2012-01-08 12:01 FC Barcelona Por: Administrador

Sala i Martín, culé de conveniencia III



“Yo votaré a Mas”
Xavier Sala i Martín publicó el 14 de noviembre del 2003 un artículo en La Vanguardia en el que afirmaba que "Yo votaré a Mas (…) En el pasado siempre me he abstenido. Pero esta vez votaré porque Catalunya lo necesita y porque creo, sinceramente, que Artur Mas será un gran President. Ya demostró su habilidad al sacar a CiU de la crisis cuando se encontraba al borde de la escisión. Mas es un líder competente que transmite seguridad. Tiene una visión clara de lo que quiere para Catalunya y no le da miedo defenderla. Sabe que necesitamos poder administrar todos nuestros impuestos, que debemos tener la libertad de aumentar las pensiones sin tener que preguntar a sectarios manchegos. Sabe que queremos mantener y mejorar los sistemas educativos y sanitarios tradicionales de Cataluña y sabe cómo debemos administrar la inmigración y la justicia. De todos los candidatos, no hay duda de que Artur Mas es el que mejor va a gestionar nuestro país y el que mejor va a defender los intereses de los ciudadanos de Catalunya".
Y justificaba su negativa a votar en clave socialista porque “quien distorsiona la verdad para conseguir un puñado de votos no es digno de ser el presidente de mi país”. Ese mismo argumento, claro, no era válido para Laporta y las elecciones del Barça, aunque las “distorsiones de la verdad” fueran evidentes. En el caso de su amigo Laporta es de suponer que Sala i Martín consideraría sus distorsiones de la verdad como un bien necesario.
El mismo que consiguió sacar a Montilla de sus casillas entrevistándole para La Vanguardia añadía en RAC 1 que "todo el mundo sabe que mi estilo es no dejar pasar una cuando alguien me intenta engañar". Cuando Laporta intentaba engañar a los socios Sala i Martín dejaba pasar lo que hiciera falta. El economista reconocía que "el objetivo es tocar los puntos débiles de los candidatos, ponerlos nerviosos (…) Varios periodistas me han llamado y me han dicho que ya les gustaría hacer esto, pero que no pueden, porque si te pasas los políticos piden tu cabeza y te echan". De eso, de pedir la cabeza de periodistas molestos, podría explicarle muchas anécdotas su amigo Laporta. La vida tiene estas cosas. Es así de cruel.
Y lamentaba que Montilla le pidiera una copia de la entrevista “para enseñársela al conde de Godó”. Algo tan grave como eso se convertía en anécdota cuando lo mismo sucedía con la información deportiva y guardaba relación con su amigo presidente, que fue dejando víctimas del periodismo en su trayectoria al frente del club, porque también a su amigo Laporta le enseñaban cintas y recortes de incómodos críticos con su “régimen”.

Culé ignorante
El 8 de noviembre de 2006 respondía a los críticos de Laporta en TV3 ofreciéndoles soluciones pintorescas si no estaban conformes con su gestión. Y Miguel Rico le respondía en Sport: ”El profesor Sala i Martín será, con innegables merecimientos y grandes honores, el presidente de la Comisión Económico Estatutaria del Barça, pero se le fue la olla. De lo contrario no habría declarado en TV3 que, si los socios barcelonistas no estaban de acuerdo con el protagonismo electoral de Laporta, ya sabían lo que debían hacer: No votarle en las próximas elecciones a la presidencia del Barça. Una memez del señor Sala porque esa factura ya no se le puede cobrar. Y es que Laporta, tras dos mandatos, ya no podrá presentarse a las próximas elecciones, a menos que se puedan cambiar los estatutos y nosotros no lo sepamos... pero el señor Sala, sí”. Teniendo en cuenta lo tardía de su incorporación a la masa social blaulgrana, puede entenderse su ignorancia sobre temas tan elementales en la vida diaria del club. ¿Cómo puede llegar a presidir la entidad alguien que desconoce el artículo 29 de los estatutos? Si se los hubiera leído hubiese sabido que "El presidente o presidenta de la junta directiva sólo podrá ejercer el cargo por un máximo de dos mandatos consecutivos". Unos no saben cómo acaba El Zoo d´en Pitus y otros no tienen ni idea del contenido de los estatutos del Barça.

