2012-10-02 20:10 FC Barcelona Por: Administrador

Sergio Ramos, el rebelde. Pepe, el pelota



Sergio Ramos y Mesut Özil están unidos por la tiranía de Mourinho. Por eso el central español, reconvertido ahora en lateral, se puso en la segunda mitad ante el Deportivo la camiseta de Özil debajo de la suya para denunciar la injusticia que está sufriendo su compañero. El diario Marca ha descubierto el pastel.

Al parecer, en el descanso del Real Madrid-Deportivo Mourinho abroncó de manera desproporcionada a Özil, responsabilizándole de todos los errores del equipo blanco durante los primeros 45 minutos. Ni una palabra, por ejemplo, del garrafal fallo de Varane en el gol del Deportivo. Según explica El Economista: "Ramos lo defendió en la caseta y ahí surgió el enésimo roce entre ambos. Los gritos entre uno y otro poblaron las tripas del Santiago Bernabéu. Fue entonces cuando Mourinho se marchó al césped antes de tiempo y Ramos tomó su decisión sobre la dichosa camiseta reinvindicativa". Ese detalle puso de los nervios a Sergio Ramos, que al ver que su compañero alemán iba a ser sustituido, se puso su camiseta bajo la suya con la intención de enseñarla al público si tenía la fortuna de marcar un gol. Era su manera de desafiar a Mourinho. Desgraciadamente para el central de Camas, quien marcó fue Pepe. Y Pepe no tenía ningún interés en "tapar" a Özil. Al contrario, se fue corriendo hacia el banquillo para dedicarle el gol a Mourinho y abrazarle. Mou, que no se había levantado de su asiento en toda la segunda mitad, hizo una excepción para abrazar al jugador que se le acercaba para hacerle la pelota y demostrarle que en la guerra de egos desatada en el vestuario del Real Madrid, él está con su técnico. Que le quede claro al entrenador y a los jugadores españoles.



Tampoco causó sorpresa entre los jugadores españoles la reacción de Pepe. De hecho durante la disputa del trofeo Bernabéu Pepe prefirió desmarcarse de los españoles titulares, que no fiueron convocados por Mourinho y vieron el partido juntos en un palco habilitado en el club para ellos. Pepe prefirió irse con Cristiano Ronaldo y sus respectivas parejas al palco de Jorge Mendes, el tipo que más autoridad tiene en el actual Real Madrid, para ver el partido alejado de esos españoles con los que no congenia.  "Se lo he dedicado a Mourinho porque siempre me apoya y me protege a mí y a todos nuestros compañeros". Así justificó Pepe la dedicatoria a su jefe. Todo hace indicar que Sergio Ramos no jugará el domingo en el Camp Nou. Está castigado. Ni como central ni como lateral. Y cederá su puesto en la derecha a Arbeloa, tras la rotación ante el Deportivo. Será la gota que colmará el vaso de la paciencia de Ramos. En el fondo lo que está esperando Mourinho es que Ramos explote para cargarse de razones. Y mientras tanto, Sergio Ramos y todo el clan español están decepcionados, decepcionadísimos, con su presidente. No esperaban que Florentino Pérez se lavara las manos y, haciendo dejación de funciones, abandonara el mando del club para dejarlo en manos de Mendes, Mourinho y los demás portugueses.

 


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