2012-06-28 14:06 FC Barcelona Por: Administrador

Rosell no explica la verdad a los socios



"Tal y como está la economía en la calle no vamos a subir los abonos: el socio también sufre". Oyendo a Sandro Rosell esta mañana en Catalunya Ràdio, en el programa de Manel Fuentes, da la sensación de que el presidente del FC Barcelona está muy preocupado por el bolsillo de sus consocios y que se ha propuesto generar beneficios sin sangrar su economía.

Sin embargo, la realidad es bien diferente. Sandro Rosell no explica que, aunque efectivamente no sube la cuota de los abonados, sí les recorta las prestaciones del carnet que pagan religiosamente eliminando del abono el partido de la Supercopa ante el Real Madrid. Es decir, que los abonados, que históricamente tenían derecho a presenciar todos los partidos que disputa su equipo en casa por el precio de una anualidad, a partir de este año tendrán que pasar por taquilla si quieren presenciar el Barça-Real Madrid de la Supercopa en el Camp Nou. Es decir, que si quieren ver ese partido, ver todos los partidos del Barça les costará esté año entre 50 y 150 euros más.



Otra cosa es que lo que persiga esta directiva sea en realidad fraccionar la asistencia de sus socios y abonados y prefiera que los abonados de toda la temporada no acudan a ese partido para hacer taquilla con turistas y otros aficionados que no son los habituales en los partidos que disputa el FC Barcelona en el Camp Nou, lo que puede suponer también un hándicap para el equipo, que jugaría ante el Real Madrid ante un público que no es el suyo.

Sería bueno que cuando Sandro Rosell se dirija a los socios/propietarios del club con mensajes institucionales, no se aparte del camino recto de la verdad. Es cierto que no sube los abonos. Tan cierto como que este año se le resta a los abonados un partido de su carnet. Un partido que da la casualidad que es un FC Barcelona-Real Madrid. El tema es grave porque en la etapa de Josep Lluis Núñez como presidente se produjo un aumento desproporcionado en el precio de los abonos que entonces se justificó con que el socio pagaría por adelantado la totalidad de los partidos, sin excepción. Rosell ha decidido saltarse el pacto en su afán recaudatorio. No es ningún pecado, pero si lo que pretende es ser transparente, que ejerza la transparencia sin engañar a los socios.

Suya será, de cualquier forma, la responsabilidad de dejar al equipo en el Camp Nou frente al Real Madrid ante un público que no será el suyo.




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