joan laporta madrid-barcelona.com



El Mini no sirve para nada
Fiel a su teoría de la justificación laportista, sostenía Sala i Martín que “el Miniestadi no sirve para nada", añadiendo que su venta no supondría pérdida de patrimonio. "Tenemos que vender el Miniestadi. No hay ningún club, empresa o lugar del mundo civilizado que quiera tener en la Diagonal de Barcelona unos terrenos que no sirven para nada. Y cuando digo para nada es para nada. Los equipos inferiores ya tienen la Ciudad Deportiva Joan Gamper y por tanto no sirve (el Miniestadi) para nada. Cualquier persona normal, multinacional o club que tiene unos terrenos que no sirven para nada los quiere rentabilizar. Yo les rentabilizaría inmediatamente. Lo que no tiene sentido para la salud económica de un club es vender los terrenos y comprar jugadores. Lo que tienes que hacer es vender estos terrenos y que te den dinero. Y una manera de rentabilizar ese dinero es invertir en el Camp Nou para que rindan".

Lo que no se planteaba Sala i Martín es por qué el Miniestadi no servía para nada. Su visión simplista y poco fundamentada de la realidad blaugrana no iba más allá de las consignas laportistas. Hubiera sido demasiado pedirle a Sala i Martín una reflexión sobre la situación del fútbol base en general y sobre el Barça B en particular, deambulando en esa época dos categorías muy por debajo de lo que le correspondía. Ese era el verdadero problema del Miniestadi, no estar ocupado por un equipo de Segunda A. Pero a él sólo le interesaba el dinero. Lo demás era secundario. Lejos quedaban las críticas de Laporta y su Elefant Blau a Núñez por querer mercantilizar el club a costa de aparcar el sentimiento. Qué fácil es jugar con el patrimonio de los socios con absoluta impunidad. Y sin ofrecer explicaciones sobre nada.

Convenciones y comuniones
"Este estadio se puede utilizar 14 días de cada 14 días, pero ahora tal y como está no. Insisto, el Miniestadi no sirve para nada, no juega nadie allí. Por tanto, el Camp Nou lo podemos transformar para que se puedan hacer convenciones, para que la gente lo visite más aún, para niños que quieran hacer comuniones allí, yo que sé, que haya vida 14 días sobre catorce. Si podemos crear 10.000 asientos más y los podemos vender a 1.000 euros, te salen 10 millones de euros al año".
El Camp Nou no necesitaba de la venta del Miniestadi ni de la remodelación de Foster para rentabilizarlo. Las convenciones y las comuniones se podían hacer igualmente sin ese recurso. Pero se trataba de habilitar 10.000 plazas nuevas para ingresar más. Aunque ese mismo año y el siguiente y el siguiente el Camp Nou presentara pobres asistencias. El Barça de Laporta crecía en número de socios, pero los aficionados iban alejándose paulatinamente del Camp Nou, cuyo aforo presentaba preocupantes huecos dejados por abonados desilusionados. Era difícil, pero Laporta lo consiguió, logró vaciar el Camp Nou en los malos tiempos y no supo llenarlo en los mejores momentos del triplete.



Cinismo
La venta del Miniestadi estaba en el programa electoral de Laporta. No es por tanto una mentira electoral. Lo harán de acuerdo con el ayuntamiento y  las asociaciones de vecinos y pondrán de acuerdo a quien haga falta”. Lo que no decía es que ese programa electoral ni siquiera se llegó a exponer a los socios por la sencilla razón de que no hubo elecciones. Y no hubo elecciones ni debate para confrontar programas porque él mismo se encargó de evitarlo utilizando el poder que le confería su posición para favorecer los intereses de quienes le habían colocado ahí, los mismos que le dieron 18 entradas para viajar a la final de París. Y no, no fueron capaces de "poner de acuerdo a quien haga falta". Los vecinos no cayeron rendidos a los encantos del mesías Laporta. Y tampoco hubo unanimidad con los políticos, a los que hubo que presionar para conseguir su aprobación. Sala i Martín volvía a caer en un grave error de cálculo. Volvía a mentir.

