque así estaba escrito. Tocaba pañolada. Con victorias o con derrotas, que eso era lo de menos. Entonces los jugadores no tenían ninguna responsabilidad. Los pañuelos iban dirigidos al banquillo y al palco para regocijo del Elefant Blau y de quienes guiaban su trompa. Echando la vista atrás uno recuerda los tres títulos de Robson y Ronaldo entre pañoladas y las dos ligas de Van Gaal que el aficionado no pudo disfrutar en toda su extensión porque los entonces creadores de opinión habían decidido que de aquellos títulos había que avergonzarse y no celebrarlos. Era la época dorada del Elefant Blau y los años de gloria de un joven y ambicioso abogado llamado Joan Laporta que no descansaría hasta obtener su obsesivo objetivo: el trono del Barça.

No hay renovación
El 28 de enero de 2007 trascendía que la directiva abandonaba su viejo objetivo de ampliar la duración del contrato de Ronaldinho en cuatro años más. Su rendimiento generaba dudas. Afortunadamente, no llegó a concretarse aquel ofrecimiento de por vida echando mano de una montaña de millones que se fraguó de forma clandestina, con nocturnidad y alevosía, en el domicilio del presidente. Aquella decisión, ejemplo de improvisación y desconocimiento del negocio del fútbol, hubiera hipotecado al club a corto y medio plazo.

¿Miente Soriano?
El 22 de marzo de 2007 Miguel Rico afirmaba en Sport que “hubo oferta y Ronaldinho la aceptó”. “Ferran Soriano estuvo con Jordi Basté y aseguró en RAC1 que el FC Barcelona jamás le había prometido a Ronaldinho la renovación de su contrato hasta el 30 de junio de 2014. Una afirmación que, por incierta, dejó perplejos a cuantos vienen siguiendo el día a día del crack. Y es que, salvo que el señor Soriano haya perdido la memoria, se le haya borrado su archivo de email o le hayan ocurrido ambas cosas a la vez, existe en el ambiente periodístico documentación suficiente para asegurar, no sólo que el FC Barcelona ofreció a Ronaldinho la posibilidad de renovar de por vida, sino que también hay constancia escrita de que Roberto de Assis aceptó la propuesta realizada por el propio Soriano, que la transmitió por correo electrónico y en el que, al margen de especificar las cantidades anuales, se detallaban también otros acuerdos con Ronaldinho entre los que se incluía la creación de una empresa de imagen que estaría participada por el FCB quien, además de asesoramiento especializado, aportaría un millón de euros anuales.
Para mayor constancia de la oferta y de su aceptación por parte de Ronaldinho, otros dos dirigentes del FC Barcelona recibieron –el 22 de febrero de 2005– un email de la familia Assis Moreira en que se felicitaban por el acuerdo al tiempo que esperaban instrucciones para firmar el contrato que les vincularía al FC Barcelona por otros 10 años. Es decir, hasta el 30 de junio de 2014. Han pasado dos años y el Barça no ha vuelto a respirar, razón por la cual Roberto está mosqueado y, de vez en cuando, viaja a Milán para sentirse valorado y querido.
Total, que si todo esto –que existe pero que no llegó a firmarse y que tiene tan cabreados al jugador y a su representante– resulta ser, como dice Soriano, una simple leyenda urbana, será difícil que podamos seguir dándole crédito a quien más crédito debería tener. Porque, ojo, el señor Soriano es responsable de las cuentas del club y si las lleva como ha llevado este asunto, habrá que echarse a temblar. Dios quiera que sus aclaraciones sean convincentes para que nadie le pueda llamar mentiroso”.

Soriano, por su parte, seguía insistiendo en que “queremos que acabe aquí su carrera, nuestra intención es que Ronaldinho sea la bandera del Barça hasta que se retire. Queremos que sea el Maldini del Barça”. Una vez más, Soriano se equivocaba. A lo mejor no sabía quién era Maldini. A lo mejor no sabía de qué hablaba.

Anuncios en Rusia y Argentina
Por supuesto, dejando al margen al FC Barcelona y su camiseta, Ronaldinho se convertía en febrero de 2007 en el primer futbolista extranjero que rodaba un anuncio en Rusia. Se trataba de un spot de patatas fritas de la firma PepsiCo para la televisión rusa. Poco después de aterrizar en el mercado ruso, Ronaldinho lanzaba la campaña de sus productos en América. Se trataba de la línea R10 pensada, con la colaboración de Nike, para el mercado argentino. Mientras tanto, Ingla seguía buscando fórmulas para hincarle el diente a ese chorro de millones que generaba el brasileño y que ya no guardaba relación con su rendimiento en el campo.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

Ronaldinho, el crack de Rosell (III)

Numerito de Laporta ante las cámaras /Mejor que Cruyff, Maradona y Ronaldo juntosAlineaciones extrañasTV3 destapa una salida nocturnaLa cara de la derrotaSustituidoEl Periódico le encuentra gordoEl físico es importantísimoNo acude al Camp Nou¿Para qué sirven las fundaciones?Se va de fiestaCríticas dirigidasÁnimos por SMSRijkaard pide respeto para RonaldinhoPúblico, otro flanco cruyffista para dañar su imagen / Barra libre contra Ronaldinho / Mascaró insisteFermí Puig también lo quiere ver lejosSoriano quiere que sigaMerece más objetividad

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