2014-08-17 19:08 FC Barcelona Por: Administrador

Se confirma lo que ya se intuía: James es un jugador discretito



Joan Tubau

La Supercopa que disputaron Real Madrid y Sevilla en Cardiff y el amistoso de anoche ante la Fiorentina confirmaron  que el equipo blanco le viene grande, muy grande, a James Rodríguez, un futbolista que lleva cuatro años en Europa sin demostrar nada y que ha saltado a la fama por el minuto de gloria que le dio una racha afortunada de goles en el Mundial. Suficiente para que Florentino Pérez se gastara con él una millonada cuando todavía no tiene pagados los fichajes de Cristiano Ronaldo y Kaká.



James Rodríguez se ha empequeñecido al lado de las estrellas del Real Madrid y ha asumido un papel secundario propio de quien no sabe ni puede lucir al nivel de las estrellas que tiene a su lado, aunque el precio pagado por él le obligue a algo más que a intentar no desentonar al lado de los demás. A diferencia de Toni Kroos, que confirmó su valia desde el primer minuto, James ha pasado desapercibido, confirmando lo que se esperaba de él, que no sólo no es mejor que Di María, sino que tampoco mejora el rendimiento de Isco.

Los dos primeros partidos de James con el Real Madrid han servido para confirmar que su fichaje multimillonario nada tiene que ver con su rendimiento deportivo y que sólo puede justificarse por el interés de Florentino Pérez por abrirse camino con su empresa ACS en Colombia, en donde espera adjudicarse concursos para la construcción de diversas infraestructuras.

Para el barcelonismo, la mejor noticia sería que el fichaje de James confirmara la marcha de Di María. Sería el triunfo del marketing sobre el fútbol y significaría el debilitamiento de un equipo que ganó el doblete el pasado año y que este año sueña con llegar a los cinco titulos... debilitando su plantilla.




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