El precio de Ronaldinho
Otra metedura de pata gloriosa de Sala i Martín en Catalunya Ràdio el 5 de abril de 2007: “Ronaldinho costó 27 millones de euros, que con la suma de salarios y bonus llegan a 60. Si lo vendes por 60 resulta que ha jugado gratis todos estos años, y si el Milan quiere hacer ahora una OPA hostil tendrá que pagar 125 millones”. Si por 60 millones habría jugado gratis, por 21, que fue su precio de venta, ¿cuánto perdió el Barça con su traspaso? ¿Por qué no denunció esta pérdida en la asamblea en su calidad de controlador económico de la directiva? Su vigorosa función de palmero de Laporta y Soriano –que aseguraba que Ronaldinho ya estaba amortizado- le llevaba a perder la poca credibilidad que le quedaba con afirmaciones como ésta. 125 millones por Ronaldinho… ¿A quién quería engañar Sala i Martín?

Apuesta por Soriano
El 23 de noviembre de 2007 apostaba en Catalunya Ràdio por Ferran Soriano para continuar con el laportismo sin Laporta. A eso se le llama desconocimiento de la realidad o, como diría su amigo, no estar al loro de lo que pasaba. “Conozco a tres premios Nobel por causas de mi trabajo pero te puedo asegurar que Ferran Soriano es la persona más inteligente que conozco. Pienso que sería un extraordinario presidente para el FC Barcelona. No sé si es carismático en el don de gentes porque ese es un factor que también cuenta”. Son palabras medidas pronunciadas dentro de una estrategia de lavado de imagen de Soriano que se inició con su exagerado protagonismo en el fichaje de Henry. Luego Soriano se convirtió en un desleal a la causa, como otros. Un nuevo error de cálculo del economista poco puesto en el tema fútbol.

Prepotente como su amigo
Viajo mucho y atravieso muchos arcos de seguridad y si a mí un policía me toca las pelotas en el aeropuerto también me gustaría bajarme los pantalones”. Él mismo se retrataba. Era como su amigo. Si alguien le toca las pelotas, que se atenga a las consecuencias. Tal para cual. Se entiende que Laporta tuviera tanto interés en nombrarle su sucesor para que continuara su obra. Eran iguales.

"No votaré al PSC"
"Nunca voto a irresponsables que faltan sistemáticamente a la verdad
", dijo Sala i Martín el 7 de marzo de 2008. "A la falta sistemática de honestidad hay que añadir un extravagante deseo de ponerse medallas que no les corresponden y una embarazosa tendencia a dar las culpas de todos los males a los 23 años de Pujol. Si uno nunca es responsable, pues es un… irresponsable. Y como nunca voto a irresponsables que faltan sistemáticamente a la verdad, no votaré al PSC". Es curioso que alguien que lo tenía todo tan claro no fuera capaz de ver irresponsabilidad en un Laporta siempre dispuesto a cargar sobre sus antecesores las culpas de los males del Barça…. Aunque sin levantar las alfombras.

