2013-03-08 16:03 FC Barcelona Por: Administrador

Rudy Fernández recoge lo que siembra



Una agresión nunca debe ser entendida ni justificada. Es una lacra para el deporte. Ni está bien meterle el dedo en el ojo a nadie ni agredir a un jugador porque cae mal. La acción perpretada contra Rudy Fernández en Kaunas ayer no tiene ninguna justificación y sólo merece una repulsa unánime. Pero dicho esto, bueno sería que el jugador mallorquin recapacitara sobre lo ocurrido ayer en Kaunas, en donde por su culpa el Real Madrid de baloncesto fue recibido con un clima especialmente hostil y con pancartas gigantes dedicadas a su persona en las que se podía leer: "actor, idiota, cobarde y escorbuto", El ambiente fue muy tenso durante todo el partido y al finalizar el mismo fue agredido por dos aficionados cuando se disponía a subir al autocar.

Sin embargo, Rudy Fernández debería hacerse la misma pregunta de Mourinho: "¿Por qué?". Quizá entonces encontraría la respuesta a su comportamiento antideportivo, barriobajero e injustificable en el partido que el equipo lituano jugó en Madrid. No se comportó como un deportista y se ganó a pulso que le estuvieran esperando con ganas en Lituania en el partido de ayer. Si en el partido de ida se hubiera comportado como un deportista, ayer su presencia en la pista habría pasado desapercibida y sólo habría destacado por su calidad como baloncestista.



El problema de Rudy Fernández es que es reincidente. Este tipo de conflictos ya los ha tenido con otros rivales. Y sus comportamientos antideportivos se han acrecentado desde que viste la camiseta del Real Madrid. Parece como si en los valores de ese club estuviera la necesidad de saltar a la pista con un repertorio de marrullerías que deben ser puestas en práctica durante los partidos. Lo malo es que en Madrid suelen coger el rábano por las hojas, se quedan con lo que les interesa y no pierden un minuto en profundizar sobre las causas de lo que ocurre. De la misma manera que en el vídeo de las hienas se quedan con las hienas y no en lo que se ve de los jugadores del Real Madrid, en este caso consolarán al jugador y nadie le aconsejará que cambie para que hechos lamentables como los de Kaunas puedan volver a repetirse. Es como lo de los silbidos a Cristiano Ronaldo en todos los campos. ¿Nadie se ha preocupado por reflexionar sobre las causas de esa antipatía que genera? A lo mejor la respuesta está en el comportamiento del propio jugador, que despierta los más bajos instintos de quienes van a verle y no son del Madrid.


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