2012-07-13 17:07 Real Madrid Por: Administrador

Rosell sigue enredando: "La última Liga fue muy extraña"



"Todos sabemos que la última Liga fue muy extraña" es la frase que recoge el rotativo. Rosell pone en duda la legitimidad del título logrado por el Real Madrid y lo hace conscientemente. ¿Qué significa esto? Que en la entidad azulgrana se ha dado un giro de 180 grados. Si durante las últimas temporadas el discurso había sido de respeto y comprensión hacia los árbitros, ahora parece ser que el "seny" culé significa todo lo contrario.

Ya antes de que terminara el campeonato se alzaron voces contra la labor arbitral desde Barcelona, viendo que, por primera vez en años, el equipo no estaba siendo tratado como se espera en la ciudad Condal. En el mes de febrero, el vicepresidente blaugrana Carles Vilarubí encendía la mecha con unas declaraciones en las que dudaba de la neutralidad de los colegiados: "No se dan las condiciones objetivas para que gane el mejor". Estas palabras se pronunciaban horas después de que Guardiola empezara a rajarse respecto a su habitual discurso pacificador: "No ganaremos esta Liga".



Todo lo que ha ido sucediendo en el club azulgrana es consecuencia del cambio de papeles en cuanto al equipo ganador. Si hace dos temporadas hasta pensaron en denunciar al Real Madrid por las declaraciones de José Mourinho en las que se quejaba de los lamentables errores arbitrales en los Clásicos de semifinales de Champions League y también en otras eliminatorias de la misma competición y en años anteriores -todos ellos con un mismo benefactor, el Barça- ahora practican un discurso victimista incluso antes de que de comienzo la temporada.

Es paradójico cómo una entidad puede cambiar tan camaleónicamente su discurso y su imagen e intentar vender que sigue defendiendo los mismos valores y posturas. Hace un par de días publicábamos que Rosell iba a pasar a ocuparse personalmente de acudir a los actos de la Federación esta temporada para recuperar el terreno perdido en materia de favores, pero parece que lo que va a imperar más en cuanto a estrategia de club este curso es el ataque desmedido al eterno rival y la crispación para intentar alterar la competición. Estamos a un mes de que se juegue la Supercopa de España y ya se está encargando el Barcelona de que se llegue a esa cita con los ánimos muy caldeados.


Deja tu Comentario