"Hay jugadores apartados"
Poco después de que Laporta pusiera patas arriba a un barcelonismo indignado por el tono y el contenido de un discurso realizado ante las peñas ("al loro"), en el programa El Matí, de Catalunya Ràdio, Sala i Martín se encargó de encender un nuevo fuego declarando, el mismo día que el Barça afrontaba un trascendental partido de vuelta de la Champions League ante el Shalke 04, que "el Barça tiene algunos jugadores apartados y aislados del equipo", desvelando que esta circunstancia "se ha disfrazado con lesiones". Dio a entender además que la identidad de esos jugadores se correspondía con los que se iban de "farra" y que acostumbraban a entrenarse menos que el resto de los futbolistas. Era evidente que se estaba refiriendo a Ronaldinho, Deco y Eto´o. Dijo textualmente: "Hay miles y miles de deportistas en todo el mundo, incluido estos que ahora están haciendo el vago, que en otros momentos cuando tenían dinero y tenían igual de mujeres trabajaban y tal. Hay muchos deportistas que trabajan mucho, incluso los deportistas del Barça, y creo que es injusto que por uno, dos o tres que estén yendo de farra todo el día, que van, y es verdad que de 60 entrenamientos sólo van a 22, ahora estemos diciendo que todos los jugadores del Barça están haciendo el vago y eso no es verdad y además es injusto ".
"Y también es injusto decir que el señor Laporta no está haciendo nada. Tenga en cuenta que estos señores que figura que no trabajan, que figura que no están haciendo nada, hace bastantes semanas que no juegan, hace bastantes semanas que están apartados, y disfrazamos que hay lesiones y tal, pero estos señores están apartados y se está intentando aislar a estos señores del resto del equipo. Por tanto no seamos injustos".

Sala i Martín se metió en un buen charco tratando de defender a quien le había permitido viajar y asistir a comidas, viajes y actos oficiales como si fuera un directivo. Volvió a tirar la piedra y a esconder la mano porque su valentía no daba para más ni le permitía facilitar nombres y apellidos. Prefirió extender la sombra de la duda sobre la plantilla. Pero, sin pretenderlo, había dejado por mentiroso a Laporta, quien hasta el último día defendió públicamente a Ronaldinho. Con la perspectiva del tiempo, no quedaba más remedio que dar por falsos los mil y un partes médicos que hablaban de un Ronaldinho con molestias cuando, en realidad, según Sala i Martín ocultaban las secuelas de las juergas. Si las palabras de Sala i Martín eran ciertas, alguien había estado embaucando, intoxicando y mintiendo a los socios desde dentro del club con informaciones falsas y un comportamiento que no guardaba ninguna relación con la transparencia prometida. Además, Sala i Martín empleaba la primera persona del plural, "disfrazamos que hay lesiones", lo que ponía de manifiesto que no hablaba a título personal sino que desvelaba particularidades de un estilo de gobierno compartido. También por él, aunque no fuera entonces directivo y sí supuesto fiscal de la gestión de la junta.

Txiki le desmiente
Txiki Begiristain no tuvo más remedio que salir al paso y dejar por mentiroso a quien tanto le había defendido en las asambleas. "Sala i Martín no tiene conocimiento de lo que pasa. No hay ningún jugador apartado. Es una opinión a título personal muy equivocada. No sé en qué se basa para hacer estas declaraciones. Hay pruebas médicas y hemos dado datos. Si digo que está equivocado es que no tiene conocimiento de lo que pasa. ¿Miente? Está equivocado”. Hubo quien se planteó la posibilidad de que el propio Laporta  utilizara a Sala i Martín para explicar la realidad. Lo cierto es que en el sprint final de la temporada las palabras de Sala i Martín aportaban a la vida barcelonista cualquier cosa menos buen rollo para que los jugadores afrontaran los últimos y decisivos encuentros con el máximo grado de compromiso.

MAÑANA, PRÓXIMO CAPÍTULO

Sala i Martín, culé de conveniencia (IV)

¿Hipócrita o embaucador? / Puyol pide explicaciones al presidente / El error del "asesor" / La junta pide su dimisión / "Es un honor tenerle con nosotros" / Engaña a los socios /  "Seguro que gana un extranjero" / Se enroca y no piensa dimitir / Se juega el cargo / Usted no sabe con quién está hablando / ¿Desconocido en la universidad de Columbia? / Peineta a los socios / Un detalle de prepotencia / Dobla su cachet / Españoles “cazurros” /



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