2012-02-21 17:02 Real Madrid Por: Administrador

Rosell firma el adiós de Guardiola



Guardiola no está cansado ni quiere un cambio de aires, pero todo apunta a que finalmente tendrá que decantarse por este hecho. El entrenador culé está muy harto de trabajar con gente que día sí, y día también, dejan en evidencia la forma de dirigir un club y una entidad deportiva como el Barcelona. Los señalados son los de arriba, Sandro Rosell y compañía, los cuales parecen piedras en el camino de Pep.

El tétrico comportamiento del máximo responsable del Fútbol Club Barcelona, Sandro Rosell, con quién Pep Guardiola no ha terminado de llevarse nunca bien, podría ser la piedra de toque que hiciera desvanecerse al castillo de naipes. El entrenador azulgrana está muy cansado de la actitud infantil de su presidente, el cual parece tener por objetivo hacer las cosas mal y dejar en evidencia a los suyos. La rocambolesca salida de Johan Cruyff, amigo íntimo de Pep y al que relegó del cargo de presidente de honor; el conato de incendio provocado con la directiva anterior, con la que el míster guarda una gran relación, ya que fueron ellos los que apostaron por él; y las palabrerías y forofísimos de algunos directivos que los han retratado como auténticos provincianos, son algunos de los ejemplos de los que Guardiola quiere huir, y la salida parece el mejor camino.



Guardiola no lo ve claro y la presión que está ejerciendo el vestuario tampoco es favorable a su renovación. Los pesos pesados de laplantilla han hablado en público de las intenciones de su entrenador, algo que no ha gustado a Guardiola, que comprueba poco a poco como las riendas del vestuario se le escapan, algo que podría hacer aún más grande la brecha existente entre algunos jugadores y él, lo que acabaría por sucumbir al adiós de Pep.

El vestuario está fragmentado. Pese a que muchos intenten evidenciar ante la opinión pública que el ánimo es el mismo que hace unos meses, las riñas y diferencias son cada día más palpables. Guardiola ve que pierde el rumbo y no quiere sucumbir como ya lo hicieron otros. Tiene nuevo retos sobre la mesa y ese es otro de los grandes enigmas que le hacen dudar cada día más de su estancia en Can Barça.

El míster azulgrana sabe que la actual directiva barcelonista nunca le ha tragado. Su herencia del ‘Laportisimo’ pesa mucho en la figura de Sandro Rosell, el cual ha intentado cortar su cabeza de una y otra manera, pero es consciente de que si eso pasa la afición se pondrá contra él. Los movimientos en cubierto de la directiva han hecho daño a Guardiola, que cree que la situación se aproxima cada día más a su fin. La destitución de Txiki Begiristain no gustó nada a Guardiola, y parece que este podría aceptar de buen grado algún reto nuevo con su viejo compañero de viaje, así que habrá que estar atento los próximas semanas a acontecimientos con la directiva y parte del vestuario, ya que Guardiola parece haber tomado una decisión, y la escisión está cada vez más cercana, y si esto pasara la directiva azulgrana volvería a quedar retratada como un ejemlo de no hacer bien las cosas, todo lo contrario de lo que ocurre en MAdrid, donde nunca se oye una palabra altisonante de los que mandan.




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