2015-02-08 22:02 FC Barcelona Por: Administrador

San Mamés se rinde ante la exhibición del mejor equipo (2-5)



Joan Tubau

Mientras el Real Madrid se hunde en la miseria recibiendo goleadas humillantes, el FC Barcelona va a más y se aproxima a pasos agigantados a la excelencia. En San Mamés ha dejado una lección de fútbol. Exhibición en toda regla de juego  moderno, con intensidad, buena actitud, orden táctico y pegada. San Mamés ha acabado rendido ante el mejor equipo de la Liga. Y es que nadie juega así. Este fútbol no está al alcance de los demás.  El mérito no está en hacerle una manita al Athletic en su casa. El mérito es que si hoy el Barça marca quince goles nadie se habría sorprendido.



Luis Enrique ha dado con la tecla. Este equipo funciona como un reloj. Parte de responsabaibilidad puede estar en la dosificación física que, a través de las rotaciones, ha permitido a los mejores jugadores de este equipo llegar a estas alturas de la competición como motos. Pero hay más. Al margen de la calidad técnica que se les supone a todos, existe un componente de actitud que les convierte invencibles. Cuando este Barça quiere, puede. Y este Barça quiere mucho. La actitud individual de los jugadores es vital, y le están respondiendo a Luis Enrique.

Hoy, al margen de los goles, ha sido espectacular ver la facilidad con la que en un campo tan difícil el Barcelona recuperaba el balón. La presión era agobiante para el Athletic, que era incapaz de dar dos pases seguidos porque sus jugadores siempre tenían a dos del Barça rabiosos por quitarles el esférico. Y en base a ese trabajo individual puesto al servicio del colectivo el Barça ha cimentado su manita al Athletic. El resto, claro, lo ha puesto la extraordinaria calidad inidividual que atesoran sus jugadores, que hoy han dado una lección de fútbol en San Mamés.

A los 15 minutos ya ganaba el Barça. Messi, de falta. El gol número 23 de Messi. En la siguiente jugada Suárez tuvo el 0-2, pero su remate de cabeza salió alto. Habría que esperar al minuto 24 para que llegara el 0-2 y el gol de Suárez, que ya lleva tres en esta Liga. Con el 0-2 el Barcelona se mostraba cómodo, jugaba fácil y fino. Combinaciones de tiralíneas, control exagerado del balón que ponía de los nervios a los jugadores vascos... y llegada letal. El Barça llegaba como y cuando quería, pero se gustaba tanto que ha desperdiciado más de media docena de ocasiones por adornarse en exceso, como si los jugadores de Luis Enrique no hubieran puesto en duda en ningún momento la victoria. En el 29 Xavi desperidicia una posibilidad de 0-3 por gustarse en exceso. Luego llegó un palo de Aduritz. Un aviso. Aislado.



Pero el partido estaba controlado, los pases salían fluidos y la presión era certera. Neymar tuvo el 0-3 antes del descanso. Y luego, también tras el descanso, durmiéndose ante Iraizoz. Y en lugar del 0-2 llegó el 1-2 por medio de Mikel Rico aprovechando un despeje de Bravo a disparo de Aduritz. San Mamés rugió, pero el Barça se revolvió. En el minuto 61 Messi dejaría el partido resuelto con el 1-3 rematando a gol un centro de Suárez que De Marcos se encargaría de desviar al fondo de la red.  Y dos minutos después subía al marcador el 1-4 con un jugadón de toda la delantera. Rakitic, Xavi, Messi... y Neymar pone el colofón con un golazo de superclase. Neymar se quedó solo de nuevo ante Iraizoz un minuto después, pero rizando el rizo el meta vasco le adivinó la intención. Neymar podría haber marcado esta noche en San Mamés cuatro o cinco goles. Si se ha quedado en uno es porque también se ha aflojado la presión con el tanteo a favor y ha jugado relajado en exceso.

El Barça llegaba, llegaba y llegaba. Esto era un festival. Pim, pam, pum...¡y a puerta! Nada que ver con la leyenda negra del tiki taka. Todo el juego tenía una intención. Y los goles iban entrando. Adurtiz enfrió el show con el 2-4 en el minuto 66, pero nadie en San Mamés apostaba un euro por el equipo local, que jugaba a merced de la voluntad que imponía el Barcelona. En el 85 llegó el 2-5 final con un jugadón nacido en Messi, culminado por Pedro y elaborado por Busquets. Han sido cinco, y gracias. La generosidad de los delanteros del Barcelona ha sido esta noche inmensa.

San Mamés ha visto hoy al mejor equipo de la Liga. Sin penaltis, sin jugadas dudosas, sin piscinazos. Etxeita fue expulsado a quince minutos del final por un patadón salvaje a Suárez, Y ahì se acabó el partido. Lo mejor no han sido los cinco goles, sino la facilidad que el Barcelona ha tenido para llegar y generar situaciones de gol. Y de sobresaliente la actitud de los jugadores en la recuperación del balón. En el Barça se ha visto hoy la actitud que echaron ayer en falta los aficionados del Real Madrid.


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