2012-09-20 14:09 FC Barcelona Por: Administrador

Rosell predispone a la asamblea a derribar el Camp Nou



Sandro Rosell ha escogido estratégicamente la fecha, 48 horas antes de la asamblea, para efectuar unas declaraciones en las que pretende "situar" a los socios compromisarios ante la petición de referendum que la directiva quiere forzar entre la masa social barcelonista para decidir el futuro del Camp Nou.

"Es una decisión que ultrapasa juntas directivas y asambleas -ha dicho Rosell en Catalunya Informació-, y sólo puede estar en manos del socio. Es una decisión que probablemente permanecerá durante los próximos 100 años y de la que dependerán las próximas dos o tres generaciones". Detrás de ese tono neutral, Rosell hace un llamamiento a los compromisarios: "Es fundamental tomar una decisión correcta y para eso es necesario saber lo que quiere la mayoría. Opciones hay tres: 1. Un nuevo estadio. 2. Reformar el que hay. 3. No hacer nada. A día de hoy no podemos hacer nada hasta que saneemos la deuda, pero queremos provocar el debate para saber que es lo que quiere la masa barcelonista".



De momento lo que ya sabemos es lo que quiere esta junta directiva: "Yo mismo tengo dudas como socio. El Camp Nou es nuestra casa, hemos visto cosas tan bonitas... Pero reformar el Camp Nou no permitiría tener el mejor estadio del mundo y construyendo uno nuevo sí que lo tendríamos. Es un poco la lucha entre lo que dice la cabeza y lo que dice el corazón". Queda claro que el socio querrá el mejor estadio del mundo después de este planteamiento demagógico de su presidente. Lo que no queda tan claro es cómo se va a financiar y cómo le va a afectar en su bolsillo. Hay quien ve detrás de este interés por hacer obras en el Camp Nou una manera de encubrir el exagerado aumento de cuotas que se va a aprobar en la asamblea y la necesidad que tiene el presidente de poner en marcha proyectos inmobiliarios.

Dice Rosell que el coste de la operación -parece que lo tiene ya todo calculado- no saldrá del presupuesto ordinario del club. No hay que olvidar que durante la campaña electoral Sandro Rosell habló siempre de remodelar el Camp Nou. Nunca de tirarlo abajo. Su cambio de actitud da pie a especulaciones variadas, como la de que el presidente tiene entre manos un pelotazo mayúsculo vendiendo todos los terrenos que ocupa el Camp Nou. Lo del Espai Barça prometido para disfrute de los socios, humo. Sólo humo.


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