2012-11-03 10:11 Real Madrid Por: Administrador

Rosell quiere cargarse la Liga y la Champions



Repasemos las líneas principales del proyecto que Rosell pretende que se lleve a cabo:

  • Liga de 16 equipos: La actual competición doméstica vería reducido su número de clubes en cuatro. Además, todos los equipos que compitan en Primera División tendrían algo por lo que pelear, ya que los ocho primeros de la Liga irían a la Champions (seis de forma directa y otros dos mediante ronda previa), los cuatro siguientes, a la Europa League y los cuatro últimos clasificados pelearían por no descender a Segunda, haciéndolo de forma directa el último y a través de promociones los otros tres equipos. El principal alivio en cuanto a calendario consistiría en que se jugarían ocho partidos menos.
 
  • La Champions, de 32 a 64 equipos: La máxima competición Continental sufriría una modificación completa, dado que se doblaría el número de equipos; En lugar de los ocho grupos actuales en la primera fase habría 16 de cuatro equipos, siendo el sistema de competición el mismo pero añadiendo simplemente una ronda eliminatoria más, la de dieciseisavos de final. Los equipos grandes serían cabezas de serie para no coincidir hasta bien avanzado el torneo.
 
  • La Segunda también se modifica: La Liga Adelante pasaría a ser una competición de dos grupos de 16 equipos cada uno en lugar de la Liga de 22 actual; Los cuatro primeros de cada una de estas ligas serían los conjuntos con opciones de subir a Primera, compitiendo entre ellos. El campeón de estos ocho finalistas subiría directamente y los tres siguientes promocionarían contra los Primeras, recuperándose las míticas promociones, tan tensas y emocionantes para el espectador.

Desventajas
 
Rosell parece haber pensado únicamente en su Barça y en los enormes beneficios económicos que una "pseudo Liga europea" pudiera dar, pues la nueva Champions se inclinaría claramente hacia el viejo deseo de los grandes de abandonar sus competiciones nacionales. No obstante, habría que pensar en cómo sentaría a la audiencia y a los aficionados (en quienes habría que pensar en primer lugar) un cambio tan radical de la competición europea.
 
La Liga de Campeones es el mejor torneo futbolístico del mundo por prestigio, organización, nivel competitivo y espectáculo. Se podría equiparar al Mundial de Selecciones. Su gran secreto, además del buen hacer organizativo de sus dirigentes y de muchos otros detalles, como el enorme soporte de marketing y publicidad que hay detrás del torneo, es su originalidad. La Champions siempre es novedosa, no cansa nunca al aficionado. ¿Por qué? Porque en ella participan el número justo de equipos (e incluso muchas veces se dice que ya son demasiados) y porque al tratarse de enfrentamientos cada dos o más semanas y entre equipos europeos un hincha casi siempre disfruta de nuevos retos. Un Real Madrid-Bayern de Múnich o un Barça-Manchester United son partidazos porque ambos son grandes, pero también porque son encuentros que se ven una vez cada mucho tiempo. Si esto fuese así todos los años o incluso hubiera partidos de esta índole cada semana, el torneo acabaría siendo igual de aburrido, previsible y "normal" que una Liga cualquiera. El secreto de la Champions es que proporciona un espacio "especial", "no cotidiano" al aficionado. Y Rosell pretende que se convierta en la competición cotidiana, la doméstica.
 
Por otro lado, habría que pensar en la motivación diaria de una serie de equipos medios que se encontrarían en una Liga doméstica en la cual, acaben donde acaben del puesto 1 al 12, siempre tendrían premio. Para muchos de ellos sólo el hecho de ir a Europa ya es un sueño, por lo que les daría igual quedar segundos que duodécimos. ¿Qué competitividad es esa?.
 
Bastante es ya tener que aceptar una "Liga de Campeones", como su propio nombre indica, en la que hay mayor número de equipos que no son campeones de nada y pueden optar a serlo de Europa. ¿Es lógico que un equipo no campeón de su Liga, no acreditado, título mediante, como el mejor de su país, se convierta en el mejor de Europa?. Cuestionable. La ampliación de la Champions la convertiría en una Europa League con más nivel. ¿Es eso lo que quiere Rosell?
 
Primero, la voluntad de independencia pero siguiendo en la Liga española y ahora esto. Parece que el morro del presidente del Barça no tiene límites. 

Deja tu Comentario